Como ya os comenté, en esta sección de Miss Tés voy a ir publicando los paquetitos mensuales de Teterum que voy recibiendo y los voy a desglosar y a analizar desde mi punto de vista y mi sentido del gusto.
Este mes, Teterum ha introducido un nuevo cambio en su distribución que ya se quedará instituido así de cara a las próximas entregas. Esta modificación se centra en la fecha de envío del pack de té por suscripción, que antes era a principios de mes, y ahora será a mediados.
De este modo, se evitan la coincidencia con la mayoría de los días festivos a nivel nacional e internacional, y los suscriptores tienen, en teoría, dinerito en sus cuentas el día que se les pasa el cobro.
Lo que sigue siendo igual es el pack: 3 tés degustación de 35 gramos, 2 muestras, tarjetas para apuntarnos los tés que nos gustan y guardarlos en la cajita que se recibe con el pack de iniciación, y la carta con el microrelato.
¡Ah! Y la firma de la persona que nos ha preparado el paquetito con todo su amor en la parte externa de la bolsa de papel reciclado en la que viene todo.
Estos Artesanos Con Cariño son los hombres y mujeres que envasan nuestro té con todo su esfuerzo y su ilusión cada vez que toca envío por suscripción o por pedido.
Estas personas son trabajadores con alguna enfermedad mental en riesgo de exclusión laboral, pero que disfrutan tanto del té como nosotros.
Pack Té Enero 2014 Teterum:
Tres Continentes:
Infusión: 20% hibisco, 23% escaramujo, 23% manzana, 10% almendra, 10% coco, 10% naranja, y 3% aroma.
En la bolsita se aprecia cáscara de naranja, coco rallado, trocitos de almendra, trocitos de alguna fruta roja seca, y trocitos de una fruta de carne blanca (manzana)
Cuando lo abres, llega un olor entre ácido y dulce, muy rico, que combina el coco, la manzana y el escaramujo, y, al fondo, la naranja.
Tiene un curioso color azul nada más infusionarse que, al mover la cucharita o el depósito del té para sacarlo, torna a rojo.
El olor es más suave -pero mucho más- que en el sobre. Destacan el coco, la manzana, y las notas rojas en este orden; curiosamente, un orden inverso a cómo se perciben en nuestro primer sorbo.
El sabor es suave, y destaca el coco más que ninguna otra. Es la nota que más permanece, pero no llega a empachar. Es una infusión ligera y agradable, ni dulce, ni ácida.
No suelo ser muy fan de este tipo de infusiones, pero ésta en concreto no me ha desagradado lo más mínimo. Creo que si os gustan las infusiones frutales y el coco, sin que resulten fuertes, podría ser una buena elección para vosotras.
Ceilán Op:
Té negro Ceilán puro.
Desde Teterum lo describen como un té gourmet puro conocido por su sabor dulce por naturaleza. Elegido para introducirte en el mundo del té puro.
Yo en esto discrepo un poquito. No es un té dulce salvo que lo mezcles con leche, lo endulces con algún tipo de edulcorante, o las dos cosas; que no es mi caso. Yo los tomo en bruto, sin aditivos. Pero, en caso de que tú sí lo hagas, sí es un té dulce, ideal para meriendas en días fríos.
Es un té negro, por ende, algo de amargor tiene; más cuanto más lo concentras. Si lo haces con una concentración baja, sí, quiza pueda pasar por un té negro ligero y suave, pero si te gusta fuerte, su sabor característico de matices algo afrutados amarga un poco al final como un vino añejo de barrica (la sensación es parecida)
Aunque no es dulce -no para mi, repito- tampoco llega a tener el cuerpo de otros tés negros más sobrios; está muy lejos del Assam, por ejemplo.
A veces podría confundirse con el Earl Grey, pero, mientras el Earl Grey tiene toques frescos y casi mentolados, y se nota cuando entra; el Ceilan es más suave, más discreto, y más afrutado, con matices que podrían recordar -muy de lejos- a algún fruto rojo tipo baya.
A mi me gusta, pero es que a mi el té negro me gusta en todas sus versiones.
Magia Dulce:
Rooibos Sudáfrica 82%, almendra laminada 2%, almendra cubos 2%, cáscara de cacao 3%, crocante 4%, amaranto palomitas 2%, merengues 2%, y aromas 3%.
Al abrir el sobre, huele a rooibos, a cacao y a dulce de tipo azucarado, cosa de la que culpo -sobre todo- a los merengues, que son grandecitos y muy curiosos, y que, por su tamaño, se pueden retirar si se quiere.
Tiene un sabor dulce, sin empalagos, pero constante; como decía, del tipo azucarado, como de palomitas dulces con toques de cacao. Me recuerda a los olores y sabores de chuches que podemos encontrar en las ferias y parques de atracciones (al menos, a las que se podían encontrar cuando yo era niña y adolescente)
Pese a que no es explosivamente dulce, ni dulzón, sí tiene un dulzor constante que a mi me cansa, porque a mi todo lo edulcorado me sobra por norma general -a veces hay excepciones, pero es raro que suceda-.
Sin embargo, precisamente por este motivo, y por no tener teína -ya que el rooibos no es, técnicamente, té-, me parece una opción estupenda para niños y no tan niños algo golosos; para meriendas, y para sustituir la apetencia de algo dulce, tanto a horas diurnas como nocturnas.
Baile de Lavanda:
Té blanco Pai Mu Tan de China 68 %, té verde Sencha de China 20%, espiego lavanda 7%, vainilla 1%, y aroma 4%.
Nada más abrir el sobrecito, te llega un olor avainillado con toques verdes muy especial y muy difícil de describir.
La apariencia es muy llamativa, al menos para mi. Combina hojas grandes de diferentes tonos de verde, desde verde claro a verde musgo, que a mi me recuerdan al suelo de un bosque en otoño. A mi este tipo de tés me gusta infusionarlos en tazas que tengan un depósito que permita ver cómo se mueven las hojas, me parece que aporta un plus a la experiencia.
El sabor es muy suave. El té blanco tiene esa característica de ser casi insípido para según qué paladares, por eso suele combinarse con algo de té verde que le aporte cierto amargor y/o cuerpo, con vainilla, o con otros ingredientes que no maten ese suave sabor, pero que lo orienten un poquito.
Está considerado el té más fino de todos.
Como decía, tiene un sabor suave, sutilmente avainillado, con un toque muy ligero amaderado, sin amargor ni sequedad.
Es un té relajado y relajante, ideal para noches en las que nos apetece algo que nos baje el bioritmo y nos permita dormir.
Curiosamente, le he notado un efecto incluso anti-inflamatorio en procesos menstruales molestos, pesados, y dolorosos. Al relajar el sistema nervioso, relaja la musculatura, y baja la inflamación. Y te quedas, si no nueva, bastante mejor que 5 minutos antes de tomártelo. Al menos, conmigo funciona así.
Brunchea-Té:
Té verde Sencha de China 88%, caramelo 8%, vainilla 1%, y aromas 3%.
El primer olor que te llega según abres el sobre es de caramelo avainillado.
Una vez infusionado, el té pierde ese olor tan evidente a caramelo, y se torna muchísimo más sutil.
En cuanto al sabor, es el de un té verde suave, con un toque muy sutil de vainilla que sólo percibimos envuelto en las reminiscencias de las notas de caramelo, suaves y educadas, nada dulzonas ni pesadas.
Es un té muy ligero con un toque sutilmente acaramelado que elimina el amargor típico del té verde.
Entra muy bien, es muy agradable, y, pese a que me esperaba una especie de pestiño hecho té, nada más lejos de la realidad, y me alegro porque, pese a que no considero este té especialmente dulzón, sí está en la categoría de los tés dulces, y, aún así, me agrada y me sienta bien.
Creo que podría ser una buena opción para aquellas personas que están empezando en el mundo del té y los amantes del té verde y los tés e infusiones suaves con un toque dulce al final.
En general, esta entrega de Pack Por Suscripción de Teterum me ha parecido un lote bastante destinado a gente golosa, que no es mi caso, pero también le puedo sacar partido (y al rooibos ya le ha salido novia)
Si tuviera que hacer un ranking por preferencia personal según mis gustos, mi elección sería, en este orden, Ceilán Op, Baile de Lavanda, Tres Continentes, Brunchea-Té, y Magia Dulce.
¿A vosotras cuál os atrae más, potingueras?



















































