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miércoles, 26 de agosto de 2020

Aromas Frutales con O.W.N. Candles

¡Hola, potingueras!

Hace tiempo, os hablé de  O.W.N. Candles, y os di a conocer algunos aromas suaves y relajantes. Hoy vamos a darle vidilla al asunto, porque el calorcito pide energía.

Todos estos aromas que vamos a ver hoy los tenemos disponibles en diferentes formatos. Yo tengo 5 en tart o flor, y uno en vela votiva.

Os recuerdo características de esta marca, y pasamos a la descripción de cada uno de los olores que os traigo hoy.

O.W.N. Candles es una firma eslovena de ceras para quemar, velas, y tarts de composición vegetal, libre de ftalatos y parabenos. Es vegana, cruelty free, y hecha a mano. Las mechas son de algodón (en el caso de las velas), y están libres de plomo y zinc. No tiene parafina, sino aceite de soja.


Perfume:
Tiene un olor dulce y afrutado, yo le encuentro notas de kiwi, de frambuesa, de lima, y hasta un toque lechoso de nata. Me recuerda mucho a cierta fragancia (Yes I Am de Cacharel), pero siendo la cera mucho más interesante y definida, y mucho más frutal. Al menos, al principio.

El tema es que, según va avanzando la quema, las notas dulzonas se hacen más presentes y puede llegar a ser cargante para quienes no solemos gustar de este tipo de aromas tan "gominola" si está en una sala cerrada y pequeña.

No es invasiva, pero sí tiene potencia. Es alegre y vital, y me gusta mucho cómo arranca, pero no me convence tanto cómo evoluciona. No me disgusta, pero no creo que repita con ella.


Kiwi:
No me convence, ya os lo adelanto.
Sí tiene un olor que quiere recordar a esos aromas sintéticos de kiwi que podemos encontrar en algunas chuches y colonias muy baratas, y hasta le encuentro algún toque de frutos rojos por ahí perdido, pero me parece que tiene un olor incisivo, algo acre, rasposo, y, para mí, hasta desagradable cuando se mantiene en el tiempo.

Si hubieran optado por la versión algo más dulce del kiwi creo que me hubiera gustado más, pero, en este caso, no repetiré compra.

No es excesivamente intensa, pero sí persistente. Yo la pondría en estancias bien ventiladas.


Cherry:
Sabía que me iba a gustar, aunque no tenía claro cómo iba a oler realmente.

Tiene un olor que me transporta a la infancia, y es que a mí me recuerda a los pirulíes de cereza que había cuando era niña. No sé si las que sois más o menos de mi edad os acordaréis de ellos, pero era una especie de caramelo en forma de varilla envuelto en un film de plástico que, hicieras lo que hicieras, siempre acababas con las manos pringosas.

No resulta cargante ni invasivo, ni demasiado dulzón pese a recordarme a ese caramelo, aunque tened en cuenta que yo lo utilizo en una habitación ventilada para que acompañe pero no ocupe todo el espacio.


Melon:
Huele a chicle de melón, a ese que tiene forma de melón verde, gordote, y con algo de pica-pica dentro, a ese. Tal cuál. Lo bueno es que no resulta fuerte ni invasivo ni dulzón. Acompaña de fondo, y es curioso.

No es un olor que me llame la atención de entrada, pero no puedo decir que me disguste ni que no me haga gracia. Para días tristones puede ser una forma de animarse un poco. Por lo menos, en mi caso. Esos chicles siempre me resultaron divertidos, aunque no los tomaba a menudo.


Berries:
También tiene una fragancia un tanto adolescente, como a chuches de mora, muy agradable, con ese punto acidulce de los frutos rojos, y sin resultar cargante ni invasiva. Me gusta más que la anterior porque no me resulta tan dulzona.

A veces me parece encontrarle notas de manzana y kiwi muy camufladas, pero quizá sea cosa mía. El caso es que si te gusta el olor a frutos del bosque, pero suavito, te encantará. Esta opción será de las que repita con ella.

Tropical:
En este caso, es una vela votiva de 15 horas de duración. No trae nada que la envuelva, sólo la caja que la contiene. Como recomendación, nos dicen que hay que colocarla en un vaso de vela votiva para utilizarla. Yo la puse en un cuenco que vino con vela hace tiempo, y que limpié tras gastarla.

Tiene un olor frutal muy alegre y divertido. le encuentro notas de piña, kiwi, y papaya, entre otras. Es un olor suave que acompaña sin invadir.

Debo decir que esta vela, una vez la prendes apenas despide olor. Puede ser porque lleva mucho tiempo conmigo y quizá parte de los aceites se hayan evaporado. El caso es que creo que las opciones en flor, o vela en tarro de cristal o lata dan mejor resultado.

Esta vela no la compré yo, me la regaló mi amiga Celia en 2018 (normal que apenas huela ya, ¿verdad?)


Os recuerdo también algunos truquillos y peculiaridades que he encontrado en mi experiencia con ellas:
- Podemos quemar la rosa entera o partirla por la mitad, pero si la rompemos, es fácil que los aceites se quemen antes y comience a oler extraño cuando se evaporen porque se empiece a quemar la base cerosa que los sostiene.

- Cada rosa puede calentarse varias veces. En general, cuando los aceites se agotan, deja de oler a ellos y tiene un tiempo en que no huele a nada. Si forzamos la máquina, ocurre lo mismo que os comentaba antes, que se quema el aceite principal y empieza a ser molesto.

- Necesitan un quemador algo alto, y mejor si las usamos con velas de té, de las pequeñas. Cuanto menos espacio hay entre la llama y la base del quemador donde está la cera, antes se queman los aceites y menos se disfruta de estas fragancias. Los mismos quemadores que usamos con Yankee Candle pueden servir (tanto por diseño, por altura, o para utilizarlos)

- Hay ceras que, una vez se enfrían, se quedan como una pastilla y se despegan de la cerámica del quemador sin problema. Otras se quedan pegadas y hay que retirar la cera cuando está aún caliente, ya sea vertiéndola a un lugar seguro, o con un papel de cocina y mucho cuidado.
También podéis cubrirlas con una capita de gel lavavajillas y agua y dejarla unas horas. Se desprenden solitas.


Respecto a precio y punto de compra, las rosas las encontré a 1,99€ la cajita en Alaluzdelasvelas.com, cuando el precio habitual es de 4,99€. Generalmente, esta página tiene muy buenos precios, muy buena oferta, y un servicio estupendo. De hecho, hace unos meses quise hacerle un regalo desde esta tienda a mi querida Iris, los de paquetería se hicieron el lío, y me lo resolvieron en apenas 24 horas. Son gente estupenda y emprendedora, y eso hay que valorarlo.


¿Qué os parecen estas ceras?¿Habéis probado alguna?¿Cuál os gusta más, potingueras?

lunes, 23 de marzo de 2020

O.W.N. Candles, Aromas Relajantes. Una opción aromática vegana.

¡Hola, potingueras!

Hace ya un tiempo, mi amiga Gadirroja me regaló unas tarts de O.W.N. Candles, y se me quedaron al fondo de una caja. Hace relativamente poco me volví a encontrar con ellas, las probé, y se desató la curiosidad en mí por probar otros aromas de esta firma.

O.W.N. Candles es una firma eslovena de ceras para quemar, velas, y tarts de composición vegetal, libre de ftalatos y parabenos. Es vegana, cruelty free, y hecha a mano. Las mechas son de algodón (en el caso de las velas), y están libres de plomo y zinc. No tiene parafina, sino aceite de soja.

Como véis, una composición estupenda y mucho más respetuosa con la vida y el medio ambiente que una vela convencional.

Hoy os voy a hablar de 6 tarts o ceras para quemar en forma de rosa con fragancias suaves y relajantes, aunque hay muchas más opciones dentro de esta gama de ceras, y aún más en distintos tipos y colecciones de velas.

Happy Holiday:
Fue la que inició todo. 
Tiene un olor dulce y rico, a canela con algo más. Es ideal para estancias grandes o pasillos porque tiene suficiente intensidad como para llenar el ambiente sin hacerse cargante.
 

Cinamon:
Canelita de la buena, intensa, dulce, y fresca. Es prácticamente idéntica a la anterior, por no decir que no encontramos diferencia entre ambas. En casa nos encanta. Es muy relajante y funciona muy bien. Es una cera que, una vez fría, se desprende del quemador como si fuera una pastilla. Es curioso.




 


Linen:
Huele a ropa limpia, a suavizante fresco. Tiene un punto frutal y floral, con toques cítricos y notas de clavel (o a mí me lo parece) Me recuerda a los jardines que me cruzaba al volver a mediodía del colegio y del instituto al llegar la primavera. Me transporta a otra época, a otra ciudad. 
Me gusta, y me relaja. Crea un ambiente muy agradable.

Cookie:
Tiene un olor bastante dulce, casi de gominola más que de galleta. La vainilla está muy presente, y me carga. No es para mí.
Si te gusta la vainilla, la vas a disfrutar.
 

Sandalwood:
Olor amaderado, un sándalo bastante matizado y suave, con un toque dulce, aunque sin exceso. 
También tiene matices empolvados al final. Es relajante y acogedora, cálida, no invasiva. Esperaba un sándalo más potente, pero no me disgusta en absoluto.

Lavender:
Olor fresco a lavanda, muy agradable, y bastante potente, para estancias grandes. Es relajante, aunque a mí, cuando ya lleva un rato largo, me cansa un poco. No está entre mis favoritas por este motivo, pero si te gusta mucho la lavanda, la vas a disfrutar.

En mi experiencia con estas ceras, os dejo unos apuntes:
- Podemos quemar la rosa entera o partirla por la mitad, pero si la rompemos, es fácil que los aceites se quemen antes y comience a oler extraño cuando se evaporen porque se empiece a quemar la base cerosa que los sostiene.

- Cada rosa puede calentarse varias veces. En general, cuando los aceites se agotan, deja de oler a ellos y tiene un tiempo en que no huele a nada. Si forzamos la máquina, ocurre lo mismo que os comentaba antes, que se quema el aceite principal y empieza a ser molesto.

- Necesitan un quemador algo alto, y mejor si las usamos con velas de té, de las pequeñas. Cuanto menos espacio hay entre la llama y la base del quemador donde está la cera, antes se queman los aceites y menos se disfruta de estas fragancias. Los mismos quemadores que usamos con Yankee Candle pueden servir (tanto por diseño, por altura, o para utilizarlos)

- Hay ceras que, una vez se enfrían, se quedan como una pastilla y se despegan de la cerámica del quemador sin problema. Otras se quedan pegadas y hay que retirar la cera cuando está aún caliente, ya sea vertiéndola a un lugar seguro, o con un papel de cocina y mucho cuidado.
También podéis cubrirlas con una capita de gel lavavajillas y agua y dejarla unas horas. Se desprenden solitas.

Respecto a estas ceras, no me hace mucha gracia que la caja no venga completamente cerrada. Me da la sensación de que ese agujerito que trae el cartón hace que se vaya perdiendo esencia.

Respecto a precio y punto de compra, yo las encontré a 1,99€ la cajita en Alaluzdelasvelas.com, cuando el precio habitual es de 4,99€. Generalmente, esta página tiene muy buenos precios, muy buena oferta, y un servicio estupendo (y no, este post no es colaboración, fue una compra personal y quiero compartir mi experiencia)

¿Qué os parecen estas ceras para quemar?¿Conocíais O.W.N. Candles?¿Qué fragancias os atraen más, potingueras?

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