miércoles, 28 de junio de 2017

Super Shock Shadows de Colourpop: Bajando la Wishlist

¡Hola, potingueras!

Seguimos con la ronda de post dedicados a mis compras en la web de Colourpop durante el período cercano al tercer aniversario de la firma, en el que realizaron diferentes promociones más que apovechables y tentadoras.

Como ya creo que os he demostrado, me encanta esta marca, sobre todo sus sombras Super Shock Shadows, que tienen una textura super especial, entre crema y mousse con acabado en polvo, de larga duración, y pigmentación excelente. Creo que son únicas en su especie (tanto, que ya he visto algún producto de firmas de alta gama intentando imitarla)


Mi wishlist parece no bajar nunca con ellas. De repente crece, compro alguna, baja, y sacan más, y se me vuelve a antojar más de una, y así. Con lo cuál, se convierte en una constante aventura de color.

Hoy os voy a mostrar sólo 6 sombras; o, mejor dicho, 4 sombras, y dos pigmentos prensados.

Sobre los pigmentos os hablé en este post, y allí os comentaba que muchos de ellos contienen una advertencia en su etiqueta sobre el uso en los ojos, pero también os dije que, en mi caso, que suelo usarlos como sombras, nunca me han dado ningún problema, y que es un aviso que hacen por curarse en salud, ya que el pigmento rojo suele ser conflictivo en este uso, porque para algunos ojos sensibles puede resultar irritante.

Fooling Around se presentaba como un pigmento rojo, y me apeteció; pero cuando llegó a casa, resultó no ser eso, y ser mucho más.

 
 

Tiene un color rojo de base, sí, pero un rojo con cierto matiz caldera por debajo, y un brillo metalizado entre rojo y fucsia, debido a las micropartículas que contiene, abundantes y finísimas,y que dan un acabado muy potente.
Para sacarle todo el partido, lo importante es aplicarla a toques, porque en el momento en que la arrastres el color se difumina bastante, y se ven las purpurinas un poco descontextualizadas. Es un pigmento precioso con el que me apetece mucho jugar este verano.

Fantasy es un pigmento que se ve más moradito en la web de lo que es en realidad, pero me parece una preciosidad. Tiene un color base rosa malva, muy bonito, y contiene micropurpurinas de color fucsia y violeta, que hacen que se vea más brillante y moradita de lo que parece en su cajita.

 
 

Como el anterior, lo ideal es aplicarlo a toques para aprovechar toda su intensidad. A mí me encanta utilizarlo en ciertos puntos, superpuesto a otras sombras, para darles un aire diferente. Lo veréis muy prontito en acción.
Tiñe un poquito la piel, tenedlo en cuenta.

Comenzamos con las sombras con Luckyfully, que me entró por los ojos a fuerza de vérsela a @alteaneta en su instagram. Se trata de una sombra de color azul marino, de los de toda la vida, de acabado, en teoría, satinado, pero con un excelente brillo metalizado en azul noche que hipnotiza.

 

La magia de ese acabado reside en partículas diminutas brillantes en este color que, cuando aplicas la sombra a toques, se hacen muy compactas, y queda un resultado muy uniforme y bonito. Si arrastras la sombra, aunque el color es bastante cubriente y uniforme, el brillo se disgrega más. Yo suelo crear la base arrastrando la sombra, y luego la relleno a toquecitos para darle intensidad, como haría en los labios con un perfilador primero y un labial después.

Ignition es una sombra que pertenece a una pequeña colección en colaboración con Amanda Steele. Dice ser metálica, pero yo la encuentro más bien perlada. Tiene un color lavanda, muy dulce y bonito, de acabado satinado, y está plagadita de micropartículas de purpurina en este mismo color, y en plata.

 

No resulta opaca del todo, pero sí se puede conseguir una cobertura más que decente con ella. Eso sí, en este caso, las purpurinas son algo más viajeras (porque hay más de lo habitual), y os recomiendo utilizarla con prebase para evitar que alguna se vaya de excursión.

Cuddle Buddy entró y salió de wishlist en cuestión de horas. Cuando la vi, me pareció una sombra entre rosa pastel y lila muy interesante, y me animé con ella. Sin embargo, cuando llegó a casa, resultó ser una sombra de color rosa pastel, muy bonito, de acabado metalizado, con micropartículas muy finas en rosa  y plata, sin lila.

 
 
 

Por sí misma, es mona, pero, por debajo de la Just For Fun, es lo más, porque consigue aquello que yo buscaba con Just For Fun, y que no lograba, y era el que la sombra hiciera un efecto duocromo suave de rosa a dorado. Con Cuddle Buddy como base, por fin he logrado ese acabado tan esperado por mí, y me parece un combo perfecto.

Finalmente, llegamos a una sombra muy discreta, Glow, que nació de una colaboración entre Colourpop y KathleenLights. Se trata de una sombra en color vainilla, mate, que podría pasar sin pena ni gloria, pero a la que yo le saco muchísimo partido.

 

Pigmenta mucho, así que hay que tener cuidado con la cantidad que tomas. La utilizo para crear un párpado luminoso y uniforme, para iluminar bajo el arco de la ceja y el lagrimal (me encanta en este segundo uso), o incluso como iluminador en pómulos, ya que, al extenderla, y pese a ser mate, por su textura cremosa deja un halo natural muy sutil que aporta cierto efecto radiante y fresco en el rostro sin añadir brillo (y mira que a mí un iluminador sin brillo como que no me suele hacer mucha gracia)


Creo que es de los lotes de sombras más completos y que más me han gustado de todos los que llevo comprados. No puedo decir que ninguna me haya decepcionado; al contrario, les he encontrado encantos que no sabía que tenían antes de comprarlas.
Por supuesto, sigo y seguiré picando con las Super Shock Shadows de Colourpop, porque me parecen algo sensacional.


¿Qué os parecen estas sombras?¿Las habéis probado ya?¿Cuál es vuestra favorita, potingueras?

martes, 27 de junio de 2017

Miss Recetuelas, Vol. 6: Gazpacho de Cerezas (vegan)

¡Hola, potingueras!

Sé que tengo la sección de Miss Recetuelas muy abandonadita, pero he ido descubriendo (y tuneando) algunas recetillas muy ricas e ideales para estas fechas veraniegas, y quiero compartirlas con vosotras.

Comenzamos con el Gazpacho de Cerezas, inspirado en esta receta. Hay pocas diferencias, pero alguna hay. Para empezar, la mía es vegana. No incluye ni el queso ni las anchoas de la original.
Tampoco incluye el pimiento ni el ajo, y a cambio le he dado un toquecito marchoso con un mix de pimientas y media cebolleta, lleva el doble de pepino y de tomate que la que la inspira, y la mitad de pan.

A nosotras nos gusta que quede más líquida, pero siempre podéis añadir más pan (originamente son 100 gramos), y tomarlo con cuchara.

Y si lo queréis vegano, pero con queso, hay unos estupendos quesos veganos en el mercado.

Gazpacho de Cerezas para 6-8 raciones:
20 cerezas maduras.
4 tomates maduros rojos (pera, o no pera)
1 pepino 
Media cebolleta
3 biscotes multicereales (o 50 gramos de pan, más o menos)
1 vaso de agua fría
Medio vaso de aceite de oliva virgen extra (o un buen chorreón, en su caso)
Un chorro generoso de vinagre de frambuesa (el que es de tipo cremoso también sirve)
Sal
Molinillo de pimientas varias.

biscotes remojados
La elaboración no puede ser más fácil:
Se retira el hueso de las cerezas, y se pican junto con el tomate, el pepino, y la cebolleta.
Mientras, ponemos los biscotes en un bol con un poco de agua para que se ablanden.

Una vez conseguido esto, se mete todo en un recipiente, se le añade el agua, el aceite, el vinagre, y la sal, y ponemos en marcha la batidora para triturar todo. Una vez se obtiene una textura homogénea, se pasa por el chino o pasapurés para eliminar los pellejitos de las cerezas y los tomates, se vuelve a pasar por la batidora. y se añade pimienta al gusto. Se deja enfriar, ¡y a disfrutarlo!


Tiene un sabor muy original, y es un tentempié fresquito y con fundamento que nos puede servir como entrante, o incluso como merienda en esos días en lo que no nos entra nada en el cuerpo.

¿Qué os parece esta receta?¿La conocíais, potingueras?

lunes, 26 de junio de 2017

Huile Confort Lèvres de Clarins: La familia crece.

¡Hola, potingueras!

Desde que en primavera de 2015 Clarins lanzara al mercado su Huile Confort Lèvres, un aceite tratante para labios que combina tratamiento y maquillaje, muchas han sido las marcas que han sacado su propia versión de este producto.

Yo conocí el 02 Raspberry como el primero de todos, aunque el 01 Honey también llegó a mis manos al poco tiempo, con el verano.

También probé no hace mucho el 03 Red Berry, que por su color más rojo me llamaba más la atención a simple vista.

Todos ellos son aceites tratantes para labios, con una fórmula curiosa que quiere unificar tratamiento y color, aunque, en mi opinión, el color no se aprecia. 

Ese tono final, que se nota más o menos, en los tonos 04 Candy y 05 Tangerine, se debe a un pigmento inteligente que reacciona con la tonalidad de cada labio para conseguir un color final único y personalizado. 
 
Fuente: www.indianssvage.com

Realmente, para mí, a efectos ópticos, funcionan como un gloss de acabado cristal, acuoso, muy bonito y brillante, pero sin grandes alteraciones en el matiz de color del labio.

Todos ellos llevan una combinación de dos aceites vegetales, avellana y jojoba bio, que se terminan de unir con un tercero, diferente en cada variedad (frambuesa, miel, amaranto, buriti, macadamia, ciruela mirabel, achiote, y karité), para conseguir un cóctel nutritivo y reparador para nuestros labios:



El 01, Honey, contiene miel ; el 02, Raspberry, aceite de frambuesa y perfume de grosellero negro; y el 03, Red Berry, semillas de achiote y perfume de frutos rojos.

Clarins llega con 4 nuevas variedades:
04 Candy, con perfume de cereza y frambuesa, y aceite de amaranto bio,
05 Tangerine, con aceite de buriti bio,
06 Mint, con mentol para un efecto fresco (y no deja los labios azules, tranquilas),
y 07 Honey Glam, con miel, y con finos nácares que reflejan la luz.


 

Con respecto a mi experiencia con este producto, tiene una textura de aceite-gel muy ligero, muy parecido a un gloss, pero menos pegajoso. Es envolvente y reconfortante. Aporta nutrición, hidratación, y cuidado a los labios. Resulta agradable al uso, pero reconozco que porque lo he utilizado casi siempre dentro de las paredes de mi casa, porque no me apetecía que se me pegara el pelo a los labios si venía un golpe de viento por la calle, y, cuando llevas algo de textura glossy, es lo que suele suceder. Las pocas veces que lo he usado para salir a la calle, me he recogido el pelo para evitar este problema (también suelo hacerlo con labiales muy cremosos al uso)

Yo sí he notado que me hidratara y cuidara los labios, pero no es como una manteca, o como un bálsamo de componentes más naturales. Su textura más gelatinosa lo hace ideal para recuperar la sensación de confort cuando tienes el labio dañado, eso sí. No es propiamente pegajoso, pero sí tiene unas viscosidad incompatible con el pelo largo y suelto.

 

El truco consiste en escurrir muy bien el aplicador y posar muy poquita cantidad de producto sobre el labio.


Si te aplicas todo lo que hay en ese pincelito, desastre. ¡Escurre!
Podemos usar el Huile Confort Lèvres de diferentes maneras:
- Con el labio desnudo, para dar brillo y volumen, y nutrirlo, ya de paso.
- Antes del labial, para crear una base confortable que aligere el color del labial y le aporte una textura más confortable (imprescindible delinear el labio para evitar desbordamientos)
- Tras el labial, para dar un toque de brillo en el centro del labio (mejor aplicar a toques con el dedo)

El precio de los Huile Confort Lèvres es de 22€, y podéis encontrarlos en numerosos puntos de venta.

Sus llamativos colores, sus olores dulces y afrutados, y su textura agradecida, hacen que apetezca probarlos, por lo menos, una vez en la vida.

En esta ocasión, he podido probar dos novedades:
Uno es el 06 Mint, que deja un efecto frescor bastante llevadero en los labios, y podría decir que hasta agradable para quienes os guste esta sensación en esta zona, que no es mi caso. Aún así, no produce el efecto irritante de otros labiales con mentol que haya probado. 

El otro es el 04 Candy, de olor goloso que recuerda a una chuchería. En mis labios sólo da un tono rosita muy suave, como si me hubiera comido un caramelo de fresa y me hubiera rozado los labios.

¿Conocíais los Huile Confort Lèvres?¿Habéis probado alguno de ellos?¿Cuál os llama más la atención, potingueras?

viernes, 23 de junio de 2017

Miss Gatos, Vol.2: Orión. Adoptar un gato adulto.

Orión haciéndome caso cuando le digo que se baje de la mesa.
¡Hola, potingueras!

Me ha costado ponerme con este post, pese a que creo que lo que os voy a contar es importante e interesante, porque es una historia que, aunque aún está en construcción, y cada día es más positiva, tuvo unos comienzos muy duros, y una carga emocional muy grande. Por eso os voy a pedir que lo leáis con el máximo respeto, y con cariño, como soléis hacer, pero teniendo en cuenta que es un tema sensible, y que hoy vamos a hablar de lo importante que es dejar prejuicios a un lado, y luchar por una vida. 

Hoy os voy a contar todo lo que pueda sobre Orión, ese precioso gato negro que habéis visto en mis redes sociales, y sobre cómo ha sido la adopción de un gato adulto que, además, necesitaba un periodo de adaptación a la convivencia con personas algo más especial de lo que suele ser habitual. Lo llaman periodo de socialización, y suelen ocuparse de él las asociaciones que se dedican a rescatar gatos, o incluso los voluntarios de las casas de acogida que se prestan a ello.

Como os comenté en el post sobre Alma y Phoebe, teníamos claro desde el principio que queríamos adoptar gatos adultos. Nos encantan los cachorros, por supuesto, pero los adultos tienen peor salida, no porque sean gatos peores, que no lo son, sino porque hay mucha ignorancia sobre cómo se adaptan, si te van a mostrar afecto, o si se lo vas a tener tú. Es como con los niños. Nadie te asegura que, si adoptas un bebé, cuando crezca no te mire a la cara; ni que si adoptas un niño de 8, 10, 12 años, o los que sean, no te vaya a sentir como su familia.

En muchos casos, la adopción de un gato adulto es la mejor opción que se te puede plantear, sobre todo, si buscas un gato que aunque siga siendo juguetón y te dé marcha, no te agote. Hay mucho margen de edad en cuanto a lo adulto que puede ser un gato, y cada animal es único en cuanto a su energía. Kiko, por ejemplo, siempre fue un gato muy tranquilo, aún siendo cachorro. Nina me las liaba de todos los colores, literalmente, y Dori ha sido también movidita, aunque se fue tranquilizando según iba cumpliendo años.

Tened en cuenta que ésta es la historia de Orión, como puede ser la de muchos gatos que se encuentran en la calle, e incluso como la de algunos que están en alguna casa recogidos, esperando su oportunidad;  pero no necesariamente es la historia, ni es el proceso que tendréis que atravesar con cualquier gato adulto que adoptéis. Hay muchos que ya son sociables en el momento en el que los conoces, que no extrañan a las personas, y que sólo quieren juego y mimos, y un hogar definitivo donde sentirse seguros y queridos. Visitad las asociaciones, consultad, preguntad cualquier duda, os van a sorprender. Sin ir más lejos, Alma es una gata adulta, y ya os conté que ella era sociable y mimosa desde el primer momento.

La primera vez que vi a Orión fue en una foto, en Facebook, en el perfil de CES San Blas, la asociación donde adoptamos a Alma y Phoebe. Lo curioso es que me encontré con sus fotos precisamente la mañana del día en el que, unas horas más tarde, tendría que despedirme definitivamente de Dori, mi preciosa gata tricolor naranjita que tanto nos dió.

Obviamente, yo no sabía que eso iba a ser así al 100%, pero quizá sí al 90%. Aún dejaba un pequeño margen para un milagro que no llegó.

Así descubrí a Orión
Cuando vi las fotos de Orión, que en ese momento se llamaba Sebas, y cuyo nombre le cambié antes, incluso, de conocerlo en persona, no me pareció un gato especialmente llamativo. Bonito, sí, pero hasta que no empezó a salir por casa, y le dió el sol, no vimos que era un precioso gato negro con toda la parte inferior de su cuerpo en color rojo caoba cuando le da la luz cálida..
De todas formas, en ese momento, estaba en otro sitio a nivel emocional, porque Orión es espectacular, y eso es innegable.

Vi un gato en una jaula, un gato grande, negro, de pelo largo, adulto, al que le faltaban bastantes dientes por haber tenido mala vida en la calle, con heridas muy feas y profundas en las almohadillas que le provocaban un caminar doloroso. Vi todo eso, y que había pasado los test de inmuno y leucemia, que estaba desparasitado, y que necesitaba un hogar. Era un macho adulto, sano, pero que necesitaba curar una profunda herida emocional, y algunas físicas.
Todo eso lo vi después de que algo en sus ojos me dijera que nosotros teníamos una historia por compartir, que tenía que apostar por él.

Pocos días más tarde del fallecimiento de Dori, volví a encontrarme con su ficha, y se la mostré a mi madre. Las dos pensamos que lo tendría difícil para ser adoptado. A la gente le cuesta entender que un gato de más de 2 meses se puede adaptar, y te puede querer tanto o más que un cachorro.

De Orión, ni siquiera sabemos cuántos años tiene exactamente, porque los veterinarios se guían por la dentadura para determinarlo, y al faltarle algunas piezas, y ser grande, cuesta más, pero la cosa está entre 3 y 6 años. Nosotras pensamos que no tendrá más de 4, o 5, si es que llega.

Yo no le puedo devolver su infancia a Orión, ni los años que tenga cumplidos, pero sí le puedo dedicar todos los que viva, que serán muchos más, y tendrá una calidad y un cariño que en la calle nunca iba a recibir.
Pensad que la esperanza de vida de un gato en la calle está entre 4 y 7 años. En una casa, entre 15 y 20. La diferencia es notable.

A nosotras no nos importó el tema de la edad. Orión ya nos interesaba, preguntamos por sus necesidades alimentarias, que son de lo más normal (come pienso seco sin ningún problema), y quedamos en ir a verlo en unos días.

En principio, se perfilaba como un gato sociable, aunque con mucho miedo. Pasados unos días, solicitamos ir a verlo, y nos dijeron que el comportamiento de Orión estaba retrocediendo, que se mostraba muy nervioso, y que había que esperar, pero pudimos visitarlo.
Tuvimos una conversación previa a la visita en la que acordamos, más o menos, llevárnoslo a casa a ver si se tranquilizaba, ya que allí no había más animales, y tenía espacio para moverse, en resumidas cuentas. Había que probar algo en busca del beneficio del animal.

Cuando lo vimos, era un gato que saltaba de pared en pared, intentando huir, pero que no atacaba, y que se arrinconó en una esquina, tratando de protegerse, al tiempo que bufaba y se orinaba a la vez, presa del pánico. En ese momento, pedimos que prepararan el transportín, que nos lo llevábamos. Miguel y Conchi de CES San Blas confiaron en nosotras, cosa que agradecemos mucho, y en pocas horas Orión llegó a casa.

Conste que nosotras tenemos experiencia amplia con gatos, y que no nos echa para atrás ver a uno en esas condiciones de estrés porque entendimos que lo que había era mucho miedo, pero también había riesgo de que el gato no se adaptara, que fuera salvaje, y que quizá hubiera que liberarlo pasadas unas semanas en una colonia controlada. Nuestro posible recelo era que no fuera un gato apto para la convivencia con humanos, y estarlo perjudicando, pero dando tiempo al tiempo, comprobamos que era un gato casero, y que, además de todo lo que le haya pasado en la calle, lo habían abandonado.
Pistas como que controlara la mordida y las uñas (cosa que Alma no hace cuando juega, por ejemplo, es un poco vikinga), que no destrozara ni tirara nada en una habitación llena de cajas de cartón y trastos, o que se subiera en una cama para esconderse, nos indicaban orígenes hogareños. No voy a decir aquí lo que pienso de quienes abandonan un animal, porque me enciendo, y hoy no quiero enfadarme.

Reunión de pastores, qué tramarán!
También debo decir que CES San Blas siempre estuvo y está ahí para ayudarnos y apoyarnos, que jamás nos presionó para que adoptáramos a Orión, aunque era nuestra intención desde el principio.
Ellos sabían que nosotras estábamos en un momento emocional especialmente duro (un duelo), y que nos metíamos en una tarea que requería paciencia y fortaleza de espíritu, que el proceso podía ser largo y tedioso hasta que Orión diera los primeros síntomas de acercamiento, y que tener un gato en casa al que no puedes ni acercarte durante semanas, cuando la que se acababa de marchar era mimos con patas, iba a ser una prueba de las más duras que tuviéramos que atravesar.
Por eso, desde el principio, para eliminar esa presión que nos echamos encima cuando pensamos qué sucederá con el animal si no lo conseguimos, lo tratamos como una acogida pre-adopción, y si en cualquier momento nos veíamos desbordadas, ellos se harían cargo. 

Aunque la idea siempre fue adoptarlo, parece que no, pero eso nos ayudó a relajarnos, aunque nosotras no pensábamos en desestimar esta misión, sólo nos preocupaba no perjudicar a Orión obligándolo a estar en un entorno que no le fuera afín porque fuera salvaje, cosa que, como ya he dicho, pudimos descartar en unas semanas.

Tuvimos momentos en los que la idea de por qué elegimos a Orión (u  Orión nos eligió a nosotras) y no a otro gato que tuviera un proceso más fácil se cruzaba por la mente, pero la respuesta era otra pregunta: ¿cambiarías a Orión por otro gato? No, en ningún caso. Era quien tenía que ser, y como tenía que ser.

Unos días más tarde de estar Orión en casa fue cuando llegaron Alma y Phoebe. Si recordáis, os dije que yo había perdido mi turno de poner nombre, cuando hubo que elegir el de Phoebe. Era porque ya había escogido el de Orión.

Su primera visita a esa habitación.
Orión estuvo en una habitación unos 2 meses, o algo más, hasta que se decidió a hacernos una discreta visita en el salón. Antes de eso, durante mes y medio, no podíamos tocarlo ni con un plumero, literalmente. Poco a poco, y siempre estando él debajo de la cama en la que se resguardaba, nos iba permitiendo pequeños acercamientos.
Como ese era su refugio, pusimos unas sábanas polares y una alfombra de lana bajo las camas para que no cogiera frío. 

Al principio, parecía que hasta contuviera la respiración cuando entrábamos. Dejábamos la comida y el agua, y manteníamos el cajón de tierra limpio.  La interacción apenas existia. Simplemente estábamos allí, le hablábamos, le contábamos nuestro día, le leíamos, lo que se nos ocurriera, para que se fuera acostumbrando a nuestra presencia y a nuestras voces.

También le pusimos una radio a volumen muy bajito, que sintónizábamos unas horas al día con una cadena principalmente musical. Para que la iluminación fuera más cálida y relajar el ambiente, le puse una lamparita de sal, y le dejamos una pelotita forrada de tela tipo terciopelo, suave, para que no se hiciera daño en las patitas si quería jugar.

Todo era buscar crear un ambiente en el que él se fuera relajando, y se fuera acercando, o permitirnos acercarnos a él. Había días en los que parecía que eso no iba a llegar nunca, pero, muy lentamente, y dando pasitos muy pequeñitos, íbamos viviendo pequeños momenos de luz. Cada mínimo gesto contaba: que estuviera más cerca del borde de la cama para dejarnos verlo, que nos dejara rozarle con el plumero, que ronroneara cuando entrábamos en la habitación, que hiciera por jugar, aunque fuera él solo al principio, ...cada cosita contaba.

Recuerdo, especialmente, el día que le estaba acariciando la cabeza, tumbados los dos en el suelo, él bajo la cama, y yo fuera, cuando de repente se dió la vuelta, y se quedó su cara a poco menos de un palmo de la mía. El valor no se supone, se demuestra en ese instante en el que no sabes si te van a arrancar la nariz de un bocado, y te quedas mostrando cariño a un animalito que lo que más necesitaba era eso. También hay que decir que Orión nunca ha tenido un mal gesto, no se ha tirado nunca, ni nos ha arañado o mordido a mala idea. Como mucho, algún bufido o gruñido, y esconderse un poco más es lo que ha hecho en los momentos de más estrés.

También fue muy especial el día en el que, estando otra vez en esa postura, él decidió levantarse, salir de debajo de la cama, tumbarse a mi lado, pegando su cuerpo al mío, apoyar la cabeza en mi brazo, y ponerse a ronronear, pidiendo caricias, sentirse protegido. Así estuvimos una hora de reloj. Y eso lo hizo varias veces.

Lo tuve que sujetar, porque hacía la croqueta y se iba al suelo
El paso siguiente fue empezar a salir a comer estando nosotras en la habitación, pero sentadas, porque si te ponías de pie se asustaba, luego irse acercando a la puerta, luego salir un poquito, y así, poco a poco. Incluso alguna vez se ha venido a dormir a mi cama. Eso sí, por la mañana, si te he visto no me acuerdo. Al menos, al principio.

Me llamó la atención el día en el que ya estaba la puerta de su habitación abierta (porque hubo un periodo en el que permanecía cerrada para que estuviera tranquilo, y tanto él como las gatas se fueran haciendo a la idea de que había más amigos peludos por la casa), de repente se sentó en el quicio y empezó a maullar, fuerte, durante casi un minuto, como si necesitara soltar todo lo que estaba callando. No era un maullido desesperado, sino como si necesitara escuchar su propia voz. También fue interesante saber que podía maullar, porque no teníamos ni idea de a qué salvajadas le podrían haber sometido. 
A partir de ahí, las salidas y excursiones por la casa fueron cada vez más frecuentes, y la interacción con nosotras más fluida.

Todo el proceso fue muy lento, pero lo bueno que tiene Orión es que cada pequeño paso que ha dado, lo ha afianzado. Aunque un día hubiera más llamadas a la puerta, o viniera gente que él no conocía a casa, una vez el equilibrio se restauraba, él seguía en el mismo punto de evolución en el que lo había dejado al esconderse de esos desconocidos. Tenía ganas de estar ahí, de conocernos, de dejarse conocer, y, sobre todo de dar y recibir cariño, porque es un gato tremendamente cariñoso y mimoso, que ha pasado mucho miedo, pero que no guarda rencor alguno.

Aún tardó en irse el miedo, y luego la pena, de sus preciosos ojos, pero a día de hoy os puedo decir que tiene una mirada limpia e inocente, confiada, alegre y amorosa, como si el mal no le hubiera rozado nunca. ¡Qué grandes son los animales, cúanto tenemos que aprender de ellos! 

Su plumero favorito
De verdad que me gustaría que lo viérais por las mañanas, cuando me toca a la puerta para pedirme el desayuno, el cómo se me enreda en las piernas y me hace agacharme para que le dé un abrazo y regalarme besitos (de esquimal, y alguno que no es de esquimal se le escapa de vez en cuando), el que le acompañe a comer (ahora le ha dado por ahí, menos mal que le hago poco caso en eso, porque si no me llevaría loca todo el dia), el cómo me da un mimo cuando le echo la comida (y tengo que andar rápida, porque si no me tira el saco del empujón), cómo viene cuando le llamo para hacerle una caricia o darle una pequeña chuchería (sí, lo consiento de vez en cuando, como a las otras, que también se lo merecen), cómo nos llama para que le hagamos una caricia, sobre todo si pasamos cerca y hacemos como que no le hemos visto, o cómo se acerca a recibir su rascadito si estamos con Alma o Phoebe jugando o acariciándolas. O incluso cuando me toma el pelo para quedarse con mi sillón y tumbarse tan ancho.

Es un amor peludo, tiene un carácter y una personalidad encantadoras (tiene su genio y es muy cabezón cuando quiere, pero eso le da encanto), es divertido, juguetón, zalamero... A veces le llamo mi siamés moreno, porque se me pega y voy con él que parece parte de mi pierna, caminando a la vez por el pasillo.

Obviamente, ha habido algún trance algo más delicado, por supuesto. 
Por ejemplo, cuando hemos tenido que llevarlo al veterinario por primera vez, fue un momento algo tenso. Era aún un gato que empezaba a confiar, pero lo justo, y lo de agarrarlo con naturalidad y meterlo en el transportín cargado en los brazos, como que no.

Aunque las heridas de las patas se las estábamos limpiando (lo poco que nos dejaba) y controlando, poco tiempo después de empezar a salir de la habitación, le salió un absceso en la garganta. Sí o sí, había que echarle valor e ingenio, y ponerle en manos de profesionales.
La salud de vuestro gato debe ser algo prioritario, y no hay miedito al arañazo, bocado, bufido, gruñido, o que te coja manía, que valga. Mejor que esté un par de días mosqueado contigo, a que le pase algo serio. Afortunadamente, Orión no es rencoroso.

Negociando el sofá con Alma
Podría haber llamado a CES San Blas para que me ayudara a meterlo en el transportín, pero Orión, al final, es mi responsabilidad, y antes o después tendría que hacerlo yo de forma independiente. No se puede estar dependiendo de una asociación, y de unas personas que, por muy buena voluntad y disposición que tengan, llevan muchos más casos que atender y muchas preocupaciones que gestar cada día. 

Como un mes antes, más o menos, habian tenido que recogerlo para ponerle el recuerdo de la vacunación, y estuve presente en la captura, lo que hice fue imitar la conducta de Miguel, fundador de la asociación, y no me fue mal. En unos 10 minutos conseguí meterlo en el transportín. Las siguientes veces ha sido cada vez más fácil. Hoy por hoy, como ya me deja cogerlo en brazos, y hasta darle algún achuchón, sin problema ninguno.

Tened en cuenta que un día tendréis que andar solos, que será vuestro gato, con todas las consecuencias, y que os va a tocar ser más valientes de lo que creíais que érais.

De todas formas, si os véis en un caso así, y no os creéis capaces de capturarlo vosotr@s, no dudéis en contactar con la asociación. Yo, porque soy muy resolutiva y un poco kamikaze, y tengo maña con los gatos, pero ellos siempre están ahí para ayudaros. Si en algún momento me hubiera visto desbordada, o el gato se hubiera puesto demasiado nervioso, habría cesado en esa tarea, habría contactado con la asociación, y hubiera esperado a que ellos me ayudaran. Pero como todo fue relativamente fácil (para ser la primera vez que me enfrentaba a esa situación con él), no vi la necesidad de pedir un tiempo que necesitan para atender otros casos más delicados, y preocuparlos por algo que tenía solución.
 
Los 3 en la terraza
En el veterinario se porta super bien, están encantados con él, y con razón. Las almohadillas de las patas están totalmente curadas, por cierto. Se las hemos estado curando y controlando, y hasta le buscamos una arena especial para que no se le pegara en las heridas. De precio sale más o menos igual que la que solemos usar, así que tampoco se requiere un esfuerzo económico descomunal para atender una necesidad particular en caso de que se presente.  Lo que sí es necesario es interés y constancia.


El origen de esas heridas es desconocido. Dicen que de trepar a los árboles, pero a mí me cuadra más con que haya tenido que correr por asfalto, o haya saltado de una altura considerable, porque eran una cosa exagerada. Ahora ya hasta se anima a rascar en los cartones, que antes cuando lo intentaba se hacía daño, el pobre.

Con respecto a la adaptación con Alma y Phoebe, es dejarlos a su aire. Mientras no se enganchen en peleas fuertes, hay que permitir que midan sus fuerzas. Los felinos no dejan de ser depredadores y retarse entre ellos es una costumbre que llevan en los genes. En este caso, como Orión es muy tranquilo, y no responde a los bufidos o tiraditas de pata que le hace Alma de vez en cuando, no hay problema, aunque creo que si le respondiera alguna vez, Alma se iría relajando un poco, que nos ha salido muy jefa.

Quiero la cesta. No cabes. Sí quepo. Me da igual.
Aún están definiendo sus territorios, porque Orión tardó mucho en salir, y en compartir espacio con las gatas, y ellas se han hecho amas y dueñas de la casa, y lo ven como un extraño. Ahora, como le metas en el transportín, o ese día decida no salir de la habitación porque se encuentre raruno, te ves a Phoebe dando paseos por el pasillo, a ver qué le pasa a su amigo de juegos, o te hacen guardia las dos monas en la puerta a ver dónde te lo llevas.

Orión y Phoebe juegan bastante juntos, y se buscan, aunque Phoebe tiene esa personalidad bipolar que hace que te llame y cuando te acercas te bufa, y si te retiras te vuelve a buscar. Así se pueden pasar una mañana o una tarde.
Ahora es como si tuviera dos cachorros. Además, Orión siente adoración por Phoebe, la que por edad sí es cachorro aún. 

Con Alma la cosa es algo diferente, ella es más territorial, y aún le da algún que otro susto de vez en cuando, aunque nunca llega la sangre al río. Si le bufa, él se retira, o incluso la esquiva y sigue su camino. Se la va ganando poco a poco, se va acercando cada vez más, y ella tarda más en bufarle. Aunque Alma es aún un poco borde con él, se va ablandando, y hasta le busca de vez en cuando. Le puede la curiosidad. Confío en que es cuestión de tiempo en que los tres se amolden del todo.
 
Los 3 de conversaciones.
Lo que a mí me ha representado a nivel personal esta experiencia, no tiene precio. Orión me está convirtiendo en una mejor persona, me está dando muchas lecciones, y todas basadas en el amor incondicional que te puede regalar un ser vivo inocente, que lo único que quiere es ser feliz, y sentirse amado y protegido.

Si os animáis a meteros en una gesta parecida, sólo hay dos claves a seguir: amor y paciencia, infinitas, hasta cuando creas que no puedes más. Sólo sintiéndose querido, aún cuando no te hace caso, o incluso te rechaza, será como consigas romper su resistencia, pero requiere tiempo. A veces más, a veces menos. Y algún que otro truquito para socializarlo, pero no voy a eternizar el post con cada pequeño paso que dimos. Si necesitáis información, dejádmelo en comentarios, mandadme un e-mail, y recurrid a la asociación con la que estéis tratando, porque cada gato es un mundo. lo que funciona con uno no le va a otro, y que uséis determinadas artimañas no te garantiza ni que se abra, ni que lo haga en menos tiempo. Al gato hay que darle el tiempo que él necesite, te parezca a ti mucho o poco. Ponte en su piel, aunque te resulte difícil, y aunque no conozcas su historia al 100%.

Orión lleva en mi casa casi 5 meses, y creo que no le podría querer más aunque hubiera estado con nosotras 5 años. Por eso, adoptar un gato adulto no os debe dar reparo. El animal no te va a querer más o menos por tenerlo desde cachorro, y tú a él tampoco. Es de las mejores decisiones que he tomado en la vida, aunque también sea de los gatos que más trabajo me ha dado. Es un ser muy especial.

Cuando te mira así...
Al principio del post hablaba de lo importante que es salvar una vida, del estar ahí en el momento oportuno, aunque creas que no lo es. No quiero pensar qué le habría podido suceder a Orión si hubiera estado en la calle y se le hubiera hecho ese absceso que, estando en casa, y con cuidados veterinarios, en menos de una semana estaba controlado; o si las heridas de las patas se le hubieran infectado, o si hubiera pillado un mal constipado con las lluvias torrenciales que tuvimos a finales de enero, o...Podría seguir.

Sí, adoptar es una responsabilidad, nadie te asegura que salga bien, ni que sea fácil, ni que todo encaje a la primera, aunque suele ser lo habitual, pocos gatos hay que no se adaptan, muy pocos, pero merecerá la pena, os lo aseguro, os hará crecer un montón, y tendréis en vuestra vida a alguien tan especial que os cambiara todos los esquemas, y hará de vuestro pequeño mundo un lugar mejor, y más grande.

Quería sacar este post antes del periodo vacacional estival porque ahora entramos en una época difícil para los animalitos, hay muchos abandonos. No entenderé jamás cómo alguien puede dejar a un ser indefenso en la calle, para quien eres su familia, por irse de vacaciones, y sin remordimiento de conciencia.¿Abandonarías a tu hijo de 3 años en mitad del monte, a su suerte? porque es lo mismo, o peor.

Jugando con la toalla
Es hora de responsabilizarse. Hoy por hoy, si necesitas que alguien atienda a tu gato o tu perro durante unos días, hay voluntarios que trabajan para diferentes asociaciones, y que van a visitarlo y a estar con él, sacarlo de paseo en el caso que se necesite, y tenerlo alimentado y cuidado a cambio de un módico precio. No se trata de que les pagues un sueldo, porque no es eso, sino de facilitar un beneficio mutuo, en el que tu animal está cuidado, y a ellos les genera ingresos para la asociación y poder seguir comprando arena y comida, pagar facturas veterinarias, transportines, jaulas, y buscar hogar a animales que lo necesitan.
Informáos, no cuesta nada.Si vuestra asociación no facilita este servicio, proponédselo, quizá no se les había ocurrido.

Cuidad de vuestros animalitos, #adopta #adoptanocompres #animalesnosoncosas Y mirad con mejores ojos a gatos adultos, no les cortéis la posibilidad de ser felices y tener una familia sólo porque el tiempo jugó en su contra, ¿quién te dice que ese gato adulto que necesita un hogar no fue arrojado a la calle por dejar de ser un cachorro, por hacerse grande? ¿Quién te dice que ese ser adorable no fue un cachorro en el que nadie se fijó, y fue creciendo en casas de acogida o refugios, pero ansía un hogar donde desarrollar todo su potencial y ser feliz? A Phoebe la recogieron con unos 3 meses de edad, y a mi casa llegó a los 8-9, más o menos, pero sus hermanitas fueron adoptadas hará menos de un mes, y han cumplido el año esperando su turno.

Orión haciendo la siesta en mi pie.
Os invito a releer el post sobre Alma y Phoebe, a contarme vuestras historias en comentarios, y a difundir el mensaje, a ver si entre todas conseguimos que el abandono sea sólo una anécdota.

También quiero aprovechar para Recordaros que el Observatorio de Justicia y Defensa Animal y la Fundación Affinity están uniendo sus fuerzas para conseguir una reforma del Código Civil Español, y que los animales sean considerados seres vivos dotados de sensibilidad, algo que ya debería estar especificado, y evitar que sigan considerándose objetos, con la desprotección legal que eso conlleva.

Hay una petición abierta que requiere 500.000 firmas en la plataforma Change.Org que os dejo aquí, y podéis obtener más información al respecto en las webs de estas dos instituciones. Están enlazadas a sus nombres.

Es una información que me llegó y que creo que a todos nos interesa, ni es una colaboración, ni nada por el estilo, sólo que me parece interesante; al menos, si te importan los animales. Sentíos libres de firmar la petición, o de no hacerlo, aunque yo os agradecería que lo hiciérais y así podamos darles a los animales una voz que, hoy por hoy, se les niega.
#AnimalesNoSonCosas.


Espero que os haya gustado, y que no se os haya hecho eterno.
¿Os animáis a compartir, potingueras?

jueves, 22 de junio de 2017

Look Orange Kiss Clarins

¡Hola, potingueras!

Hoy estrenamos nuevo flequillo, y nuevo fondo.
Lo del flequillo, fue algo así como comentar que lo mismo este verano lo dejaba crecer, y media hora más tarde no aguantaba que se me metieran más pelos en los ojos y me lo corté. Así, sin más. 

Y lo del fondo, hacía tiempo que me apetecía darle otro toque a los looks, y creo que con éste se van a ver mejor los colores. En el caso concreto de hoy, estoy muy contenta con la definición y el colorido, pero está a prueba, así que ya veremos si se queda, o si no.

La propuesta de hoy reúne todos los productos de Clarins que hemos estado viendo estos días, y alguno más. Espero que os guste.

LOOK ORANGE KISS CLARINS:
Ojos:
Comenzamos aplicando la prebase Too Faced Shadow Insurance en todo el párpado, y trabajamos la cuenca y el ángulo externo del párpado móvil con la sombra bronce de la Palette Yeux 4 Couleurs EL 2017 Sunkissed de Clarins que vimos en el post de ayer.


En el centro del párpado móvil, aplicamos la sombra naranja de esta misma paleta, y en el ángulo interno, la doradita. Entre ellas se funden muy bien de forma natural, apenas hay que trabajar la transición. Para suavizar el camino hacia el párpado, aplicamos la sombra arena o beige de la misma paleta, y bajo el arco de la ceja damos un toque con la Ombre Matte 02 Nude Pink de Clarins. Ya la tengo algo sequita, pero sigue pigmentando bien, y me gusta para unificar el párpado.

El delineado superior, inferior, e interior, corre a cargo del lápiz Khol 09 Green Intense de Clarins, de color verde bosque. Lo difuminamos ligeramente, y damos un toque de luz a ras de pestañas inferiores con la sombra bronce antes utilizada.

Las pestañas las he maquillado con la Máscara Truly Waterproof 03 Aquatic Green de Clarins, que la estoy estirando todo lo que puedo, y que me encanta usar en verano. Me parece muy  favorecedora.
¿Para cuándo una azul eléctrico, Clarins? Os reto para el verano que viene con ella, y con una máscara para cejas con color,que la echo en falta (por pedir, que no quede)

 

 

Las cejas las he fijado y rellenado con la Make Me Brow Eyebrow Gel Mascara 03 de Essence (porque como Clarins aún no la ha sacado, pues no puedo hacer total look de la marca)


Rostro:
Las ojeras e imperfecciones van corregidas con el Instant Concealer 01 de Clarins, y la base utilizada es la Teint Pores Et Matité 02 de Clarins que os reseñé en esta entrada. La he sellado con un toque levísimo de los polvos del Kit Pores Et Matité (en la misma entrada), y podéis comprobar que no blanquean.

Os recuerdo que esta base, si la sellas, no transfiere apenas, salvo que te suenes la nariz, pero si te tocas la cara y luego un papel, no lo manchas. Os lo comento porque varias estábais preocupadas con ese tema, y, aunque lo aclaré en comentarios, me parece importante recordarlo.

Yo seguiré usando esta base todo el verano, a ver cómo se comporta, y os iré contando más impresiones, porque no es lo mismo usarla con 20º, que con 25º, que con 35º....o más. Ya os iré contando. Creo que una reseña no está del todo cerrada nunca, o casi.


Pómulo y Labios:
El pómulo y el temporal van trabajados con la polvera Poudre Soleil et Blush EL 2017 Sunkissed de Clarins. Yo he mezclado el tono de colorete y los dos bronceadores del centro en cuanto a mejillas.

En lo alto del pómulo, he querido un poco más de luz, y la he conseguido con el Iluminador Stole The Show de Colourpop, de tono doradito champán. Clarins, necesitamos iluminadores como tal ya, hay que irlos sacando (hoy estoy haciendo amigos)

En los labios llevo el Joli Rouge 741 Red Orange, uno de los rojos anaranjados más bonitos y favorecedores que he probado. No te da un aire amarillento gracias al subtono rojizo.

Tiene un acabado brillante, pero no me he podido resistir a dar un toque extra de luz en el centro del labio con el iluminador de Colourpop que le aporta un volumen espectacular (parece que tenga el doble de labio del que suelo llevar de serie)


¡Y eso es todo!

¿Qué os parece la colección de verano de Clarins en acción?¿Os gusta el labial?¿Soléis usar el truco del iluminador?¿Qué os parece el fondo?¿Os gusta que os vaya contando trucos, anécdotas, e impresiones en este tipo de post, potingueras?

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