¡Hola, potingueras!
Hace ya un tiempito, nuestra amiga Neussina me envió un correo diciéndome que era San Porque-Sí y que me iba a mandar unos regalitos para celebrarlo. A mi me hizo mucha gracia, y le dije que sí, claro. Aparte de que le agradezco el gesto de que piense en mi para estos "eventos", podía tener mucha guasa dicha celebración. Si os soy sincera, no tenía ni idea de qué le rondaba por la cabeza, pero seguro que algo bueno y divertido.
Cuando me llegó el paquetito, me encontré bastante más de lo que me esperaba. Eran 5 cositas, pero todas elegidas por alguien a quien aprecio mucho pese a que nuestro trato es a través de las redes sociales (la distancia es lo que tiene)
Para comenzar, me encontré este trocito bastante generoso del Jabón de Nieve de Lush, uno de mis jabones favoritos de esta marca y que sólo sale a la venta en navidades (cuando las fans hacemos acopio de él para tener para todo el año)
También me envió un Long Lasting Stick Eyeshadow de Kiko, el número 47, que tiene un color azul intenso con cierto toque metálico.
Este jumbo, en concreto, salió, si no me equivoco, en un pack de 5 no hace mucho (y que estuve a puntito, a puntito, de comprarme)
El color que véis en el swatch y el acabado es exacto a como se ve en directo, y mira que a mi me cuesta sacar los azules perfectos (mi cámara es un poco especial)
Este verano le voy a dar mucho trote.
Seguimos con Flormar y dos productitos interesantes.
El primero es una sombra de la colección Lights Of Flowers, la LF25, para ser más exactos.
Nada más verla me alucinó su color rosa fucsia intenso con un reflejo violáceo. Yo creo que encajaría en el concepto Radiant Orchid. Y acto seguido recordé que estos colores a mi no me sientan del todo bien en los ojos, salvo que los truque un poco, pero no me importa, porque, aplicada en la justa medida en el lugar oportuno, da mucho juego.Es una preciosidad.
La textura es sedosa, la pigmentación muy buena, el color saturado, y se puede trabajar en seco o en mojado para ganar fijación e intensidad.
Ahora, como colorete queda impresionante. Ese toquecito violáceo es muy especial, no se ve extraño y potencia el fucsia, dejando unas mejillas frescas y lozanas con un putito descarado. Vamos, que la tengo en el cajón de coloretes, no os digo más.
El siguiente producto de Flormar es esta máscara de pestañas doble, la Crystal Eyes Double Contact Mascara.
Por un lado, tenemos una máscara negra con un cepillito que tiene forma de 3 bolitas juntas (no es una espiral como tal)
Esta forma lo que hace es repartir el producto y abrir las pestañas en 3 direcciones a la vez para crear efecto ojos de muñeca. El problema, en mi caso, es que no tengo tantas pestañas como para que se aprecie ese efecto, pero, con unas pestañas algo más larguitas que las mías y un poco más abundanes, los efectos son muy bonitos.
La otra parte del envase tiene una máscara de pestañas en un color azul cobalto maravilloso y vistosísimo.
Más de una vez os he dicho que no soy muy amiga de las máscaras de color, porque no se me suelen notar mucho, pero es que con esta se te ve sí o sí.
El cepillo es plano en dos lados y tiene una hilera de púas tipo peine en los otros dos lados más finitos.
Esto sirve para que, con la parte plana, demos una capa de producto sobre las pestañas, y con la otra, peinarlas y repartirlo de forma que cubramos bien la pestaña.
Hay que pillarle el truco porque, entre el cepillo, y que la textura es bastante cremosa, el primer día nos podemos hacer un lío, pero nada que no se resuelva teniendo un cepillo de máscara de pestañas limpio cerca para eliminar excesos.
Y, por último, tenemos el producto con el que menos acertó mi Neussina bella, la barra de labios Matte Euro Trash de Nyx.
Es una barra de color marrón medio muy cubriente y nada seca, por cierto. Es lo que más me ha gustado de ella. Pero, desafortunadamente, a mi estos colores marrones no me suelen quedar demasiado bien salvo en casos excepcionales, y menos si son mate, porque me hacen más cetrina aún.
Si no consigo darlo en adopción, lo acabaré usando como bronceador en crema y listo.
Muchísimas gracias, guapísima, por el detallazo. No te preocupes por lo del labial, es lo de menos. A mi lo que me cuenta es la intención y el cariño que le has puesto al paquetito.
¿Sois devotas de San Porque-Sí?¿Qué os parecen mis regalitos, potingueras?
sábado, 3 de mayo de 2014
viernes, 2 de mayo de 2014
Compritas accidentadas de maquillaje Sephora y algunas conclusiones potinguiles personales
¡Hola, potingueras!
Hace algo así como un mes, me pasé por Sephora dispuesta a hacerme un autoregalo "porque-sí", porque me apetecía y punto.
Portaba en mi bolsillo 3 cheques de Ipsos (quien quiera invitación, por favor, que me envíe un e-mail a miss.potingues.mail@gmail.com o me deje su e-mail en comentarios) por valor de 30€ y un descuento del 20%. Y la firme intención de, como mucho, añadir 10€ más a lo que me comprara en efectivo.
Entré y di vueltas, muchas vueltas, por la tienda. Toquetee Nars, pero nada me convencía; tanteé Urban Decay, pero tampoco me tentaba; no quise nada de tratamiento porque ahora mismo voy servida de todo; pensé en una base de Dior, Shiseido, YSL, ...pero tengo varias abiertas y, para que se me estropeara, tampoco quise; vi la Chocolate Bar de Too Faced y me dió pereza pagar casi 45 € por colores que ya tengo en su mayoría en otras paletas más baratas, ...y me fui a ver, por fin el maquillaje de Sephora., con el que piqué, y al final me acabé gastando incluso un poco más que con la famosa paleta. Y, aunque me compré lo que me apetecía en ese momento, creo que metí la pata invirtiendo los cheques y demás en lo que compré.
Estuve mirando sus nuevas sombras. No las había probado y, aunque me parecieron muy caras (casi 12€ cada una), como realmente no era dinerito contante, sino que me venía como extra, decidí probar alguna.
En la tienda me conquistaron 3 sombras y un jumbo para ojos waterproof. Una vez con luz natural, quizá no hubiera hecho esta compra.
Mi primera reflexión -que no es nueva, por cierto - es: antes de comprarte una sombra, sal de la tienda y ve cómo es realmente a la luz del día.
La primera que llamó mi atención fue la Sombra Sephora Colorful Glitter Jungle Party 09.
Se trata de una sombra de larga duración (todas las de esta gama lo son) de base negra y múltiples destellos en verde y dorado preciosos.
Sobre base negra es como mejor queda, como podéis comprobar en la foto. Es para looks nocturnos y festivos, sin duda.
Sin embargo, a la luz del día no se ve tan especial, e incluso se me parece a otras que ya tengo.
Además, sufrió un accidente (bueno, dos) y se me cayó cerrada al suelo. Cuando la abrí, estaba totalmente desprendida de la latita que la contiene y me tocó prensarla.
El resultado es una sombra un poco amorfa que pigmenta muy bien (es casi cremosa), y un escritorio al que se le han quedado incrustadas las purpurinas doradas.
La segunda que me pareció muy especial y que luego resultó no serlo tanto -porque tengo alguna parecida, ojo, que bonita es rato largo- es la Sombra Sephora Colorful Mirror Supernova 102.
Tiene una base burdeos, amarronada, y un reflejo metalizado -por eso es Mirror y no Glitter, como las otras dos- en color vino con múltiples purpurinas en rosa fuerte.
Sobre la piel, parece muy simplona, pero, jugando con diferentes bases, conseguimos efectos muy bonitos.
En la foto os dejo varias opciones.
Para mi, como realmente se potencia esta sombra es con base vino, para ver sus colores y efectos reales, aunque con la base fucsia también me gusta mucho.
Con la compra de 2 sombras, te regalaban la paleta imantada de 3 huecos para colocarla. Así que, me busqué la tercera sombra para completarla, y caí con la Sombra Sephora Colorful Glitter First Glance 67.
En la tienda me pareció un topo clarito con destellos dorados, muy del estilo de una de mis sombras favoritas de la paleta Garden Of Eden de Sleek, Forbidden; pero, a la luz del día, no se parecen nada.
Es más, es idéntica al Kiko Long Lasting Eyeshadow 28 que ya es un básico para muchas de nosotras y que, por cierto, la potencia estupendamente, ya que ambas comparte un tono lino con destellitos (plateados en el caso de la sombra)
Por cierto, es bastante polvorienta y las purpurinas tienden a caerse, así que cuidado al usarla.
Estas sombras vienen en una cajita individual imantada con un pequeño orificio en el lateral.
Dicho agujerito es para hacer palanca con la llave que trae la paletita de 3 huecos y sacarla para trasladarla a la paleta.
Lo bueno es que podemos escoger entre dejarlas en formato individual, o ir formando y reformando nuestras paletas a nuestro antojo, siempre que guardemos su cajita original, claro.
También me hice con el Jumbo Liner Waterproof 14 Violet de Sephora.
Aunque parezca mentira, no tenía ningún jumbo para ojos en color morado, y este me gustó mucho.
También pensé que era más violeta de lo que es en la tienda, pero no me disgustan sus matices azulados.
Es cremoso, metálico y muy duradero; tanto como sombra base, como sombra en sí, como delineador (yo suelo tomarlo con pincelito biselado para estas lides)
Aunque el precio de estos jumbos tampoco es económico (rondan los 11€), con descuentos y rebajas merece la pena probarlos. A mi se me quedó en unos 7€, que es carete, pero está en línea con los de Kiko.
¿El fallo? Que dos semanas después Astor tuvo la genial idea de reeditar 4 de sus Perfect Stay Eyeshadow & Liner a un precio de 3€ (que costaban 6€ cuando los lanzaron como novedad hace ya más de un año) y que hay un morado exactamente igual a éste. Si lo llego a saber, espero a Astor, porque me encantan sus jumbos.
¿Estoy contenta con estas sombras? Sí, pero no son lo que creía que eran. Además, tengo la mayoría de sus colores en otras paletas más económicas (eso sucede cuando tienes muchas cositas) y no me compensa hoy por hoy hacerme con ninguna más de estas sombras.
Por tanto, mi segunda conclusión de estas compras es, que ya que me gustan los perfumes, la próxima vez lo más seguro es que invierta en uno de ellos salvo que tenga muy claro qué producto de maquillaje es objeto de deseo irreflenable y pasional.
¿A vosotras también os da por sacar conclusiones de vuestras compras, potingueras?
Hace algo así como un mes, me pasé por Sephora dispuesta a hacerme un autoregalo "porque-sí", porque me apetecía y punto.
Portaba en mi bolsillo 3 cheques de Ipsos (quien quiera invitación, por favor, que me envíe un e-mail a miss.potingues.mail@gmail.com o me deje su e-mail en comentarios) por valor de 30€ y un descuento del 20%. Y la firme intención de, como mucho, añadir 10€ más a lo que me comprara en efectivo.
Entré y di vueltas, muchas vueltas, por la tienda. Toquetee Nars, pero nada me convencía; tanteé Urban Decay, pero tampoco me tentaba; no quise nada de tratamiento porque ahora mismo voy servida de todo; pensé en una base de Dior, Shiseido, YSL, ...pero tengo varias abiertas y, para que se me estropeara, tampoco quise; vi la Chocolate Bar de Too Faced y me dió pereza pagar casi 45 € por colores que ya tengo en su mayoría en otras paletas más baratas, ...y me fui a ver, por fin el maquillaje de Sephora., con el que piqué, y al final me acabé gastando incluso un poco más que con la famosa paleta. Y, aunque me compré lo que me apetecía en ese momento, creo que metí la pata invirtiendo los cheques y demás en lo que compré.
Estuve mirando sus nuevas sombras. No las había probado y, aunque me parecieron muy caras (casi 12€ cada una), como realmente no era dinerito contante, sino que me venía como extra, decidí probar alguna.
En la tienda me conquistaron 3 sombras y un jumbo para ojos waterproof. Una vez con luz natural, quizá no hubiera hecho esta compra.
Mi primera reflexión -que no es nueva, por cierto - es: antes de comprarte una sombra, sal de la tienda y ve cómo es realmente a la luz del día.
La primera que llamó mi atención fue la Sombra Sephora Colorful Glitter Jungle Party 09.
Se trata de una sombra de larga duración (todas las de esta gama lo son) de base negra y múltiples destellos en verde y dorado preciosos.
Sobre base negra es como mejor queda, como podéis comprobar en la foto. Es para looks nocturnos y festivos, sin duda.
Sin embargo, a la luz del día no se ve tan especial, e incluso se me parece a otras que ya tengo.
Además, sufrió un accidente (bueno, dos) y se me cayó cerrada al suelo. Cuando la abrí, estaba totalmente desprendida de la latita que la contiene y me tocó prensarla.
El resultado es una sombra un poco amorfa que pigmenta muy bien (es casi cremosa), y un escritorio al que se le han quedado incrustadas las purpurinas doradas.
La segunda que me pareció muy especial y que luego resultó no serlo tanto -porque tengo alguna parecida, ojo, que bonita es rato largo- es la Sombra Sephora Colorful Mirror Supernova 102.
Tiene una base burdeos, amarronada, y un reflejo metalizado -por eso es Mirror y no Glitter, como las otras dos- en color vino con múltiples purpurinas en rosa fuerte.
Sobre la piel, parece muy simplona, pero, jugando con diferentes bases, conseguimos efectos muy bonitos.
En la foto os dejo varias opciones.
Para mi, como realmente se potencia esta sombra es con base vino, para ver sus colores y efectos reales, aunque con la base fucsia también me gusta mucho.
Con la compra de 2 sombras, te regalaban la paleta imantada de 3 huecos para colocarla. Así que, me busqué la tercera sombra para completarla, y caí con la Sombra Sephora Colorful Glitter First Glance 67.
En la tienda me pareció un topo clarito con destellos dorados, muy del estilo de una de mis sombras favoritas de la paleta Garden Of Eden de Sleek, Forbidden; pero, a la luz del día, no se parecen nada.
Es más, es idéntica al Kiko Long Lasting Eyeshadow 28 que ya es un básico para muchas de nosotras y que, por cierto, la potencia estupendamente, ya que ambas comparte un tono lino con destellitos (plateados en el caso de la sombra)
Por cierto, es bastante polvorienta y las purpurinas tienden a caerse, así que cuidado al usarla.
Estas sombras vienen en una cajita individual imantada con un pequeño orificio en el lateral.
Dicho agujerito es para hacer palanca con la llave que trae la paletita de 3 huecos y sacarla para trasladarla a la paleta.
Lo bueno es que podemos escoger entre dejarlas en formato individual, o ir formando y reformando nuestras paletas a nuestro antojo, siempre que guardemos su cajita original, claro.
También me hice con el Jumbo Liner Waterproof 14 Violet de Sephora.
Aunque parezca mentira, no tenía ningún jumbo para ojos en color morado, y este me gustó mucho.
También pensé que era más violeta de lo que es en la tienda, pero no me disgustan sus matices azulados.
Es cremoso, metálico y muy duradero; tanto como sombra base, como sombra en sí, como delineador (yo suelo tomarlo con pincelito biselado para estas lides)
Aunque el precio de estos jumbos tampoco es económico (rondan los 11€), con descuentos y rebajas merece la pena probarlos. A mi se me quedó en unos 7€, que es carete, pero está en línea con los de Kiko.
¿El fallo? Que dos semanas después Astor tuvo la genial idea de reeditar 4 de sus Perfect Stay Eyeshadow & Liner a un precio de 3€ (que costaban 6€ cuando los lanzaron como novedad hace ya más de un año) y que hay un morado exactamente igual a éste. Si lo llego a saber, espero a Astor, porque me encantan sus jumbos.
¿Estoy contenta con estas sombras? Sí, pero no son lo que creía que eran. Además, tengo la mayoría de sus colores en otras paletas más económicas (eso sucede cuando tienes muchas cositas) y no me compensa hoy por hoy hacerme con ninguna más de estas sombras.
Por tanto, mi segunda conclusión de estas compras es, que ya que me gustan los perfumes, la próxima vez lo más seguro es que invierta en uno de ellos salvo que tenga muy claro qué producto de maquillaje es objeto de deseo irreflenable y pasional.
¿A vosotras también os da por sacar conclusiones de vuestras compras, potingueras?
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jueves, 1 de mayo de 2014
Últimos labiales de Catrice adquiridos: compras e intercambio con Moli-Art
¡Hola, potingueras!
Creo que alguna vez os he comentado que me gustan mucho las barras de labios de Catrice, sobre todo la gama Ultimate Colour, que es la más saturada y de acabado liso o mate, según indique el labial.
En mi opinión, tienen un colorido estupendo, saturado, una cremosidad muy agradable e hidratante para el labio, muy buena duración y pigmentación, y un precio muy asequible (unos 4,50€ - 4,70€ de media)
Hace relativamente poco que han llegado 4 nuevas barras de labios de Catrice a mi vida; 2 me las compré yo, y 2 me las envió Moli muy amablemente en un intercambio que surgió de un comentario en un post.
Las dos primeras, las que me compré yo, son muy diferentes entre sí, pero también muy parecidas en muchos puntos.
Ambas pertenecen al lineal fijo (que yo sepa) y, cada una en su línea, pueden considerarse dos básicos.
Una es la 030 Ginger & Fred y la otra es 290 Sweet Coraline.
La 030 Ginger & Fred tiene un color rosa palo oscuro, apagadito, con micropartículas de brillo dorado que luego sobre el labio se traducen en un efecto jugoso, pero no se ve ni dorado ni purpurinoso. Es más, es una barra que queda muy natural y que para looks de diario queda muy bien.
Quizá de cara al calor no sea uno de los colores que más nos llamen la atención, pero creo que estos básicos siempre hay que tenerlos en cuenta.
Es cremosa y confortable, aunque es algo más traslúcida que otras barras de la gama Ultimate Colour. Aún así, es bastante cubriente, y la duración es muy buena.
La segunda, la 290 Sweet Coraline es una barra veraniega. Tiene un color naranja rojizo, un coral saturado muy bonito de acabado liso y algo brillante sin resultar escarchado.
Sobre el labio no queda un color escandaloso, es muy ponible, aunque siempre le podemos hacer ganar intensidad marcando el labio con un perfilador naranja.
También es cremosa e hidratante, muy confortable, y la duración es muy buena.
Las dos barras de labios siguientes pertenecen a la colección Rocking Royals de Catrice, una edición limitada que por mi zona ni la llegamos a oler, y que salió justo antes de arrancar la primavera.
La colección tenía un aire punk elegante y los colores predominantes incluían matices amoratados, evocando el radiant orchid tan de moda este año, pero en sus versiones más oscuras (tonos que, por otra parte, a mi me parecen muy favorecedores)
Si hoy puedo disfrutar de estas dos bellezas es gracias a Moli, quien me las envió muy amablemente en un intercambio improvisado. Mil gracias, cielo.
Ambas barras me parecen preciosas, me encantan, tanto en color como en textura, pigmentación, acabado, y permanencia.
La primera es la C01 Pink Punk, un rosa violáceo, o un violeta muy claro y muy rosado con subtono azulado. Es absolutamente preciosa y favorecedora incluso para aquellas personas como yo a las que los violetas nos apagan la piel, porque esta barra no sólo no apaga el tono, sino que te da vida.
Me tiene enamoradita.
La segunda es más discreta, pero también muy interesante, muy bonita, muy especial, y muy favorecedora. Es más versátil en cuanto a que su color es más llevable en cualquier momento y a cualquier edad.
Se trata de la C02 Of Royal Blood y en la barra el color es más moradito de lo que queda sobre el labio.
Es un rosa labio fuerte con subtono azulado también, lo que le confiere un toque violáceo, pero sin llegar a ser tan malva como la anterior.Es más natural que la primera, pero mantiene ese juego punk, y esa vida extra que le aporta a la piel.
En cuanto a pigmentación, ambas pigmentan genial, tienen un color muy saturado, son cubrientes y modulables, y su acabado es mate.
Lo más curioso es, quizá, su textura, porque tienen una cremosidad casi idéntica a la de las barras de acabado liso (como las primeras que os mostraba antes) al aplicarlas, pero, al pasar la barra, ves esa cobertura mate. Es como que no te casa que una sensación cremosa pueda darse con un acabado mate.
Y, para rematar, esa sensación de confortabilidad, de tener algo cremoso que te rellena el labio y te lo hidrata, se mantiene pese a que el color se vaya perdiendo con el paso del tiempo.
A mi me han resultado especialmente interesantes en este sentido.
En cuanto a permanencia, son estupendas, aguantan muchísimo, y al perderse, se va dfuminando el color como si de un tinte labial se tratara.
Me han encantado y, si tenéis la suerte de encontrarlas por ahí, os aconsejo haceros con ellas.
¿Os gustan las barras de labios de Catrice?¿Cuál es vuestra favorita, potingueras?
Creo que alguna vez os he comentado que me gustan mucho las barras de labios de Catrice, sobre todo la gama Ultimate Colour, que es la más saturada y de acabado liso o mate, según indique el labial.
En mi opinión, tienen un colorido estupendo, saturado, una cremosidad muy agradable e hidratante para el labio, muy buena duración y pigmentación, y un precio muy asequible (unos 4,50€ - 4,70€ de media)
Hace relativamente poco que han llegado 4 nuevas barras de labios de Catrice a mi vida; 2 me las compré yo, y 2 me las envió Moli muy amablemente en un intercambio que surgió de un comentario en un post.
Las dos primeras, las que me compré yo, son muy diferentes entre sí, pero también muy parecidas en muchos puntos.
Ambas pertenecen al lineal fijo (que yo sepa) y, cada una en su línea, pueden considerarse dos básicos.
Una es la 030 Ginger & Fred y la otra es 290 Sweet Coraline.
La 030 Ginger & Fred tiene un color rosa palo oscuro, apagadito, con micropartículas de brillo dorado que luego sobre el labio se traducen en un efecto jugoso, pero no se ve ni dorado ni purpurinoso. Es más, es una barra que queda muy natural y que para looks de diario queda muy bien.
Quizá de cara al calor no sea uno de los colores que más nos llamen la atención, pero creo que estos básicos siempre hay que tenerlos en cuenta.
Es cremosa y confortable, aunque es algo más traslúcida que otras barras de la gama Ultimate Colour. Aún así, es bastante cubriente, y la duración es muy buena.
La segunda, la 290 Sweet Coraline es una barra veraniega. Tiene un color naranja rojizo, un coral saturado muy bonito de acabado liso y algo brillante sin resultar escarchado.
Sobre el labio no queda un color escandaloso, es muy ponible, aunque siempre le podemos hacer ganar intensidad marcando el labio con un perfilador naranja.
También es cremosa e hidratante, muy confortable, y la duración es muy buena.
Las dos barras de labios siguientes pertenecen a la colección Rocking Royals de Catrice, una edición limitada que por mi zona ni la llegamos a oler, y que salió justo antes de arrancar la primavera.
La colección tenía un aire punk elegante y los colores predominantes incluían matices amoratados, evocando el radiant orchid tan de moda este año, pero en sus versiones más oscuras (tonos que, por otra parte, a mi me parecen muy favorecedores)
Si hoy puedo disfrutar de estas dos bellezas es gracias a Moli, quien me las envió muy amablemente en un intercambio improvisado. Mil gracias, cielo.
Ambas barras me parecen preciosas, me encantan, tanto en color como en textura, pigmentación, acabado, y permanencia.
La primera es la C01 Pink Punk, un rosa violáceo, o un violeta muy claro y muy rosado con subtono azulado. Es absolutamente preciosa y favorecedora incluso para aquellas personas como yo a las que los violetas nos apagan la piel, porque esta barra no sólo no apaga el tono, sino que te da vida.
Me tiene enamoradita.
La segunda es más discreta, pero también muy interesante, muy bonita, muy especial, y muy favorecedora. Es más versátil en cuanto a que su color es más llevable en cualquier momento y a cualquier edad.
Se trata de la C02 Of Royal Blood y en la barra el color es más moradito de lo que queda sobre el labio.
Es un rosa labio fuerte con subtono azulado también, lo que le confiere un toque violáceo, pero sin llegar a ser tan malva como la anterior.Es más natural que la primera, pero mantiene ese juego punk, y esa vida extra que le aporta a la piel.
En cuanto a pigmentación, ambas pigmentan genial, tienen un color muy saturado, son cubrientes y modulables, y su acabado es mate.
Lo más curioso es, quizá, su textura, porque tienen una cremosidad casi idéntica a la de las barras de acabado liso (como las primeras que os mostraba antes) al aplicarlas, pero, al pasar la barra, ves esa cobertura mate. Es como que no te casa que una sensación cremosa pueda darse con un acabado mate.
Y, para rematar, esa sensación de confortabilidad, de tener algo cremoso que te rellena el labio y te lo hidrata, se mantiene pese a que el color se vaya perdiendo con el paso del tiempo.
A mi me han resultado especialmente interesantes en este sentido.
En cuanto a permanencia, son estupendas, aguantan muchísimo, y al perderse, se va dfuminando el color como si de un tinte labial se tratara.
Me han encantado y, si tenéis la suerte de encontrarlas por ahí, os aconsejo haceros con ellas.
¿Os gustan las barras de labios de Catrice?¿Cuál es vuestra favorita, potingueras?
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