¡Hola, potingueras!
Seguramente muchas de vosotras habéis visto por redes sociales imágenes referentes a los nuevos productos de Fructis, incluso alguna de las que estáis leyendo este post habéis participado en alguna campaña de marketing colaborativo (Trnd, por ejemplo)
Yo tuve la gran suerte de que Fructis me hizo un envío generoso de sus nuevos champús, mascarillas y acondicionadores, así como información al respecto, en el mismo instante en el que me estaba planteando qué champú elegir para reponer los que se estaban terminando en casa.
Pero antes de entrar a analizar el champú y la mascarilla que estoy utilizando actualmente, quiero poneros en antecedentes.
Tras 20 años en el mercado, Fructis decide adaptarse a los nuevos tiempos, en forma y fondo. Renueva sus fórmulas y su envase, y se vuelve menos dañino para piel, cabello, y medio ambiente.
Estas nuevas fórmulas contienen activos fortificantes de superfrutas (a mí lo de superfruta me suena como lo de superalimento, es un plus innecesario, porque lo que alimenta, alimenta, y lo que no, no, pero ahí está), no contienen siliconas, y son más biodegradables que las anteriores.
Según qué línea elijas, encontrarás el coco, el pepino, la manteca de karité, el aguacate, la granada, el pomelo, o el amla como fruta protagonista. Todas ellas están enriquecidas con activos fortificantes de frutas (AFF), presentes en las frutas de forma natural. Cada una ha sido elegida dependiendo del tipo de cabello: caña de azúcar, extracto de té verde, vitaminas B3 y B6, zumo de manzana, y ácido cítrico (limón), son la fuente de alfahidroxiácidos (AHA) que incrementan la acción fortificante de los activos de cada champú o acondicionador/mascarilla, y el resultado es más brillo y resistencia en el cabello.
Para pelo graso, o normal y seco, tenemos:
- Pure Fresh Agua de Coco, para raíz grasa y puntas secas.
- Pure Fresh Menta Refrescante, para cabello graso con caspa.
- Pure Fresh Pepino Purificante, para cabellos que se engrasan de más, y necesitan oxigenar el cuero cabelludo.
- Fuerza y Brillo, para cabello normal, mate y sin brillo.
Para cabello seco y dañado, encontramos:
- Nutri Repair-3, con oliva, aguacate, y manteca de karité, repara, nutre, da brillo y suavidad a este tipo de cabello.
- Nutri Repair Butter, con manteca de karité, y aceite de macadamia, de jojoba, y de almendra. Nutre, repara, y aporta flexibilidad al cabello.
- Adios Daños, con extracto de aceite de fruta de amla, repara y reduce las fisuras del cabello.
Para cabellos finos y débiles:
- Melena Fuerte, para pelo fino. Con pulpa de granada y fibra-Cylane para engrosar la fibra capilar.
- Crece Fuerte, con extracto de manzana natural y ceramidas, refuerza el cabello debilitado que tiende a caerse por rotura.
Para mantener tu estilo rizado o liso:
- Hidrarizos, define los rizos. Con filoxane y extracto de bambú.
- Hidraliso, disciplina y protege. Con phyto-keratina y aceite de argán.
Estas gamas tienen una mascarilla o un acondicionador a juego que complementa y completa la acción del champú. Todas ellas se han formulado sin parabenos, con fórmulas ligeras que no engrasan el cabello, y con un olor irresistible.
En cuanto al envase, se ha buscado un diseño más moderno, más práctico, algo transparente, cómodo en su uso, fabricado con PET reciclado, que lo hace un 25% más biodegradable, y es 100% reciclable si lo depositas en el contenedor correspondiente (el amarillo)
Lo que me enviaron fue:
- El champú Menta Refrescante, para cabellos grasos con caspa, que no he utilizado, y que ha pasado a otras manos más apropiadas, porque no tengo el cabello con esa problemática, y usar un producto no adecuado a tu tipo de cabello y cuero cabelludo puede originarte algún problema (en este caso, me secaría de más cabello y cuero cabelludo, imagino)
- El champú y el acondicionador de la línea Fresh Agua de Coco, para raíz grasa y puntas secas. Tampoco tengo la raíz muy grasa últimamente, así que lo he dejado un poquito apartado para cuando sí lo esté, y contaros qué tal funciona.
- El champú y la mascarilla Adios Daños para cabello dañado que, en principio, iba a ser para mi madre, que tiene el cabello bastante más seco que el mío, pero los estamos compartiendo, y es de lo que os voy a hablar ahora, porque ya no es sólo cómo me veo y me siento yo el cuero cabelludo y el pelo, sino que tengo la experiencia de otra persona con unas necesidades más intensivas a la que preguntar, y, además, sobre la que observar el cambio que se produjo en su pelo desde el primer uso, porque se nota a simple vista.
Como os comentaba hace un momento, la línea Adios Daños de Fructis está destinada a cabellos dañados, de forma natural (sol, sal, viento, etc) o artificial (tintes, decoloraciones, uso de herramientas de calor, exposición a cloro, etc) , y tanto el champú como la mascarilla están enriquecidos con extracto de aceite de fruta de amla, que repara y reduce las fisuras del cabello.
El champú tiene una textura cremosa, manejable, muy agradable. El olor afrutado y acidulce me parece sensacional. Lavarse el pelo con este champú proporciona un momento relajante y sensorial, y, además, te deja el cuero cabelludo despejado, descongestionado, no irrita, y no me ha producido ningún tipo de problema.
Yo suelo ser reacia de un tiempo a esta parte en cuanto a utilizar champús demasiado comerciales porque la mayoría me acababan provocando picores o descamación, pero llevo un mes largo utilizando este champú de contínuo, y ese problema no ha aparecido.
Además, el pelo se queda suelto, brillante, super suave y manejable, reparado, con la fibra más cerrada, y hasta parece que se va fortaleciendo porque se cae y se rompe mucho menos.
No suelo utilizar champús destinados a cabello dañado porque considero que el mío no lo está. Es un cabello sin tratar, y lo cuido bastante, pero reconozco que desde que uso este champú me lo veo mejor.
Otra razón por la que no recurro a champús reparadores habitualmente es porque la mayoría me ensucian o me engrasan el cabello mucho antes. Entre que no lo tengo dañado, que voy en moto (y llevo casco obviamente), y que practico ejercicio físico a diario, o casi, el pelo ya tiene un ritmo rápido de engrasado (aunque me aguanta 3 días entre lavado y lavado)
Sin embargo, y por contradictorio que parezca, con este champú el pelo me aguanta en mejores condiciones un día más. Yo no me lo explico. Repara, nutre, y me lo deja limpio más tiempo, cosa que suelen hacer los champús "desgrasantes". Estoy encantada con él.
Lo más curioso, es que yo supe que mi madre había usado el champú nada más verla un día por la mañana. Tenía el pelo super brillante, sin encrespamiento, bien peinadito, más "joven". Le pregunté, y, efectivamente, lo había estrenado. Ella está tan encantada como yo con este producto, y eso que ella tiene 23 años más que yo, peina canas, se tiñe, y su pelo es más seco.
En cuanto a la mascarilla Adios Daños, se presenta en un tarro de boca ancha y tapón de rosca, muy parecido a los anteriores, pero más estilizado. Es bonito, pero me gustaba más la otra versión. Cuestión de gustos, pero, de momento, lo veo práctico, aunque lo de que tenga el culete más ancho que la boca, cuando se vaya terminando, ya os contaré si es o no un problema.
La mascarilla no contiene parabenos tampoco, pero sí parafina líquida entre los primeros ingredientes. Para mí, esto no es un problema en una mascarilla que no me va a tocar la raíz.
Está enriquecida con keraphyll y extracto de aceite de fruto de amla. Me sorprendió su ligereza, su textura una vez sobre el cabello me recordaba más a la de un acondicionador que a la de las mascarillas reparadoras, que suelen ser más densas. Esto me decepcionó un poco, porque la esperaba más intensiva, pero la ventaja que le encuentro es que la puedo utilizar cada vez que me lavo el cabello sin que se me engrase la melena.
Sin embargo, a mi madre, acostumbrada a las mascarillas tan fabulosas que incluyen los señores de Garnier en sus tintes, se le queda algo corta.
No gotea, tiene una textura casi de cremigel, es fácil de manejar, tiene un olor afrutado dulce bastante agradable (me recuerda un poco al melocotón, cosa que no me hace gracia, pero se lo perdono porque pasa pronto), deja el pelo brillante, suelto, y suave, y no me ensucia el pelo, ni le da peso, ni hace que se engrase antes.
Personalmente, estoy más sorprendida con el champú que con la mascarilla, pero la mascarilla no me parece, en absoluto despreciable.
Esta línea cuenta también con un acondicionador, pero no lo he probado, así que no os puedo decir nada sobre el.
Los precios de los productos son bastante asequibles y populares, los champús (360 ml) cuestan 2,59€, los acondicionadores (250 ml) 2,95€, y las mascarillas (300 ml) unos 4,20€, aproximadamente.
Podéis encontrarlos en establecimientos y supermercados habituales (estos precios son los de Clarel/Día, por ejemplo, para que veáis lo fácil que es acceder a estos productos)
En mi opinión, las fórmulas de los champús han salido ganando. Con el tiempo os diré si me termina de convencer o no la mascarilla.
¿Habéis probado algún producto Fructis de la nueva era 2.0?¿Os atrae la nueva estética?¿Os apuntáis al #NewFructis y al #PelazoFructis este verano, potingueras?
lunes, 29 de mayo de 2017
viernes, 26 de mayo de 2017
Look Fucsia Dream
¡Hola, potingueras!
Hoy os traigo un look en el que he utilizado todas las sombras que vimos en el post de ayer, y alguna cosita más de Colourpop.
El resultado es un híbrido entre un maquillaje de inspiración árabe, con una estética de bailarina clásica (todo lo clásica que yo pueda ser, que no es mucho)
Antes de que me digías nada, ya os aviso de que váis a ver el lagrimal negro, y alguna motita a ras de pestañas de este color, y es que he trabajado con khöl árabe, y tiende a moverse por dentro y por fuera del ojo, a la mínima. La ventaja es que da una mirada muy especial, y de paso cuida los ojos.
LOOK FUCSIA DREAM:
Ojos:
Comencé aplicando khöl árabe en waterlines y a ras de pestañas inferior y superior. Le dí un poco de forma por fuera con un pincelito biselado, pero lo único que buscaba es un efecto ahumado, por eso fue lo primero que utilicé. Por eso, y por que lo mancha todo y es muy difícil de eliminar después.
En el tercio externo del párpado móvil, y a lo largo y ancho de la cuenca, apliqué la sombra fucsia satinada Baby Talk de Colourpop, que difuminé por la parte de arriba con un poquito de la sombra mate I Spy de Colourpop, de tono tostado anaranjado clarito.
En el ángulo externo del párpado móvil dí un toque de la sombra mandarina satinada con partículas blancas Flipper de Colourpop, pero apenas se aprecia su color porque el fucsia se lo come. En el resto del párpado móvil apliqué la sombra Birthday Girl de Colourpop, de color marrón claro dorado, super purpurinosa, y super especial.
Finalmente, trabajé un poco las cejas con el lápiz Eye Brow Stylist 040 de Catrice, y apliqué la Máscara Formula Pura de Deborah Milano en pestañas superiores.
Rostro:
Las ojeras y rojeces van corregidas con el Corrector Fluido Dress Me Perfect 01 de Deborah Milano.
La base elegida para unificar el rostro es la Even Skin Tone 010 Even Vanilla de Catrice, de acabado luminoso, y todo va sellado con los Multi Colour Podwer 01 Flower Power de la EL Blossoms Etc de Essence.
Pómulo y Labios:
En las mejillas he aplicado la sombra Wattles de Colourpop a modo de colorete. Me encanta su tono rosa palo satinado. Sobre la línea del pómulo, he dado un tque del iluminador Spoon de Colorpop, de subtono cálido.
En mi piel, este colorete se ve más tostado de lo que es porque partimos de la base de que tengo un tono cálido, un deje amarillento, propio, y eso acaba transformando lo que le apliques encima.
Para los labios elegí el Lippie Stix Night Owl de Colourpop. Tiene un color rosa chicle subido precioso, y un acabado crema que le va muy bien a la combinación con el Pressed Pigment Kelp Me de Colourpop, de destello entre naranja y rosa neón.
No se ve el pigmento tal cual es, pero le da un acabado diferente en el centro del labio, creando más volumen.
¡Y eso es todo!
¿Qué os parece la propuesta?¿Os fascinan tanto como a mi los looks donde el fucsia es protagonista?¿Qué me decís de los brillitos?¿Soléis jugar con pigmentos en los labios, potingueras?
Hoy os traigo un look en el que he utilizado todas las sombras que vimos en el post de ayer, y alguna cosita más de Colourpop.
El resultado es un híbrido entre un maquillaje de inspiración árabe, con una estética de bailarina clásica (todo lo clásica que yo pueda ser, que no es mucho)
Antes de que me digías nada, ya os aviso de que váis a ver el lagrimal negro, y alguna motita a ras de pestañas de este color, y es que he trabajado con khöl árabe, y tiende a moverse por dentro y por fuera del ojo, a la mínima. La ventaja es que da una mirada muy especial, y de paso cuida los ojos.
LOOK FUCSIA DREAM:
Ojos:
Comencé aplicando khöl árabe en waterlines y a ras de pestañas inferior y superior. Le dí un poco de forma por fuera con un pincelito biselado, pero lo único que buscaba es un efecto ahumado, por eso fue lo primero que utilicé. Por eso, y por que lo mancha todo y es muy difícil de eliminar después.
En el tercio externo del párpado móvil, y a lo largo y ancho de la cuenca, apliqué la sombra fucsia satinada Baby Talk de Colourpop, que difuminé por la parte de arriba con un poquito de la sombra mate I Spy de Colourpop, de tono tostado anaranjado clarito.
En el ángulo externo del párpado móvil dí un toque de la sombra mandarina satinada con partículas blancas Flipper de Colourpop, pero apenas se aprecia su color porque el fucsia se lo come. En el resto del párpado móvil apliqué la sombra Birthday Girl de Colourpop, de color marrón claro dorado, super purpurinosa, y super especial.
Finalmente, trabajé un poco las cejas con el lápiz Eye Brow Stylist 040 de Catrice, y apliqué la Máscara Formula Pura de Deborah Milano en pestañas superiores.
Rostro:
Las ojeras y rojeces van corregidas con el Corrector Fluido Dress Me Perfect 01 de Deborah Milano.
La base elegida para unificar el rostro es la Even Skin Tone 010 Even Vanilla de Catrice, de acabado luminoso, y todo va sellado con los Multi Colour Podwer 01 Flower Power de la EL Blossoms Etc de Essence.
Pómulo y Labios:
En las mejillas he aplicado la sombra Wattles de Colourpop a modo de colorete. Me encanta su tono rosa palo satinado. Sobre la línea del pómulo, he dado un tque del iluminador Spoon de Colorpop, de subtono cálido.
En mi piel, este colorete se ve más tostado de lo que es porque partimos de la base de que tengo un tono cálido, un deje amarillento, propio, y eso acaba transformando lo que le apliques encima.
Para los labios elegí el Lippie Stix Night Owl de Colourpop. Tiene un color rosa chicle subido precioso, y un acabado crema que le va muy bien a la combinación con el Pressed Pigment Kelp Me de Colourpop, de destello entre naranja y rosa neón.
No se ve el pigmento tal cual es, pero le da un acabado diferente en el centro del labio, creando más volumen.
¡Y eso es todo!
¿Qué os parece la propuesta?¿Os fascinan tanto como a mi los looks donde el fucsia es protagonista?¿Qué me decís de los brillitos?¿Soléis jugar con pigmentos en los labios, potingueras?
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Colourpop,
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Miss Looks Favoritos,
Tutorial
jueves, 25 de mayo de 2017
Colourpop: Super Shock Shadows, Pigmentos, Pincelería, y otras curiosidades.
¡Hola, potingueras!
Con motivo del tercer aniversario de la marca Colourpop, hemos podido disfrutar de diferentes promociones a lo largo de muchos días, y más de una hemos picado con ellas. Es más, previamente, hubo también determinadas ofertas que fueron el inicio de mi picoteo masivo de este mes pasado con diferentes productos.
Hoy os voy a mostrar dos sombras Super Shock Shadow y dos pigmentos Super Shock Pressed Pigment, y un par de pincelitos creados por Colourpop para facilitar el trabajo con estas sombras tan especiales de textura crema-polvo.
No me voy a entretener mucho en explicar lo especial de la textura de estas sombras, y que tanto me fascina, porque hay muchos post en los que os he hablado sobre ello, especialmente en esta entrada, pero sí os quería comentar algo que me ha llamado la atención sobre los pigmentos, y a lo que no solemos prestar atención cuando compramos, y es que algunos de ellos pueden no ser lo más adecuado para su uso en ojos. Curioso, pero cierto.
Yo he revisado los que tengo hasta ahora, y Too Shy es el único que no tiene esa advertencia, y creo que es por el color del pigmento (azul, en este caso), ya que el resto de los que tengo (Erotic, Animal, Baby Talk, y Kelp Me) contienen pigmento rojo, y es un tipo de pigmento que puede resultar irritante, aunque no necesariamente sea así siempre. Es más, yo he usado y uso estos pigmentos prensados con esa advertencia en párpados, alguna vez incluso a modo de delineador, que está rozando las pestañas, y no me han dado ningún problema, pero es un aviso que hacen más por curarse en salud, por si alguien tiene los ojos muy sensibles, que porque realmente suponga un peligro.
Las dos sombras Super Shock Shadow que compré esta vez me llamaron la atención en su día, aunque realmente no sabía lo que me iba a encontrar en directo, puesto que muchas veces el tipo de luz o la intensidad de foco con la que se ven en una pantalla no son exactamente iguales a una experiencia en vivo. Tampoco las definiciones de la web de Colourpop son acertadas, muchas veces.
Sin embargo, estoy muy contenta con lo recibido, aunque con una más que con otra.
Flipper es una Super Shock Shadow que se define como metálica en la web, y, para mí, es una sombra con una base ultra-satinada de un color mandarina pastel, plagadita de micropurpurinas blancas que le dan un brillo muy especial, y un acabado casi glossy sobre el párpado.
La pigmentación es muy buena, la cobertura es bastante alta, aunque tiene un punto de transparencia, y se trabaja genial con ella. Pese a que normalmente no aplico prebase para sujetar la purpurina de estas sombras, en este caso os recomiendo hacerlo, porque no sé si es porque esta sombra viene más húmeda, pero cuando llevas muchas horas con ella, alguno puede migrar del sitio.
Me la esperaba con un color más potente, más ácido, pero aún así, me encanta, y la suelo usar, sobre todo, sobre otras sombras para potenciar su tono y su brillo.
Es una de las sombras de esta temporada.
La siguiente es Birthday Girl, y me confieso absolutamente enamorada de ella. Es una Super Shock Shadow que se define como Ultra Glitter, y lo es, pero con una base metálica muy potente.
Tiene un color marrón dorado muy bonito y muy normal en el dorso de la mano, pero sobre el párpado se transforma en partículas de oro. Los brillitos en blanco y rosa con ese reflejo dorado de la sombra hacen que suceda magia y parezca que llevas estrellas en la piel. Eso es efecto mojado, y no lo de la Water Dream de Nabla.
Me gusta sola o sobre otras, pigmenta muy bien, aunque las sombras con brillitos funcionan mejor aplicadas a toques y sin difuminar mucho para que no se caigan las partículas, y es fantástica para ahumados con toques arabescos. Se ha colado en Miss Favoritas desde el día 1.
Con los pigmentos prensados me he llevado un par de sorpresas que ahora os comentaré. Por cierto, ambos tienen la advertencia de la que os hablaba al princpio del post.
Kelp Me es un Super Shock Pressed Pigment que en la web se define como una sombra duocroma que vira del naranja pastel al rosa. Ante esa descripción, pensé en hacerme con él para usarlo como colorete este verano, pero mi sorpresa al verlo en directo fue monumental, y no me sirve para ese uso.
Se trata de una sombra de base metálica bastante transparente, que "sujeta", por decirlo de alguna manera, múltiples micropurpurinas que se ven entre rosa neón, y rosa neón anaranjado.
No es apta para discretas, precisamente, y creo que como mejor funciona es para dar un toque de efecto y brillo sobre otras. Hay que trabajarla a toques, y con insistencia, porque no deja un velo de color, sino que es más purpurina que otra cosa. Aún así, sé que le sacaré partido, pero de haber sabido que no era lo que quería, hubiera optado por otra sombra o pigmento.
Llegamos, finalmente, a Baby Talk. Es un Super Shock Pressed Pigment que se define como rojo en la web, pero que resulta ser de color rosa fresa super potente con reflejo satinado en fucsia. Es espectacular, la prima descarada de Paradox.
Pese a la advertencia sobre el pigmeto, he usado varias veces esta sombra como delineador y no me ha irritado lo más mínimo; además, me encanta el resultado.
Tiene una intensidad y una cobertura fascinantes, su textura es ultracremosa, se trabaja muy bien, y os recomiendo ser prudentes cuando la apliquéis porque es muy fácil pasarse con ella.
Me fascina. Estoy contentísima de que sea como es, aunque buscara una sombra roja en principio.
Con respecto a los dos pincelitos, Colourpop lanzó hace unos meses 3 piezas de pincelería destinadas a sacar el máximo partido al uso de sus sombras, sobre todo, las Super Shock Shadow, y también han subido un vídeo tutorial, que os dejo enlazado aquí, sobre cómo aplicar estas sombras en diferentes usos con pinceles apropiados para ello.
Estos dos pincelitos que os muestro formaban parte de una promoción mediante la cual, si comprabas dos sombras Super Shock Shadow, te regalaban uno de ellos, bien el de aplicar sombra, bien el de difuminar, a elegir por tí. Yo me hice con los dos diferentes para probarlos y compararlos con los que suelo usar yo normalmente.
Ambos pinceles son de fibra sintética, vegano y cruelty free, como todo en Colourpop.
Tienen el mango rosa pastel, y la virola en un bonito color oro rosa metalizado, tan de moda en estos últimos 2 años.
Son muy suaves, y muy fáciles de lavar y de secar. No me han perdido ni un pelito, ni se han deformado.
El pincel para aplicar sombras (shadow brush) es tipo lengua de gato, plano, compacto, redondeado y afinado hacia la punta. Cuando trabajas con él, y tomas la Super Shock Shadow, da la sensación de estar trabajando con un pincel de silicona, pero con mejor agarre para la sombra.
Es curioso que, si observas el pincel tras aplicar la sombra en la piel, es como si se quedara limpio. Todo depende de la cantidad de producto que tomes, claro, pero me refiero a un uso habitual.
Lo ideal es aplicar la sombra a toquecitos, y en una misma dirección, porque de no hacerlo así, perdermos intensidad, con éste, y con cualquier otro.
Sí conseguimos una potencia interesante aplicando las sombras con este pincel, aunque se diferencia poco de su resultado con el dedo, pero la ventaja que ofrece es que tenemos mejor acceso a los rinconcitos a los que con el dedo es difícil obtener precisión.
También podemos conseguir trabajar capa sobre capa con este pincel y las sombras, pero os aconsejo, ene se caso, usar prebase, y prensar siempre al final con el dedo, porque, al final, las Super Shock Shadow no dejan de ser sombras en crema, y pueden plegarse al cabo de las horas si abusamos de la cantidad aplicada en el párpado.
Con respecto al pincelito de difuminar (blending brush), me gusta mucho, aunque es más pequeñito y compacto de lo que suelen ser los pinceles para este uso habitualmente. Tiene luna base ovalada, y es tupidito y abullonado hacia la punta, redondeado, y degradado en el corte final. Me recuerda mucho al pincel Base Shadow Brush de Real Techniques, pero más cortito, más plano, más rígido, y con menos pelo.
Hace muy bien su trabajo. Con rozar la sombra tomas producto suficiente para crear una cuenca, así que prudencia cuando trabajéis con colores intensos. Difumina bastante bien, y tiene un tamaño adecuado para cualquier tipo de ojo. Permite ir poco a poco, y colocar la sombra donde queramos, de forma uniforme y aireada.
Me han gustado los dos pincelitos, aunque debo decir que con los que suelo usar normalmente, y que tienen formas y consistencias parecidas a los de Colourpop, el resultado difiere poco. Aún así, tengo curiosidad por probar el pincel biselado para delinear de la firma, y creo que, por 5$ que cuesta, me acabaré haciendo con él.
¿Qué os han parecido mis nuevas Super Shock Shadow?¿Cuál os gusta más?¿Conocíais esa curiosidad sobre los pigmentos?¿Sabíais de la existencia de la pincelería de Colourpop, potingueras?
Con motivo del tercer aniversario de la marca Colourpop, hemos podido disfrutar de diferentes promociones a lo largo de muchos días, y más de una hemos picado con ellas. Es más, previamente, hubo también determinadas ofertas que fueron el inicio de mi picoteo masivo de este mes pasado con diferentes productos.
Hoy os voy a mostrar dos sombras Super Shock Shadow y dos pigmentos Super Shock Pressed Pigment, y un par de pincelitos creados por Colourpop para facilitar el trabajo con estas sombras tan especiales de textura crema-polvo.
No me voy a entretener mucho en explicar lo especial de la textura de estas sombras, y que tanto me fascina, porque hay muchos post en los que os he hablado sobre ello, especialmente en esta entrada, pero sí os quería comentar algo que me ha llamado la atención sobre los pigmentos, y a lo que no solemos prestar atención cuando compramos, y es que algunos de ellos pueden no ser lo más adecuado para su uso en ojos. Curioso, pero cierto.
Yo he revisado los que tengo hasta ahora, y Too Shy es el único que no tiene esa advertencia, y creo que es por el color del pigmento (azul, en este caso), ya que el resto de los que tengo (Erotic, Animal, Baby Talk, y Kelp Me) contienen pigmento rojo, y es un tipo de pigmento que puede resultar irritante, aunque no necesariamente sea así siempre. Es más, yo he usado y uso estos pigmentos prensados con esa advertencia en párpados, alguna vez incluso a modo de delineador, que está rozando las pestañas, y no me han dado ningún problema, pero es un aviso que hacen más por curarse en salud, por si alguien tiene los ojos muy sensibles, que porque realmente suponga un peligro.
Las dos sombras Super Shock Shadow que compré esta vez me llamaron la atención en su día, aunque realmente no sabía lo que me iba a encontrar en directo, puesto que muchas veces el tipo de luz o la intensidad de foco con la que se ven en una pantalla no son exactamente iguales a una experiencia en vivo. Tampoco las definiciones de la web de Colourpop son acertadas, muchas veces.
Sin embargo, estoy muy contenta con lo recibido, aunque con una más que con otra.
Flipper es una Super Shock Shadow que se define como metálica en la web, y, para mí, es una sombra con una base ultra-satinada de un color mandarina pastel, plagadita de micropurpurinas blancas que le dan un brillo muy especial, y un acabado casi glossy sobre el párpado.
La pigmentación es muy buena, la cobertura es bastante alta, aunque tiene un punto de transparencia, y se trabaja genial con ella. Pese a que normalmente no aplico prebase para sujetar la purpurina de estas sombras, en este caso os recomiendo hacerlo, porque no sé si es porque esta sombra viene más húmeda, pero cuando llevas muchas horas con ella, alguno puede migrar del sitio.
Me la esperaba con un color más potente, más ácido, pero aún así, me encanta, y la suelo usar, sobre todo, sobre otras sombras para potenciar su tono y su brillo.
Es una de las sombras de esta temporada.
La siguiente es Birthday Girl, y me confieso absolutamente enamorada de ella. Es una Super Shock Shadow que se define como Ultra Glitter, y lo es, pero con una base metálica muy potente.
Tiene un color marrón dorado muy bonito y muy normal en el dorso de la mano, pero sobre el párpado se transforma en partículas de oro. Los brillitos en blanco y rosa con ese reflejo dorado de la sombra hacen que suceda magia y parezca que llevas estrellas en la piel. Eso es efecto mojado, y no lo de la Water Dream de Nabla.
Me gusta sola o sobre otras, pigmenta muy bien, aunque las sombras con brillitos funcionan mejor aplicadas a toques y sin difuminar mucho para que no se caigan las partículas, y es fantástica para ahumados con toques arabescos. Se ha colado en Miss Favoritas desde el día 1.
Con los pigmentos prensados me he llevado un par de sorpresas que ahora os comentaré. Por cierto, ambos tienen la advertencia de la que os hablaba al princpio del post.
Kelp Me es un Super Shock Pressed Pigment que en la web se define como una sombra duocroma que vira del naranja pastel al rosa. Ante esa descripción, pensé en hacerme con él para usarlo como colorete este verano, pero mi sorpresa al verlo en directo fue monumental, y no me sirve para ese uso.
Se trata de una sombra de base metálica bastante transparente, que "sujeta", por decirlo de alguna manera, múltiples micropurpurinas que se ven entre rosa neón, y rosa neón anaranjado.
No es apta para discretas, precisamente, y creo que como mejor funciona es para dar un toque de efecto y brillo sobre otras. Hay que trabajarla a toques, y con insistencia, porque no deja un velo de color, sino que es más purpurina que otra cosa. Aún así, sé que le sacaré partido, pero de haber sabido que no era lo que quería, hubiera optado por otra sombra o pigmento.
Llegamos, finalmente, a Baby Talk. Es un Super Shock Pressed Pigment que se define como rojo en la web, pero que resulta ser de color rosa fresa super potente con reflejo satinado en fucsia. Es espectacular, la prima descarada de Paradox.
Pese a la advertencia sobre el pigmeto, he usado varias veces esta sombra como delineador y no me ha irritado lo más mínimo; además, me encanta el resultado.
Tiene una intensidad y una cobertura fascinantes, su textura es ultracremosa, se trabaja muy bien, y os recomiendo ser prudentes cuando la apliquéis porque es muy fácil pasarse con ella.
Me fascina. Estoy contentísima de que sea como es, aunque buscara una sombra roja en principio.
Con respecto a los dos pincelitos, Colourpop lanzó hace unos meses 3 piezas de pincelería destinadas a sacar el máximo partido al uso de sus sombras, sobre todo, las Super Shock Shadow, y también han subido un vídeo tutorial, que os dejo enlazado aquí, sobre cómo aplicar estas sombras en diferentes usos con pinceles apropiados para ello.
Estos dos pincelitos que os muestro formaban parte de una promoción mediante la cual, si comprabas dos sombras Super Shock Shadow, te regalaban uno de ellos, bien el de aplicar sombra, bien el de difuminar, a elegir por tí. Yo me hice con los dos diferentes para probarlos y compararlos con los que suelo usar yo normalmente.
Ambos pinceles son de fibra sintética, vegano y cruelty free, como todo en Colourpop.
Tienen el mango rosa pastel, y la virola en un bonito color oro rosa metalizado, tan de moda en estos últimos 2 años.
Son muy suaves, y muy fáciles de lavar y de secar. No me han perdido ni un pelito, ni se han deformado.
El pincel para aplicar sombras (shadow brush) es tipo lengua de gato, plano, compacto, redondeado y afinado hacia la punta. Cuando trabajas con él, y tomas la Super Shock Shadow, da la sensación de estar trabajando con un pincel de silicona, pero con mejor agarre para la sombra.
Es curioso que, si observas el pincel tras aplicar la sombra en la piel, es como si se quedara limpio. Todo depende de la cantidad de producto que tomes, claro, pero me refiero a un uso habitual.
Lo ideal es aplicar la sombra a toquecitos, y en una misma dirección, porque de no hacerlo así, perdermos intensidad, con éste, y con cualquier otro.
Sí conseguimos una potencia interesante aplicando las sombras con este pincel, aunque se diferencia poco de su resultado con el dedo, pero la ventaja que ofrece es que tenemos mejor acceso a los rinconcitos a los que con el dedo es difícil obtener precisión.
También podemos conseguir trabajar capa sobre capa con este pincel y las sombras, pero os aconsejo, ene se caso, usar prebase, y prensar siempre al final con el dedo, porque, al final, las Super Shock Shadow no dejan de ser sombras en crema, y pueden plegarse al cabo de las horas si abusamos de la cantidad aplicada en el párpado.
Con respecto al pincelito de difuminar (blending brush), me gusta mucho, aunque es más pequeñito y compacto de lo que suelen ser los pinceles para este uso habitualmente. Tiene luna base ovalada, y es tupidito y abullonado hacia la punta, redondeado, y degradado en el corte final. Me recuerda mucho al pincel Base Shadow Brush de Real Techniques, pero más cortito, más plano, más rígido, y con menos pelo.
Hace muy bien su trabajo. Con rozar la sombra tomas producto suficiente para crear una cuenca, así que prudencia cuando trabajéis con colores intensos. Difumina bastante bien, y tiene un tamaño adecuado para cualquier tipo de ojo. Permite ir poco a poco, y colocar la sombra donde queramos, de forma uniforme y aireada.
Me han gustado los dos pincelitos, aunque debo decir que con los que suelo usar normalmente, y que tienen formas y consistencias parecidas a los de Colourpop, el resultado difiere poco. Aún así, tengo curiosidad por probar el pincel biselado para delinear de la firma, y creo que, por 5$ que cuesta, me acabaré haciendo con él.
¿Qué os han parecido mis nuevas Super Shock Shadow?¿Cuál os gusta más?¿Conocíais esa curiosidad sobre los pigmentos?¿Sabíais de la existencia de la pincelería de Colourpop, potingueras?
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miércoles, 24 de mayo de 2017
Mascarilla Facial IDC Institute: Cacao, Almendras, y Oliva. Elige la tuya.
¡Hola, potingueras!
El uso de mascarillas comienza ya a ser algo integrado en nuestros hábitos, ya no sólo como tratamiento externo de belleza, sino interno también al representar ese momento de aplicación como un pequeño parón frente al mundo, en el que prima nuestro tiempo personal, y nuestro bienestar a nivel sensorial. Seguramente, muchas de vosotras (y vosotros, que sé que andáis por ahí) recurrís a una mascarilla tras un día duro, más allá de si vuestra piel tiene una necesidad especial, sólo por el placer de cuidaros un poco más, de daros un mimo extra.
Yo sí tengo esta costumbre, y creo que la piel y el estado de ánimo lo reflejan. Entre eso, y que me gusta ir probando cositas, me topé con estas 3 mascarillas de IDC Institute que me parecieron interesantes, y hoy os vengo a contar mi experencia con ellas.
Son de fabricación española y me costaron 1€ cada una de ellas en Marvimundo, aunque me consta que podéis encontrarlas también en Perfumerías Primor al mismo precio.
Son mascarillas en formato careta troquelada, que debes desplegar cuando la sacas del sobre que la contiene, e ir ajustándola a tu rostro.
El sobre externo es de cartoncillo, y en él encontramos las especificaciones de uso e ingredientes de cada mascarilla, pero donde está la careta es en otro sobre de otro material que conserva en perfecto estado productos cremosos y fluidos, y que hay que rasgar para acceder a la careta.
La mascarilla en sí tiene una textura cremosa, muy agradable, y la careta viene muy bien impregnada en todos los casos. Aún así, una vez la sacas, puedes escurrir el contenido del sobre, y hay crema como para improvisar una aplicación de mascarilla sin careta en los días siguientes al uso de la misma (que sólo es recomendable utilizar una vez por motivos de higiene)
La crema no es viscosa ni pegajosa, o no lo es especialmente. De las 3, la de Cacao es la que resulta algo más pringosilla, pero compensa. Si tienes la piel seca, lo soportarás mejor que si la tienes mixta o directamente grasa.
La careta se va secando según la piel va asimilando el producto que soporta. Nada más colocarla sobre el rostro, podemos escurrir el remanente de mascarilla hacia el cuello y el escote, y aprovechar la sesión de belleza al completo.
La Máscara Facial IDC Institute de Aceite de Cacao es mi favorita de las 3, ya os lo adelanto.
Consiste un flash de belleza que mejora la textura de la piel.
Contiene aceite de semilla de cacao, aminoácidos de semilla de maíz, escualano, y glicerina entre sus primeros componentes. Es ideal para pieles secas.
Se recomienda aplicar con el rostro limpio durante 15 minutos y aclarar después, pero yo la suelo dejar entre 20 y 25 minutos si puedo, y no aclaro el rostro, y no me ha dado ningún problema. Al contrario, creo que se aprovecha mucho mejor la mascarilla.
Como no tengo costumbre de maquillarme después de este tipo de tratamiento, no veo la necesidad de retirar los restos de producto, porque no tengo prisa por añadirle nada más a la piel.
Esta mascarilla tiene un magnífico y suave olor a cacao, nada empalagoso, pero sí muy relajante.
Aporta confort, relax, una textura más agradecida y uniforme en la piel, hidrata, ilumina, añade frescura y lozanía. Cumple con lo que promete, y me parece fantastica, sobre todo para pieles secas y deshidratadas.
Me encanta, y ya tengo alguna más en reserva para utilizarla de nuevo.
La Máscara Facial IDC Institute de Aceite de Almendras también me ha gustado mucho, aunque algo menos que la anterior, es un poquito menos intensiva, pero muy recomendable también.
Es una mascarilla apta para todos los tipos de piel, previene la sequedad, hidrata, y nutre el cutis.
La composición es bastante parecida en el inicio a la anterior, cambiando el aceite de cacao por el aceite de almendras dulces.
La presentación, modo de uso, y sensación al tacto es bastante parecida en todos los casos, pero ésta es menos pegajosa que la anterior, y notas cómo se va secando antes sobre la piel, cómo el producto se va asimilando y abandona la careta.
Resulta confortable, tiene un olor suave y relajante, y la piel se va notando más elástica y con mejor textura por momentos. Tiene cierto efecto repulpante, como si se rellenara y se recolocara en su sitio. Hidrata y descongestiona la piel, le aporta luminosidad y frescura, la rejuvenece, y la nutre.
Con esta sí me atreveria a maquillarme pasado un ratito desde su aplicacón y retirada, porque no tarda tanto en asentarse del todo como la anterior. Me gusta, y me parece muy recomendable como flash de belleza.
La Máscara Facial IDC Institute de Aceite de Oliva es la que menos me ha impresionado de las tres.
Está ideada para todo tipo de piel y su función es la de hidratar.
Su fórmula es la más pobre de las 3, en mi opinión, y quizá para una piel sin mucha exigencia en cuanto a hidratación pueda ser una opción, pero a mí no me da ni frío ni calor. Me deja bastante indiferente.
Tiene un olor herbal, fresco, característico de los productos cosméticos con aceite de oliva, muy agradable.
La aplicación y comportamiento es parecido a las anteriores, sólo que ésta es la que más rápido se seca sobre la piel.
Hidrata y elastiza, pero no más que una aplicación de una crema hidratante habitual, o al menos, no en mi caso. Tened en cueta que mi piel suele tender a la deshidratación y se comporta más como una piel seca que como una piel mixta la mayor parte del tiempo, así que, si tu piel no tiene tanta necesidad de hidratación, o es más grasa que la mía, podría ser para ti.
¿Qué os han parecido estas mascarillas?¿Las conocíais?¿Las habéis pronbado?¿Cuál sería la vuestra, potingueras?
El uso de mascarillas comienza ya a ser algo integrado en nuestros hábitos, ya no sólo como tratamiento externo de belleza, sino interno también al representar ese momento de aplicación como un pequeño parón frente al mundo, en el que prima nuestro tiempo personal, y nuestro bienestar a nivel sensorial. Seguramente, muchas de vosotras (y vosotros, que sé que andáis por ahí) recurrís a una mascarilla tras un día duro, más allá de si vuestra piel tiene una necesidad especial, sólo por el placer de cuidaros un poco más, de daros un mimo extra.
Yo sí tengo esta costumbre, y creo que la piel y el estado de ánimo lo reflejan. Entre eso, y que me gusta ir probando cositas, me topé con estas 3 mascarillas de IDC Institute que me parecieron interesantes, y hoy os vengo a contar mi experencia con ellas.
Son de fabricación española y me costaron 1€ cada una de ellas en Marvimundo, aunque me consta que podéis encontrarlas también en Perfumerías Primor al mismo precio.
Son mascarillas en formato careta troquelada, que debes desplegar cuando la sacas del sobre que la contiene, e ir ajustándola a tu rostro.
El sobre externo es de cartoncillo, y en él encontramos las especificaciones de uso e ingredientes de cada mascarilla, pero donde está la careta es en otro sobre de otro material que conserva en perfecto estado productos cremosos y fluidos, y que hay que rasgar para acceder a la careta.
La mascarilla en sí tiene una textura cremosa, muy agradable, y la careta viene muy bien impregnada en todos los casos. Aún así, una vez la sacas, puedes escurrir el contenido del sobre, y hay crema como para improvisar una aplicación de mascarilla sin careta en los días siguientes al uso de la misma (que sólo es recomendable utilizar una vez por motivos de higiene)
La crema no es viscosa ni pegajosa, o no lo es especialmente. De las 3, la de Cacao es la que resulta algo más pringosilla, pero compensa. Si tienes la piel seca, lo soportarás mejor que si la tienes mixta o directamente grasa.
La careta se va secando según la piel va asimilando el producto que soporta. Nada más colocarla sobre el rostro, podemos escurrir el remanente de mascarilla hacia el cuello y el escote, y aprovechar la sesión de belleza al completo.
La Máscara Facial IDC Institute de Aceite de Cacao es mi favorita de las 3, ya os lo adelanto.
Consiste un flash de belleza que mejora la textura de la piel.
Contiene aceite de semilla de cacao, aminoácidos de semilla de maíz, escualano, y glicerina entre sus primeros componentes. Es ideal para pieles secas.
Se recomienda aplicar con el rostro limpio durante 15 minutos y aclarar después, pero yo la suelo dejar entre 20 y 25 minutos si puedo, y no aclaro el rostro, y no me ha dado ningún problema. Al contrario, creo que se aprovecha mucho mejor la mascarilla.
Como no tengo costumbre de maquillarme después de este tipo de tratamiento, no veo la necesidad de retirar los restos de producto, porque no tengo prisa por añadirle nada más a la piel.
Esta mascarilla tiene un magnífico y suave olor a cacao, nada empalagoso, pero sí muy relajante.
Aporta confort, relax, una textura más agradecida y uniforme en la piel, hidrata, ilumina, añade frescura y lozanía. Cumple con lo que promete, y me parece fantastica, sobre todo para pieles secas y deshidratadas.
Me encanta, y ya tengo alguna más en reserva para utilizarla de nuevo.
La Máscara Facial IDC Institute de Aceite de Almendras también me ha gustado mucho, aunque algo menos que la anterior, es un poquito menos intensiva, pero muy recomendable también.
Es una mascarilla apta para todos los tipos de piel, previene la sequedad, hidrata, y nutre el cutis.
La composición es bastante parecida en el inicio a la anterior, cambiando el aceite de cacao por el aceite de almendras dulces.
La presentación, modo de uso, y sensación al tacto es bastante parecida en todos los casos, pero ésta es menos pegajosa que la anterior, y notas cómo se va secando antes sobre la piel, cómo el producto se va asimilando y abandona la careta.
Resulta confortable, tiene un olor suave y relajante, y la piel se va notando más elástica y con mejor textura por momentos. Tiene cierto efecto repulpante, como si se rellenara y se recolocara en su sitio. Hidrata y descongestiona la piel, le aporta luminosidad y frescura, la rejuvenece, y la nutre.
Con esta sí me atreveria a maquillarme pasado un ratito desde su aplicacón y retirada, porque no tarda tanto en asentarse del todo como la anterior. Me gusta, y me parece muy recomendable como flash de belleza.
La Máscara Facial IDC Institute de Aceite de Oliva es la que menos me ha impresionado de las tres.
Está ideada para todo tipo de piel y su función es la de hidratar.
Su fórmula es la más pobre de las 3, en mi opinión, y quizá para una piel sin mucha exigencia en cuanto a hidratación pueda ser una opción, pero a mí no me da ni frío ni calor. Me deja bastante indiferente.
Tiene un olor herbal, fresco, característico de los productos cosméticos con aceite de oliva, muy agradable.
La aplicación y comportamiento es parecido a las anteriores, sólo que ésta es la que más rápido se seca sobre la piel.
Hidrata y elastiza, pero no más que una aplicación de una crema hidratante habitual, o al menos, no en mi caso. Tened en cueta que mi piel suele tender a la deshidratación y se comporta más como una piel seca que como una piel mixta la mayor parte del tiempo, así que, si tu piel no tiene tanta necesidad de hidratación, o es más grasa que la mía, podría ser para ti.
¿Qué os han parecido estas mascarillas?¿Las conocíais?¿Las habéis pronbado?¿Cuál sería la vuestra, potingueras?
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