viernes, 17 de marzo de 2017

Miss Gatos, Vol. 1: Adoptar un gato (o dos, ...o más) Alma y Phoebe

¡Hola, potingueras!

Hoy os voy a hablar de un tema que poco o nada tiene que ver con la belleza y la cosmética (aunque decir que un gato no tiene que ver con la belleza me parece un sacrilegio, pero vosotras me entendéis), pero que sí tiene relación, y mucha, conmigo. Así que inauguramos sección, y voy sobre la marcha.

Ya os advierto de que acabará siendo algo del calibre del Quijote en extensión, aunque intentaré centrarme al máximo sobre el tema de la adopción conjunta, y cómo Alma y Phoebe, a las que os he presentado por redes sociales, llegaron a nuestras vidas.

Si me seguís por mis redes sociales, sabréis que el pasado enero de este mismo año 2017 falleció Dori, mi gata, con la que habíamos convivido casi 20 años. Como comprenderéis, ha sido algo bastante duro el hacerse a la idea de que ya no está.

Lo compartí por Instagram porque os la había presentado por allí, y sé que, con el tiempo, alguien me habría acabado preguntando por ella antes o después, y preferí hacerlo cuando estaba todo en caliente. Por eso, y porque lo sentí así.


Dori, te echamos de menos
Cada duelo es diferente, como lo es cada persona. Dori era la tercera de una terna (Nina y Kiko eran los otros dos gatitos que convivieron con ella, y que fallecieron en 2008 y 2011, respectivamente)
Todas estas ausencias las sentí y las siento, y las reacciones han sido distintas, pero no podría decir si una me importó más que otra, porque sería faltar a la verdad, y al respeto por ellos. Todos eran mi familia, y todos me dolieron. A todos los recuerdo y los echo de menos.

Todo esto viene para plantear el escenario de cómo Alma y Phoebe llegaron a nuestras vidas, pero creo que no tendría sentido hablaros directamente sobre ellas sin aclarar algunos términos, y sin daros una serie de recomendaciones si estáis pensando en adoptar uno o más gatos.
Voy a intentar resumir todo lo que pueda, pero, si os interesa este tipo de temas, decidmelo en comentarios, y os iré preparando alguna otra entrada que pueda ayudaros con vuestras dudas.

Nosotras teníamos claro que, una vez Dori faltara, adoptaríamos de nuevo gatos. Sí, más de uno. No quisimos hacerlo antes porque queríamos que tuviera la mejor calidad de vida posible en lo que fuera que le quedara de estar con nosotras. Sabíamos que estábamos en tiempo de descuento desde hacía 3 años, por lo menos, cuando se manifestó la primera crisis renal seria de Dori, y sus niveles renales no eran todo lo deseables que podrían ser, pero la gata se encontraba bien, despierta, ágil, con energía, comía bien, jugaba (hasta el penúltimo día, jugó), así que, cada día que despertaba, era un regalo.

Éramos conscientes de que el final podía llegar en cualquier momento, y nos planteamos que, cuando ella faltara, adoptaríamos como mínimo, un par de gatos. No antes, porque ella podría estresarse y empeorar, y así lo hicimos.


Phoebe atacando el sofá
La adopción de nuevos gatos no se trata de una sustitución. No puedes sustituir a tu familia ni a tus amigos por otro ser de la misma especie. Hay que ser muy ingénuo para pensar así. Se trata de seguir adelante, y de dar una oportunidad a otros animalitos que necesitan un hogar, y de darnos la oportunidad de seguir disfrutando de compañía gatuna. De hecho, las rutinas cambian, porque tu familia cambia, los miembros no son los mismos, y hay que adaptarse, humanos, y gatos.

Aún echándola mucho de menos, y con un vacío enorme en el pecho, comenzamos el proceso de adopción de nuestros nuevos peludos, que tuvo sus fases y su tiempo, y del que os hablaré en un rato, pero quiero centrarme antes en el previo a ese paso, porque me parece fundamental.

Lo primero de todo, antes de adoptar a un minino, hay que tener claro qué es un gato. Sí, parece de perogrullo, pero no lo es. Muchas personas adoptan o compran (mal, fatal, #adoptanocompres) un gatito y, cuando se dan cuenta de que maúlla a horas en las que pretendes dormir, o se pega carreras por el pasillo a las 3 de la madrugada, o deja pelos, crece, tiene manías, enferma, hay que comprarle comidas especiales, llevarle al veterinario (vacunas, revisiones, curas de heridas, etc), envejece, tiene un carácter que no es del de muñeco obediente que hace lo que quieres cuando tú quieres (más bien es al contrario, tú harás lo que él quiera cuando él quiera), y mil excusas absurdas más que he visto a lo largo de los años para justificar un abandono (un abandono nunca es justificable, señores, siempre hay opciones), acaban dejando al animal a su suerte.


Alma. Me mira así, y me desarma.
Un gato es un ser vivo que depende totalmente de ti y de tus cuidados. Viven de media entre 15 y 20 años. Si no estás dispuesto a asumir ese contrato, esa responsabilidad, cómprate un peluche.

Los gatos no siempre son bebés, crecen, envejecen (como tú, vaya), a veces tienen enfermedades (de un constipado a algo serio), pueden necesitar alimentación especial no sólo por edad, sino por alguna patología (renal, sensitive, diabetes, ...), se pelean de vez en cuando entre ellos (los felinos miden sus fuerzas de tanto en cuanto, no es preocupante), arañan y muerden cosas, roban objetos que transforman en sus juguetes favoritos (mi sobrina gatuna, Boliche, me respeta las brochas, pero los tacos de uñas me los secuestra en cuanto los ve, por ejemplo), sueltan pelo (unos más que otros, y durante primavera y otoño especialmente, con la muda), a veces no están de humor (no suele ser lo habitual, observa a tu amigo felino si pasa eso),...son seres vivos, y no todo es estable, uniforme, y calmado. Y eso es lo que te da marcha.
Y te aceptan y te cuidan, siempre, estés guapa o fea, envejezcas, estés o no de humor, etc. Eres su familia, ellos lo saben. Es hora de que tú también te enteres y actúes en consecuencia.

Requieren unos cuidados básicos, pero son muy independientes, y no dan un trabajo excesivo. Ellos con tener comida, agua, tierra donde hacer sus deposiciones, y un espacio adaptado a ellos, están bien. Lo de cuidarlos, pasar tiempo con ellos, educarlos, y jugar, no es trabajo, es un regalo. Si te supone algo parecido a un esfuerzo, repito, cómprate un peluche.


Antes de adoptar, tienes que tener en cuenta, además de lo dicho anteriormente, si tienes experiencia o no con estos animales. En mi caso, sí, y amplia; pero, si eres neófito en la materia, déjate asesorar por veterinarios, asociaciones que se ocupen de estos animalitos, y personas que convivan con gatos antes de saber si es una opción para tí. Es más, si tienes oportunidad, ve a visitar a esos amigos que conviven con gatos y pasa tiempo con sus felinos, pregúntales, interactua con humanos y gatos, y comprueba si te sientes cómodo antes de dar un paso tan importante como es una adopción.

Además, es importante valorar una serie de variables que pueden definir la adopción de un gato, o más. Y hablo de adopción, no de compra, porque estoy contra la compra-venta de animales. Los cosifica, y da a entender que son posesiones, y no es así.

En nuestro caso, sabíamos que queríamos más de un gato, a ser posible que llegaran juntos, del mismo lugar, y con edades parecidas, porque es más fácil que se adapten, pero no es imprescindible. Los gatos son seres inteligentes y sociables. Sí, son territoriales, pero nada que unos cuantos bufidos y un par de carreras no acaben areglando. Puede que exista el caso de dos gatos que convivan que no  sean inseparables, pero se tolerarán y se respetarán, y seguro que para algunas cuestiones hasta colaboran; pero, en general, acaban empastando bien, y la convivencia es fluida.
Si queréis que os hable cómo fue el proceso de mis 3 primeros gatos, decídmelo, y os preparo un post, porque creo que puede ilustrar muy bien este punto.

También hay que hacer un análisis del espacio del que dispones para esos gatos, si lo tienes acondicionado ya con útiles y juguetes para ellos o no, qué tiempo les puedes dedicar, si hay más de una persona a su cargo, y la red de apoyo a la que puedes recurrir si, por lo que sea, tus gatos no contaran con tu presencia en unos días (a todos nos puede salir un viaje, tener un ingreso en un hospital, y mil cosas más)
También es recomendable saber si hay centros veterinarios cercanos, y sus horarios.

No os penséis que váis a necesitar una inversión importante para preparar el terreno y mantener a los gatos. En realidad, en cuanto a juguetes, con una caja, un trozo de cuerda, y una pelota de papel, los puedes tener la mar de entretenidos. Los juguetitos más complejos son más para los humanos que para los gatos. Que sí, que los plumeros y otro tipo de cañas con colgantes son útiles y les encantan, pero no son imprescindibles desde el primer día, aunque les da mucho juego, y vosotros no os váis a poder resistir a comprarles cositas nuevas a vuestros amores peludos. Cuando queráis daros cuenta, váis a tener la sala como una guardería. ¡Y a quién no le gusta un espacio donde jugar!

Alma echando su siesta en el edredón rosa. Les encanta!

Lo que sí necesitáis son comedero y bebedero, un utensilio donde ellos puedan hacer sus necesidades, un rascador que le puedes hacer tú misma si eres un poco mañosa (igual que muchos juguetes, hay infinidad de vídeos con tutoriales de manualidades para ellos), un cortauñas específico para ellos (que te enseñe tu veterinario a asearles las uñas y cada cuanto tiempo, y, si no te atreves, ellos se ocupan de hacerlo por un precio irrisorio), y un cepillo. Sobre camitas y demás, no os digo, porque luego ellos eligen sus propias zonas de descanso, pero si tienes alguna mantita que ya no uses, cojines, cestas, cajas,...lo que sea, déjaselo a mano, y que vayan buscando su espacio.

Con respecto a gastos, lo que os suponga la comida, la arena, y las visitas al veterinario y sus vacunas. Al principio puede ser algo más, pero on bastante fáciles de mantener. Son gatos, no un Fórmula 1. Nos gastamos más en potis y tonterías de lo que te supone la inversión de mantenimiento para ellos.

Es importante tener en cuenta tu estilo de vida a la hora de decidir qué tipo de gato elegir (por edad, sobre todo) y cuántos adoptar. No es lo mismo un gato de 2 meses, que uno de 8; ni uno de 3 años, ni de 7, ni de más de 10. La energía que requieren es distinta, las costumbres son diferentes, y la alimentación hay que adaptarla según va pasando el tiempo. Como nosotros.

Y a Phoebe también le gusta ese edredón.

Hay mucha gente que no adopta gatos mayores de 4 meses, o incluso de 2, y es un gran error. Hay muchos gatos maravillosos que pueden incluso ser bastante mayores, con muchos años, y que, precisamente por eso, son más tranquilos, y son capaces de entregar amor a raudales y momentos inolvidables. Deja que sea el gato el que te elija a ti, y no al revés. Si hay química, p'alante. Olvídate de color, raza, edad, y otras tonterías. Cuando el amor surge, surge. Y punto.

Nosotras teníamos claro que queríamos más de un gato, pero nos daba igual macho o hembra, edad, color, raza, etc. Apostamos por un adopción conjunta desde el principio, pero no la fuimos buscando ex profeso.

Las adopciones conjuntas tienen muchas ventajas, sobre todo si los gatos que adoptas son familia directa, o se han hecho familia en el tiempo en que han estado esperando en algún centro o casa su adopción definitiva.

La primera de ellas es que no les generas un estrés extra al separar a los animales y, por añadidura, el enfrentarse a un nuevo entorno en compañía de alguien que ya conocen y aprecian (el otro gato), es mucho más fácil para ellos. Suelen tirar uno del otro en caso de que surja algún miedo, porque siempre hay uno un poquito más lanzado que el otro; se cuidan, se protegen, y se enseñan entre sí.

La terracita, el sol, y lavarse juntas, ya es un clásico.

El que siempre se hagan compañía mutua, jueguen juntos, duerman juntos, descubran la casa juntos, se cuiden y se muestren cariño entre ellos, es precioso, y, a la vez, alivia su estrés, y el tuyo, porque sí, tú también tienes que adaptarte a la nueva situación, y los primeros días tienes que ir con mucha calma, porque todo les puede asustar. Yo estuve las dos primeras semanas que me levantaba a las 8, y desayunaba a las 10 de la mañana, para que os hagáis una idea, porque, para mi, era más importante hacer las cosas despacito, y recorrer la casa con ellas, echarles de comer, limpiar el arenero, acariciarlas y jugar un rato, que ponerme yo en marcha.

Tened en cuenta que muchos gatos, por no decir la mayoría, no tienen aprendidas las buenas costumbres, como el dónde se afilan las uñas, y dónde no, y a qué mesa no hay que subirse. También cada uno tiene sus preferencias. Jamás grites a un gato para enseñarle o seas agresivo con él. No va aprender, y puede generarle ansiedad. Si no sabes cómo hacerlo, consúltalo con quien tenga experiencia y conocimiento sobre el tema, que estará encantado de ayudarte.
Acuérdate de que es un felino, no un perro, por lo tanto puede que haya cosas que, por mucho que le insistas, pase olímpicamente de ellas.

Preparándose para pasear por la estantería.
Por ejemplo, Alma busca los rascadores sin problema y hasta juega en ellos. A Phoebe estamos enseñándola entre su mami y nosotras, pero prefiere unos cartones que tenemos bajo la mesa de la cocina para tal uso. A Dori también le gustaban más los cartones. 
Lo de la mesa, es ya un juego. Se suben a una pequeña que hay entre los sofás para pasar al sillón y hacernos rabiar un poco, pero luego no le hacen mucho más caso.

El adoptar dos gatos a la vez también tiene las ventajas de que la adaptación suele ir al mismo ritmo para ambos; si tienes idea de adoptar más adelante, te ahorras el paso de que se tengan que conocer desde cero; y que, cuando tú estás fuera de casa, ellos tienen compañía y entretenimiento.
Generalmente, cuando se quedan solos, suelen dormir, pero puede que te encuentres los juguetes cambiados de sitio a tu regreso.


Alma y Phoebe estaban destinadas a venir a nuestra casa, o eso pensamos, porque no entendemos cómo dos joyas como estas han estado tanto tiempo en la sombra.
Eran "gatas invisibles", según se denomina a estos animalitos por los que, misteriosamente, nadie pregunta. Yo creo que hay quien no se limpia bien las gafas o necesita nueva graduación óptica, porque no verlas, es de traca.

Como amante de los gatos, y de los animales en general, sigo a varios grupos de ayuda local a felinos, y veo sus publicaciones, sobre todo, en facebook.


Alma tampoco entendía por qué no la adoptaban
A finales de verano fue cuando tuvimos la primera noticia de Alma y Phoebe, que nos llamaron inmediatamente la atención, e incluso comentamos que, si no fuera porque Dori se podía estresar, nos las llevaríamos a casa. Y ahí se quedó la cosa.

Meses más tarde, a finales de enero, cuando iniciamos el proceso de buscar adopción, una tarde vi de nuevo la publicación de la persona que tenía a estas bellezas en acogida, y que seguían buscando un hogar. No me lo podía creer.

Resumiendo un poco, conseguí el teléfono de esta chica gracias al responsable de la pequeña asociación que se había hecho cargo de las gatas, CES San Blas, y fuimos a conocerlas. En principio, cuando hablamos con él, nos recomendó a una atigrada que, teóricamente, era la más sociable de todas, después de Alma, pero, como nosotras ya conocemos el carácter gatuno, fuimos con la mente abierta, sin elección previa: aquellas que nos "eligieran", serían las adoptadas, aunque Alma era un sí seguro, o casi. Salvo que nos hiciera muchos ascos, Alma era la primera elección por tener una salida, en teoría, más complicada, ya que su edad rondaba los 2 años, y las adopciones de gatos adultos cuesta más sacarlas, pese a que son gatos jóvenes, con toda la vida por delante, y mucho cariño y alegrías que dar.

El caso es que la atigrada no quiso nada con nosotras, y Phoebe fue la que apareció, bufó a mi madre, y acto seguido le mostró la barriga para que la acariciara. Ante tal signo de bipolaridad encantadora, se vino con nosotras, obviamente.

Alma fue llegar, extrañó unos segundos, y se vino directa a por mí, ronroneando y buscando mimos y juegos. Ya nos habían dicho que era así de entregada, aunque podría haberse comportado de una forma algo distinta al no conocernos.
Tened en cuenta que cada gato tiene su historia y que, además, cuando no conocen a las personas, pueden tener comportamientos algo más huidizos de lo que acostumbran, aunque sean sociables. Otros, como en el caso de Phoebe, parecen menos amigables de entrada, y luego sólo necesitan un hogar donde poder brillar con luz propia.


¿Es o no es para llevársela a casa? Así, al tercer día de llegar
Alma ya tenía su nombre asignado desde el principio, y decidimos conservarlo. Sin embargo, Phoebe había tenido un nombre en cada lugar donde se la había recogido, y tampoco parecía atender mucho al suyo, así que le dimos el que ahora tiene, y al que sí atiende.

¿Por qué Phoebe? Muchas me habéis preguntado si es por el personaje de la serie Friends, y es en parte un sí, y en parte un no.

Días antes de la adopción, sin saber qué gatos o gatas llegarían a casa, preparé dos listados, uno con nombres masculinos, y otro con nombres femeninos, como los papás y mamás que esperan visita de un retoño, o varios.

Phoebe es un nombre que siempre me ha gustado, me parece simpático, y lo incluí, sin mucha esperanza de que pudiera ponérselo a ninguna gata, por ser un nombre extranjero y con una grafía muy diferente a cómo suena. Sin embargo, cuando mi madre cogió la lista de los nombres para elegir cómo llamaríamos a la gatita, el primero y único que me dijo fue Phoebe, sorprendentemente.

En principio, a ella le gustó por sonarle de la serie Embrujadas, que nos encantaba, pero os puedo decir que tiene casi más de la locura ingenua del personaje de Friends cuando se le va un poquito la pinza, que de la bruja enamoradiza.

Total, que una vez decidido que se venían con nosotras, en unos días las tuvimos en casa.


Phoebe se escondió en la caseta, Alma se metió en un rincón.
La llegada a un nuevo hogar es siempre un momento estresante para ellos, así que lo ideal es dejarlos a su aire en una habitación con acceso a agua, comida, y tierra. Y cuando digo a su aire, es a su aire, porque lo más probable es que se escondan, se bufen incluso entre ellos por puro nerviosismo, y se vayan a otra habitación. Déjalos tranquilos, no les atosigues, no les persigas, no los cojas en brazos, NO LES AGOBIES. Acaban de llegar a un lugar más grande del que vienen, los olores, las luces, los objetos, los ruidos, y las personas son distintos, tienen muchos estímulos por procesar, dales tiempo y espacio.

Como ya os he dicho antes, cada gato es un mundo, y puede ser que no salga en un par de días, o visite más de una habitación, o que esa misma noche se vaya a dormir contigo. Deja que se manifieste, los gatos tienen mucha personalidad, y te van a enseñar y a sorprender mucho.

Por ejemplo, Alma y Phoebe se adoran. Se buscan, se cuidan, se lavan la una a la otra, duermen juntas, si una maúlla la otra enseguida está ahí a ver si le pasa algo,...Sin embargo, el primer día, Alma era bastante borde con Phoebe, y Phoebe andaba muy perdida. Todo eran los nervios del cambio. Pasado el primer trance y la primera noche, todo se normalizó, y los bufidos se transformaron en lametones.

No os asustéis si véis estos gestos inesperados. Siempre podéis consultar con la asociación, o las personas que las tuvieron antes, y comentarles el tema para que os asesoren. Y tampoco os creáis que sabéis todo. Cada cuál tiene sus experiencias, y pueden darte trucos para llevar las distintas situaciones que tengáis que enfrentar. No todo está en los libros ni en los foros.

En este sentido, nosotras estamos encantadas con CES San Blas, y agradecemos muchísimo a Miguel y a Conchi todos sus consejos y el estar siempre detrás del teléfono para atendernos cada vez que nos ha hecho falta. Desde aquí, gracias.

En esos primeros días, Phoebe era más reticente al contacto, más huidiza. Alma sólo tuvo 24 horas rarunas, pero enseguida se vino de paseo por la casa, paso a paso, despacito, y conmigo casi en cuclillas, porque si te pones de pie ante un gato medio asustado, o asustado del todo, se asusta más. Ya por la tarde se dedicó a ver Pasapalabra tumbada encima de las piernas de mi madre.

Phoebe se escondía más, y no quería que la tocaran mucho. Sin embargo, cuando dormía soñaba y se quejaba bastante, así que, con mucho cuidado, me fui acercando, y le acariciaba la cabecita o lo que me dejara con mucha suavidad. Ella estaba acostumbrada a dormir con sus hermanas, y supongo que las extrañaría en esos momentos. También, cuando salía, le tentaba con una cañita con pelota para que se arrancara a jugar. Nada como el juego para aliviar el estrés.
En cuestión de 3 días, ya me llevaba ella de paseo por la casa, estando yo de pie, y jugaba libremente.


Se ha caído solo
No os voy a engañar, aún tienen sus miedos y sus reticencias. Cuando suena la puerta se esconden, y luego ya deciden si les interesa quien viene o no. Generalmente, sí les suele interesar, son gatas sociables, aunque Phoebe se toma algo más de tiempo en dar confianzas a los nuevos visitantes, pero no se esconde hasta que se van. Sale, y hace lo que tenga que hacer. Es un espíritu libre (yo la llamo Caballo Loco Phoebe desde el primer día, imaginad por qué) Hoy por hoy, ambas están plenamente integradas en la casa, con nosotras, y entre ellas. Da gusto verlas juntas, tanto jugando, como con sesiones de lavado mutuo y siesta.

Cuando llegamos nosotras no se esconden, sino que salen a nuestro encuentro y nos regalan mimos y ronroneos. Son amorcito del bueno.

Las historia de Alma y Phoebe nos la contaron los responsables de su acogida. Por lo que tenemos entendido, Alma estuvo un año, más o menos, en la calle, y no lo pasó bien, cosa que no me extraña porque es un dulce de gata, confiada y amorosa. Era una mamá muy jovencita cuando la recogieron junto a sus 3 cachorritas en una casa, en la que estuvieron un par de meses, hasta que las pusieron de nuevo de patitas en la calle. El motivo se desconoce. Parece ser que esta persona se juntó con muchos gatos en casa, se estresó, y dió apenas un par de días para que alguien se hiciera cargo de ellos.
En cuanto se tuvo noticia de esto, los grupos de ayuda se pusieron a trabajar, y apenas en 24 horas estaban todos recogidos.

Cuando CES San Blas las encontró, Alma estaba muy delgada, y tanto ella como sus cachorras tenían hongos en la piel por la desnutrición. Nada que un tratamiento oral no solucionara en unos días. No han vuelto a tener problemas de ese tipo, y tanto Alma como sus crías están bien alimentadas.

Todos los gatos que son recogidos por estas asociaciones pasan por control veterinario. Preguntad por su estado de salud, pruebas y test que se les hayan hecho y resultados, porque no van a tener problema en daros toda esa información. Es primordial la claridad y la sinceridad por ambas partes para asegurar una adopción exitosa. En nuestro caso, así ha sido y está siendo. Alma y Phoebe son dos gatas totalmente sanas.


Alma es un angelito
Nos contaron que Alma nunca tuvo un mal gesto, no hizo falta ni jaula para recogerla. Sólo el miedo de ver que cogían a sus cachorras ya la convirtió en un ser totalmente dúctil. Es una gata valiente, pero sensible, y que le tocaran a sus niñas la desarmó. Aunque sólo fuera para ponerlas a salvo.

Tras su paso por el veterinario, y puestas en tratamiento, una chica estupenda, (Vero) se hizo cargo de ellas durante varios meses, fue su acogida prolongada, y allí pudieron tranquilizarse y socializarse. Hasta que llegamos nosotras.

Phoebe no tiene apenas experiencia en la calle, pero parece ser que esa primera persona que las recogíó agobiaba mucho a los cachorros, y de ahí su reticencia inicial a que la cojan o la toquen así como así, aunque ahora te pide mimos como la que más.
Muchas veces nos da la impresión de que es más bebé de lo que le corresponde por edad, aunque no sabemos realmente qué tiempo tienen. Calculamos que Alma tendrá unos 2 años, y Phoebe hará el año en junio, más o menos.

Cuando recogimos a Alma y Phoebe, sus comportamientos eran diferentes de lo que son ahora. Incluso su alimentación lo es. La razón no es otra que el estrés. Aunque estaban muy bien cuidadas, era como si ellas mismas supieran que ese no era su hogar definitivo, y hasta sus tripillas eran más sensibles.

En casa, desde que se han hecho reinas y dueñas, están relajadas, su personalidad se está manifestando del todo, y su alimentación se ha normalizado.

Alma es una gata que, desde que te ve, te dedica ronroneos y caricias, te busca, juega, es muy amorosa, muy alegre, activa, algo más prudente que Phoebe, apenas maúlla, es buena cazadora, tiene un juego bastante potente, y es más lista que el hambre (¿para qué voy a tirar del hilo de la cañita, si cogiendo el palo me la llevo entera? Pues eso)

Phoebe ha dado un giro brutal, es una gata sociable, activa, divertida, juguetona, cariñosa,...como Alma, pero en cachorro. Ahora ya te busca, es parlanchina y te cuenta y te pide todo, le encanta salir a la terraza y tumbarse con su mami en la misma cesta (tienen 5, pero tienen que estar en la misma), y una pelotita de papel, o el cojín del respaldo del silón son sus juguetes favoritos.
De vez en cuando se sigue subiendo a las cortinas (tenemos asumido que el drapeado no pasa de moda en nuestra casa), pero ya se va controlando más.

Yo me pregunto dónde estaba mirando el mundo para no ver a estas dos joyas que nos ha regalado la vida.

Os podría estar contando cosas sobre ellas hasta aburrir, pero creo que, por el momento, lo vamos a dejar aquí. Si queréis saber algo más, decídmelo en comentarios y os responderé con gusto.

También podéis seguir conociendo de sus andanzas a través de mi perfil de Instagram, donde cuelgo bastantes fotos suyas.

Antes de despedirme, sólo quiero daros una última recomendación.
Cuando adoptéis, si recurrís a alguna asociación de este estilo, dejad que os hablen sobre el animal que os interesa, que os asesoren en función de lo que estáis buscando, porque puede que te antojes con un animalito por lo que sea, aunque por tu forma de vida te convenga más otro; pero también haced caso a vuestra intuición, a la experiencia, y dejad margen a la sorpresa porque, al fin y al cabo, estamos hablando de seres vivos y experiencias únicas. Como os dije al principio, no os cerréis a colores, tamaños, raza o no raza, edades, si tienen una oreja o les falta un ojo. Son todos adorables, y todos merecen un hogar donde sentirse amados y protegidos.
Apertura de miras, sensatez, humildad, paciencia, adaptación, humor, y amor. Y que todo fluya.

Habrá momentos extraños, pero el saldo compensa siempre, y mucho, a favor. Dejad que os conozcan, dejad que se os den a conocer. Es algo precioso y único.

También quiero aprovechar para comentaros que el Observatorio de Justicia y Defensa Animal y la Fundación Affinity están uniendo sus fuerzas para conseguir una reforma del Código Civil Español, y que los animales sean considerados seres vivos dotados de sensibilidad, algo que ya debería estar especificado, y evitar que sigan considerándose objetos, con la desprotección legal que eso conlleva.

Hay una petición abierta que requiere 500.000 firmas en la plataforma Change.Org que os dejo aquí, y podéis obtener más información al respecto en las webs de estas dos instituciones. Están enlazadas a sus nombres.

Es una información que me llegó y que creo que a todos nos interesa, ni es una colaboración, ni nada por el estilo, sólo que me parece interesante; al menos, si te importan los animales. Sentíos libres de firmar la petición, o de no hacerlo, aunque yo os agradecería que lo hiciérais y así podamos darles a los animales una voz que, hoy por hoy, se les niega.
#AnimalesNoSonCosas.

Gracias por vuestro interés por mis niñas, y por animarme a escribir sobre ellas.
Cualquier duda o sugerencia para futuros post sobre este tema, dejadla en comentarios, por favor. En todo lo que os pueda ayudar mi experiencia, ahí os la dejo.
¡Feliz fin de semana, potingueras!

NOTA DE EDICIÓN:
Una vez más, apelo a vuestra generosidad.
Las hermanas de Phoebe están buscando un hogar. Son gatas que no conocen la calle, cariñosas, juguetonas, y muy jovencitas. Su acogida finaliza pronto y no sabemos qué destino correrán.
Si alguna de vosotras puede darles un buen hogar, o sabe de quien pueda hacerlo, por favor, contactad con CES San Blas.
 
Phoebe en el centro. Sus hermanitas son tan adorables como ella.

Os dejo enlazado un vídeo en el que se las ve a las dos tal cual son ahora. Están en Alicante.
https://www.facebook.com/nika.labrador/videos/1228142250637407/
¡Gracias, potingueras!

30 comentarios:

Athenea dijo...

Llevo años siguiendo tu blog aunque nunca he comentado nada. Pese a no tener nada que ver con los potingues,creo que es la entrada que más he disfrutado. Llevo años en la protección animal,en concreto trabajo con gatos. La mayoría callejeritos que vuelven a sus colonias una vez esterilizados, pero siempre te llega algún abandono o algún enfermito sociable que hay que sacar de la calle. No sabes lo difícil que es encontrar buenos adoptantes: Nosotros visitamos la casa, hacemos un cuestionario y pedimos protección en las ventanas. Me alegro de que CES de San Blas haya encontrado unos adoptantes tan estupendos :)

El mono Gretel dijo...

Es un post maravilloso, y lo más importante, lleno de realismo. La gente vive en una realidad muy edulcorada respecto a los animales y piden que se comporten desde el primer día como "máquinas de complacer". Y no es así, si se asume el compromiso de cuidar, también se ha de asumir el de respetar su desarrollo y su naturaleza, que siempre es única. Una experiencia preciosa la tuya con Dori y con los demás, me dio mucha penica cuando nos lo comuniscaste por Instagram. Yo tuve un gato, Simón, durante 8 años. Desde el primer momento supimos que el gato venía enfermo (tumores, insuficiencia renal y acabó desarrollando una especie de diabetes), pero lo cuidamos con todo el cariño y hasta las últimas semanas fue de lo más feliz, y nosotros también. En cuanto tenga casa propia y vida más estable, volveré a adoptar, pero quizás esta vez sea un amigo canino. Un beso!!!

Noelia Cano dijo...

Me ha encantado y lo sabía.
Como dices, tienen mucho que ver con la belleza porque la regalan: su cariño, sus juegos, sus movimientos. El simple hecho de poder observarlos y de compartir con ellos.
Me ha encantado la foto de Phoebe la libertaria atacando el sofá, jajaja...¡qué arte! Y aunque he vivido de primera mano el proceso gracias a nuestra amistad, me han encantado tus reflexiones sobre la adopción y sobre lo que implica querer a un animal: no "tener un animal", sino quererlo. Compartir la vida con ellos.
Chapó.
Un besazo!

Entre maquillaje dijo...

Me encanta la entrada.
Quien no ha tenido nunca un gato o un animal en su casa no sabrás jamás lo que te hacen sentir.
Yo recogí a mis gatos de la calle y ellos día a día me lo agradecen porque le doy comida y todo lo que necesitan. Pero ellos me dan a mi compañía, cariño.... No se como explicarlo pero es tan grande lo que dan. Sin poder hablar muchas veces te dan más amor que una persona.
Yo desgraciadamente he perdido varios gatitos y el hueco que dejan en tu vida no lo cubre nadie pero lo recuerdas con cariño y sabes que el tiempo que estuviste con el fue feliz para ambos.
Yo tengo a uno malito y lo estoy alimentando con jeringa y hoy le decía a mi madre que yo me lo tomo como si fuera mi hijo. Que si a tu bebe lo cuidas si se pone malo y haces lo que puedes y más para que esté perfecto cuanto antes con el yo hago lo mismo.
Ojala hubiera más personas que vieran el tema animales de esta forma .
Besos guapa

Marigem Saldelapuro dijo...

¡¡¡¡Hola!!!!
Lo primero, la petición ya la había firmado, a ver si sale bien.
Lo segundo, ¿cómo semejantes tesoros han sido invisibles? Yo muero de amor.
Y ahora ya te suelto el rollo, jejeje.
Yo tengo muchos animales, que para mí son mi familia, y todos son adoptados o recogidos.
Hace 4 años se nos murió una gatita que habíamos adoptado. Fue parecido a lo tuyo, tenía 3 años y la elegimos porque sus posibilidades de salida eran muy pocas. Vivió 10 años en casa y nunca podré agradecerle lo bastante el regalo que nos hizo con su compañía. Tres meses después de su muerte hice un post que titulé Homenaje a mi gatita. A día de hoy la sigo llorando.

El gato que está en mi regazo cuando escribo lo sacamos de un contenedor, y los tres gatitos de los que hablé en un post donde contaba como criar gatitos recién nacidos sin mamá los sacamos de un saco en un río, así de bondadosas son algunas personas.

A lo largo de mi vida he tenido muchos animales, los gatos todos sacados de situaciones extremas, y los conejos pájaros y cobayas también, comprados solo tuve algunos hamsters, el resto recogidos o adoptados.

Me ha encantado el post, y me has recordado a una cobaya que mi hermana encontró debajo de un coche y se llamaba Pheobe, al poco tiempo tuvo un bebé, creemos que la soltaron al notar que estaba preñada...en fin. Nosotros se lo pusimos por embrujadas, nos hacía gracia el nombre.

Y ya para acabar, opino igual que tú en todo. Mi blog lo empecé porque nos vino una racha económica malísima, pero mala mala, y jamás se nos pasó por la cabeza abandonar a nuestros animales. Nos apretamos el cinturón, claro, y tuvimos que comprar comida más barata, vacunar por turnos y reducir gastos, pero abandonar jamás. Y en cuanto las cosas mejoraron pues les intentamos seguir dando lo mejor. Y desde luego son mis hijos y mis hijos humanos los tienen por hermanos, los de mi hermana son mis sobrinos...y los tuyos son todos preciosos.

Aunque yo ya he adoptado y recogido y más o menos conozco el proceso creo que el post que propones es interesante, a mí si me gustaría.
Un besín y enhorabuena por esos tesoros.

M PILAR ORTIZ RUIZ dijo...

he disfrutado mucho leyendote y me alegra la amplia informacion que has dado en este articulo, ya habia firmado ese comunicado para conseguir firmas y siempre defiendo y respeto a los animales, espero que quien lo vaya leyendo sea consciente de lo que es un gato y le de la opotunidad de adoptar, nosotros tenemos uno adoptado tambien hace ya casi 7 años, este no es un gato cariñoso pero le quiero mucho y siempre estoy pendiente de sus necesitdades, gracias por saber un poquito mas de ti y saber que tienes un gran corazon y mucho amor por los gatitos :)

Maranysutocador dijo...

Me ha parecido un post increíble, cuando me lo contaste todo me pareció una idea increíble y de un corazón tan grande que no te cabe en el pecho por darle a tus dos gatitas otra oportunidad.
Lo que has hecho es muy noble y te admiro por ello. Cuando mis dos golfos no estén, también tenia pensado adoptar pero sinceramente nunca me había parado a pensar en todo lo que has dicho, el habituarse a un nuevo hogar, olores,luces,compañía...
Me has hecho pensar y ver las cosas con ojos más sensatos y no a tontas y a locas.
Que sepas que (aunque ya lo sabes) tus gatas son preciosas y me alegro que ya se hayan habituado a vosotras.
Son tan necesarios en un hogar, que no concibo la vida sin los animales, te dan tanto cariño y compañía que enseguida pasan a formar parte de tu pequeño circulo familiar (ese pequeño circulo que tanto necesitas y quieres).
Por supuestisimo que he firmado y ojala salga todo bien y se haga de una vez.
Espero continuar viendo historias de Alma y Phoebe, que brillan ya con luz propia.
Un besazo enormeeeeeee

Asuncion Artal dijo...

Cuando murió nuestra gata que era ya mayor y con diabetes lo pasamos bastante mal, a veces me parecía oírla bajar las escaleras. Teníamos claro que íbamos a adoptar de nuevo pero en esta ocasión decidimos adoptar un perro. Yo he tenido perros y gatos pero mi marido y mis hijos no y quería que también disfrutaran de la experiencia de tener un perro. Nuestra Lira es la reina y la alegría de la casa, en cuanto calcula que es hora de que vuelvan los niños del instituto está en la puerta como un clavo esperando y luego salta como una loca a dos patas de alegría. Quién no tiene un animal en casa no sabe lo que se pierde. Un besazo

Adaldrida dijo...

Ay me has herido en lo más hondo. Yo quiero un gato..., pero la vida está en mi contra 😭

Oly Colour dijo...

Me ha encantado el post Beatriz. Nunca he tenido gatos, pero sí perros.
Pelusa es una perra un poco arisca, lleva 10 años conmigo, llevamos vivido mucha juntas, hace unos 3 años empezó a perder la vista y ahora la tengo que guiar,aunque en casa se maneja bien, es del nervio óptico, así que me dijeron que no hay nada que hacer...
Después está Betty que lleva 3 años con nosotros, es una podenquita, muy jueguetona que conocí un día de lluvia. Estaba en la calle temblando, hambrienta, le hablé, enseguida vino conmigo y no se separó.. tenía neumonía y estaba tan débil que no sabían si saldría adelante, pues aquí está con más vida que ninguno. Supongo que a alguien no le servia para la caza y la abandonó a su suerte...
Son mi familia, hay gente que cuando tienen hijos ya no quieren seguir con sus maascotas y por más trabajo que me den ellos o por más trabajo que me de un bebé, son mi familia.
Antes de que Paula llegara al mundo, me preguntaban si tenía hijos y siempre decía sí, se llama Pelusa, luego cuando vino Betty pues tenía dos...
Muchas gracias por tu post y por todo lo que aportas en él para concienciar y ayudar.
Las fotos de los personajes me encantan.

Un beso y que pases un buen fin de semana.

Olga Makeup dijo...

Me ha gustado el post, lo has explicado muy bien todo. Yo desde que nací teniamos siempre gatos en casa, asi que no me imagino la vida sin ellos. Siempre tenia 1, pero desde hace 7 meses vi la foto de Rei que tenia 4 meses y lo adopte. No pensaba que iba a llevarse tan bien con mi Kuki de 3 años, pero ahora estan tan a gusto jugando que da gusto verlos, no me arrepiento de cogerlo. Adoro a los gatos y hace poco i madre adopto una gata de 10 años que el dueño la queria echar de casa...no entiendo este tipo de gente, la verdad. La gata super buena, juega, no araña sofas...y preciosa. Espero que nos dure otros 10 años mas :)
Un saludo.

Eva HH dijo...

Me ha encantado el post, todo lo que dices. Yo siempre he recomendado a la gente que si podía, adoptase dos gatitos. Porque se dan mucha compañía, juegan, se estresan menos. También como tú he tenido siempre gatos (también perros) y aunque cuando han marchado me ha dolido el alma, siempre he tenido muy claro que tendría más. No para sustituir, que eso es imposible, sino para dar la oportunidad a otro animal de vivir una buena vida.
Me encanta tu blog y siempre lo leo, pero hoy no he podido evitar comentar viendo a esas dos preciosidades y todo lo que has escrito tan sensato y tan verdad.
Si la gente no las veía era porque ellas sólo quisieron que las viérais vosotras :) Como una de las mías, mi preciosa gata negra Hécate, que me llamó maullando desesperada agarrada a un árbol en una noche de lluvia.
Nosotros no elegimos a los gatos, ellos nos eligen ;)
Esperando estoy nuevos post sobre estas gatas guapas. Un beso para ellas, otro para las dueñas y otro para Dori, que está en vuestro cielo protector.
Gracias por escribir un post así.

esther makeup dijo...

Tu post me ha creado mucha nostalgia, pues tuve un gato durante muchisimos años cuando viva sola y al que echo mucho de menos ahora que no está. Además recuerdo que nunca decía "tengo un gato" si no "vivo con Robbie, mi gato" jaja era mas un compañero de piso que una mascota. Cada uno teniamos nuestros espacios, nuestros momentos, nuestros juegos y la verdad es que es cierto que hay que conocer un poco la manera que tienen de desenvolverse para saber si sera una compañia compatible. Son animales con mucha "personalidad". Ah y respecto los juguetes, es cierto que se entretienen con cualquier cosa y tambien que a veces vemos monerias a las que no nos resistimos para ellos. Yo le prepare una camita preciosa, mullidita y jamás conseguí que durmiera alli
Un besote

Beatriz MissPotingues dijo...

ATHENEA: Te agradezco que hoy te hayas animado a coentar, y te animo a hacerlo más a menudo. Sé lo complicado que es el poder encontrar un hogar adecuado a cada animalito, no siempre se logra, trabajáis muchas veces, por no decir siempre, por encima de vuestras posibilidades con tal de poder salvar a uno más, sufrís un desgaste emocional tremendo, y por eso os agradezco a todas las personas que os dedicáis a ayudarles todo ese amor y esfuerzo. Gracias.

EL MONO GRETEL: Muchas gracias. Creo que es necesario que la gente toque tierra con este tema, y eso que no he querido entrar en temas duros, sino abrir ojos y mentes. Lamento lo de Simón, pero me alegro de que le diérais la oportunidad de tener un hogar pese a conocer todo ese panorama de primeras. En teoría, todos los gatos deberían estar sanotes y vivir muchos años, pero a veces pasan cosas desafortunadas y no es así. Vivan 1 o 20 años, lo importante es que se sientan queridos y protegidos. Yo soy más de gatos, pero seguro que tu perrito, cuando lo tengas, será un muchacho afortunado de estar contigo.

NOELIA CANO: Gracias, guapa. Te regalan algo tan grande como su vida, ¿qué puedes hacer frente a eso? Te dan todo lo que tienen, y hay que cuidarlo y respetarlo.
Hay que quitarse la idea ya de que "tenemos" animales. No se tienen animales, se comparte la vida con ellos. No puedes poseer a otro ser vivo, la posesión es para objetos. Donde hay posesión, o sentimiento de posesión, no hay amor. Y eso se extrapola a relaciones humanas también.

ENTRE MAQUILLAJE: Te entiendo. Te dan todo, directamente, es mucho más que agradecimiento o compañía, es una forma de vida y un cuidado mutuo.
Obviamente, las pérdidas duelen, pero la vida sigue, y los recuerdas siempre.
Espero que tu pequeño se recupere, esa es la form de entenderlo, sn uno más en la familia, y son como niños pequeños, dependen de ti. Mucho ánimo, guapa!

MARIGEM SALDELAPURO: Ni idea chica, hay mucho topillo por el mundo, imagino.
Seguir llorando a los animales cuando ya ha pasado cierto tiempo no es sano para ti, debes seguir adelante. Ella estuvo, fue especial, y fue feliz, déjala marchar. Siempre te quedará su recuerdo y sus alegrías.
Con respecto a las condiciones en que te has encntrado a tus gatos, y se encuentran cada día, por desgracia, voy a dejarlo en que en este mundo hay gente, y luego está la gentuza. Y no voy a seguir, porque me caliento, y se cae el servidor de las lindezas que puedo llegar a soltar hacia estos impresentables que no respetan la vida de los animales.
Entiendo la vinculación familiar, por supuesto. En nuestra casa la vivimos igual. Nina, Kiko, y Dori, eran una especie de hermanitos felinos, pero la cosa con Alma y Phoebe es diferente, ahora ya son algo que me atañe más directamente. La frase que más me han oído mis cercanos en estas semanas es la de "La maternidad me supera", porque iba que no llegaba a nada, pero con una sonrisa en la cara siempre. Quien lo quera entender, que lo entienda, y quien no, pues no. Todo es respetable, pero también hay que respetar, que parece que ser madre o sentirse tiene una serie de normas, y si te sales, la sociedad excusa el vilipendio público. Hay que ir abriendo un poquito más la mente.
No sé si haré ese post, per tarará en salir en caso de que me anime. Gracias por tu interés.

M PILAR ORTIZ RUIZ: Muchísimas gracias, guapa. Seguro que es un gato muy especial. Mi gata Nina era una diva, no era especialmente cariñosa que digamos, y la adoraba. Cada uno tiene su encanto.

Beatriz MissPotingues dijo...

MARANYSUTOCADOR: Gracias, guapa, pero soy yo la que agradece que estas dos bellezas me den la oportunidad de disfrutarlas.
No te preocupes, no todos hacemos las cosas sabiendo todo, y quien crea que lo sabe, que apague la luz, proque está muy perdido, pero la buena voluntad siempre sale al frente cuando hay un buen corazón detrás, y los animalitos se daptan y son felices sin problema. Yo he cometido muchos "errores", y tampoco me ha ido tan mal,ni a mis gatos tampoco. No hay una sola manera de hacer las cosas, sí hay recomendaciones y temas a tener en cuenta; pero, teniendo claro lo básico, que es que sons eres vivos y que tienes un contrato con ellos de por vida, el resto va fluyendo.
Gracias por firmar, ojalá se consiga, es necesario.

ASUNCION ARTAL: Para mí, la vida sin animales en casa es muy triste, y me alegro de que te animaras a doptar de nuevo. Yo soy más de gatos que de perros, pero también disfruto con ellos. Son animales muy queribles.

ADALDRIDA:La vida no está en tu contra, tus prioridades y comodidades, por decirlo de alguna forma, puede, pero siempre hay opciones si lo que quieres es conocer a estos animalitos tan especiales y pasar tiempo con ellos. Muchas asociaciones buscan voluntarios que pasen tiempo con animalitos cuyos dueños están de viaje unos días, y van a visitarlos a sus casas por un módico precio, y ese dinero se destina a ayuda animal, no se lo queda el voluntario. También puedes ayudar en centros, acompañando a animalitos que están allí, ofrecerte para una acogida en casa si no vas a viajar en un par de meses, ...infórmate, hay formas de disfrutar de un gato sin necesidad de ponerle etiqueta de propiedad. Deja que la vida fluya ;)

OLY COLOUR: Preciosa tu historia. Pelusa y Betty son tus niñas, igual que Alma y Phhoebe son las mías, y quien diga lo contrario, no interesa, así de simple. CAda uno entiende su vida como la siente, y nadie es quien para venir a juzgarte y decirte cómo vivr o sentir. Son miembros de pleno derecho, y no entiendo esas familias que se deshacen de los animalitos cuando llegan los niños. En mi casa siempre h sido al revés, siempre se ha favorecido que estén con nosotras. Es más, como te cuida un perro o un gato a un bebé, no te lo va a cuidar nadie. Anteponen su vida a la del crío, son increíbles.
Gracias por er tan generosa, y ánimo con Pelusa, no todos los animalitos son un algodónd e azúcar, pero todos tienen su encanto y mucho amor por dar.

OLGA MAKEUP: Ojalá os dure muchos años esa gatita de 10 años, y enhorabuena por esa pareja de amores que tienes en casa. Seguro que te van a dar muchas alegrías Kuki y Rei. Los cachorros suelen encajar muy bien.

EVA HH: Muchísimas gracias, guapa. Anímate a comentar más, esta es tu casa. Quería contar mi experiencia, sin florituras, para que la gente se dé cuenta de que más vale un animalito feliz que un mueble perfecto, que hay que ser responsable, y que te dan más de lo que jamás vayas a imaginar.
Pobre Hécate, me alegro de que os encnntrara, y coincido contigo, son ellos los que nos eligen, aún viéndolos por fotos, que ya es difícil.
Mil gracias, y un abrazo inmenso!

ESTHER MAKEUP: Yo sí digo que tengo dos gatas, pero no como posesión, sino que son mis dos niñas. Hasta mis amigos y familia se refieren a ellas como "las nenas".
Entiendo lo de tu camita, más de una vez les he preparado yo algo a alguno de los míos y me han hecho un corte de mangas estupendo, son muy suyos!!

Gracias a todas por pasar y comentar, potingueras!!
Un abrazo para todas!

Nessie dijo...

Como potiadicta y gatuna impenitente, me ha encantado esta entrada, y la comparto ya mismo... además de que yo personalmente no concibo escribir de la belleza en general sin mencionar a los gatos, me parece importantísimo dar a conocer la realidad de traer un peludo a tu casa y a tu vida.

Yo tuve la suerte de poder realizar un proyecto profesional para una protectora, y en cuanto el tiempo me lo permita volveré a colaborar con alguna, ya que en el futuro previsible no veo posibilidades de darle un sitio en mi hogar a un gatito o dos, que es lo que a mí más me gustaría. Mimos de mi parte a Alma y Phoebe, que son una preciosidad.

Eneri dijo...

maravilloso post. Sólo quien tiene una mascota sabe lo que se siente hacia ellos y te lo digo yo que soy una recién estrenada mamá perruna. Y ya sabes que yo soy pro adopción total. Mi Arya es adoptada y cada vez que voy a la protectora de animales me llevaría todos conmigo. Todos se merecen ser felices en un hogar.

María Fernández dijo...

He tenido varios animales en casa: perros, gatos y varios caballos y si algo he aprendido es que todos tienen su personalidad, su forma de ser y hay que darles espacio y tiempo para que sientan la confianza y el cariño por ti que tu sientes por ellos. La mayoría los hemos encontrados abandonados en la calle y cuando los hemos perdido ha sido un dolor muy grande porque te dan tanto sin esperar nada y de forma tan incondicional... Cómo te entendí cuando murió tu gatita!!
Ahora tengo un gato, se llama Nut y le encanta subirse al tejado y visitar a nuestros vecinos. Me da miedo porque si me descuido y le abro la puerta del jardín ya está de paseo un par de horas. Me he planteado adoptar una gata, no solo porque creo que tendría una compañía sino porque nos gustaría tener más gatitos ya que tenemos espacio pero me da cosa que no se quieran y se lleven mal, también a veces trae gatos a casa que no sé de dónde salen. Hemos hablado con el veterinario y nos ha dicho que está bien de salud y que parece tranquilo y feliz pero no tengo ni idea de lo que hace cuando está fuera y me da miedo que lo envenenen. ¿Tú que opinas? ¿Crees que una o un compañero le haría pasar más tiempo en casa? He tratado de explicarle que no debe salir del jardín pero no hay manera, quisiera que fuera más hogareño.
Veo tus gatitas por instagram y son adorables y muy cariñosas y me gustaría que Nut fuera así pero tiene su carácter y me preocupa. Lleva dos semanas sin venir, le hemos preguntado a los vecinos y nadie lo ha visto. Lo ha hecho más veces y siempre vuelve pero mientras se decide a volver, me tiene de los nervios.
Me ha gustado mucho el post, es importante que las personas entiendan que un animal no es un juguete y que no se puede dejar en un rincón cuando te molesta como se aparta una pelota sin más. Como bien comentas es un compromiso, pero sin dudas vale la pena ;-)
Un besazo muy grande para ti y tus pequeñas!!

Lucía_lamiradadeluci dijo...

¡Me encanta, Bea! Conocía a tus gatitas por Instagram pero no sabía que las habías adoptado hace poco. Yo tengo una gatita que recogimos de la calle hace ya 6 años y es el animal más adorable que he tenido (desde que tengo casa propia siempre he tenido gatos, me encantan, puedo pasarme horas mirándolos sin hacer nada más que admirarlos). Así que sé lo que se siente cuando has hablado de ese vacío, un hueco que no se puede llenar. Justo hace unas dos semanas noté que algo no iba bien en mi gata, no quería jugar, no hacía caso, no comía y sólo quería dormir. El agobio que sentí y la pena por ella fueron tan grandes que pensaba que cualquiera me tomaría por tonta si supieran lo que estaba sufriendo por ella (que por cierto, al final no era nada, sólo que le renovamos las mantas y nunca lo lleva bien- es un poco maniática ^^). Muchas felicidades por esas dos preciosidades, estoy segura de que pronto perderán todos los miedos. Un besote

mallirubi dijo...

¡Cuenta con mi firma!No tengo gatos, mas que nada porque no tengo tiempo de dedicarles la atención que se merecen, ceo que un animal hay que tenerlo con cabeza, sabiendo que requieren su tiempo y dedicación, no son un simple juguete..
Besos.

Beatriz MissPotingues dijo...

NESSIE: Muchísimas gracias, guapa, me alegro de que te haya gustado y te agradezco que la compartas, y que ayudes siempre que puedes a los peluditos. Mimos recibidos, ronroneos pra ti de parte de las dos.

ENERI: No me gusta nada la palabra mascota, cosifica al animal. Tendríamos que cambiarla por otra más apropiada. Un abrazo para Arya.

MARÍA FERNÁNDEZ: No sé ddecirte, cada animales un mundo, y no porque salga tiene por qué pasarle nada. Depende de la gente que tengas a tu alrededor. Mi gata Nina estaba casi siempre de patio en patio por la urbanzación donde vivíamos, y nunca pasó nada. También era una zona poco poblada y muy tranquila, y los vecinos que vivíamos allí teníamos todos, o casi todos, animalitos en casa, así que a ninguno se le ocurría hacerle nada malo al del otro.
No creo que el tener otro animal en casa le haga pasar más o menos tiempo en el interior. Parece un gato bastante callejero, muy independiente, y eso difícilmente lo váis a poder cambiar mientras viváis allí. Lo bueno es que es sociable, si no, no se llevaría amigos a merendar a casa. También tuve una gata que, cuando nos fuimos de vacaciones un año al pueblo, se subió a los tejados, y nos dijo adiós muy buenas, no quiso venirse, le gustaba más el pueblo, las casas viejas y bajas, y el ambiente tranquilo, así que mi vecina la acabó "adoptando" junto a los otros que la visitaban, y mi tío iba a verla cada día para asegurarse de que estaba bien.
No todas las historias son iguales.
Alma y Phoebe no sé cómo se comportarían en una casa en el campo, pero cuenta que, seguramente, pisarían menos la casa, porque los gatos, en general, se sienten más a gusto en ese ambiente. Recuerda que, aunque son animales que conviven cn los humanos, siguen teniendo su punto salvaje, y es lo que los hace libres y especiales.
Ellas son cariñosas, sí, pero no están pegadas a ti todo el tiempo, te dedican sus mimos, pero también tienen muchos ratos de independencia, y de juegos a solas entre ellas. La que era super pegajosa era Dori, que yo no he visto cosa igual en gatos de confiada, cariñosa, amoldable...También tuve una gata que era una diva y la adoraba. O los quieres como son, o no te subas al carro.
No te agobies, mantén vigilado al gato, y confía en la suerte, porque, salvo que lo tengas encerrado, dudo que cambie de hábitos. Suerte!

LUSÍA LAMIRADADELUCI: Más vale pasarse de hipocondriaca con tus bichines y bservarlos un poco más, a no detectar que les suced algo. Los gatos suelen ser muy maníanticos, los cambios los estresan mucho. El otro día estuvimos haciendo limpieza, pusimos una cesta con la entrada orientada hacia donde no suele estar, y Phoebe estuvo protestando hasta que nos dimos cuenta. Son tremendos!

MALLIRUBI: Gracias, guapa, por tu firma, y por tu sensatez! Hace más quien reconoce que no puede atenderlo en condiciones, que quien lo tiene como un jarrón.

Un abrazo, potingueras, y gracias por pasar y comentar!

Potinguiles Viajeros dijo...

Hablo desde el punto de vista de adoptar a un perro (perra en este caso) y después de 1 año con ella sólo puedo decir que es la mejor decisión que hemos tomado, es un trabajo largo pero después de 1 año hemos visto un avance enorme. Desde el principio fue dócil pero miedosa, ahora saca su carácter y se ha vuelto parte de la familia. Por desgracia sigue habiendo muchos peludos en la calle y muy pocos escrúpulos por quien abandona. Felicidades por estos nuevos amores. Besos!!

MARIA JOSE dijo...

Está claro que estas gatitas estaban predestinadas a vivir con vosotras. Fíjate que a mi el nombre de Phoebe me sonaba de Embrujadas, debo ser la única en el planeta que no ha visto Friends jejeje
En mi caso nunca he tenido gato, sí mis suegros que tienen una preciosidad que mis hijos adoran. Yo lo que he tenido desde que era pequeña hasta hace unos años han sido perros, de hecho recogí a tres cachorritos callejeros a los que se les murió la madre tras el parto... una locura de biberones y noches sin dormir, pero salieron adelante los tres.
Besis

Joanna de Cosmética en Acción dijo...

Nunca he tenido gatos (mi hermano tiene uno), pero me gustan. Tus gatitas son realmente preciosas y la mirada de Alma me encanta.

Besos

Gafitas dijo...

No tengo gatos pero si otros animales, un perico, un agaporni, una tortuga y peces y hace tiempo un hamster, me gustan los animales en si, solo que que tengo lo que puedo.

Cosmoadicta dijo...

Llevo muchísimo tiempo queriendo tener un gato, desde que hace unos 4 años murió mi Cuqui. Tu post me ha hecho replantearme muchas cosas, pensar en algunas en las que no había pensado y volver a retomar un tema que me corroes ahí cada poco tiempo. Es algo que sé que acabaré haciendo. Muchas gracias por compartir tu experiencia. Me las como con patatas. Besos guapa

Beatriz MissPotingues dijo...

POTINGUILES VIAJEROS: Gracias, guapa, y enhorabuena por esa preciosa perra. Lamentablemente, estos animalitos luchan con el miedo cada día a ser abandonados o apaleados, cuando tienen memoria de que les haya sucedido alguna vez; pero, con amor y paciencia, llega un momento en que lo pierden, muestran su personalidad, y resultan ser seres maravillosos llenos de amor.

MARIA JOSE: Si te sirve de consuelo, yo de Friends he visto capítulos sueltos, peor siempre caía alguno en el que Phoebe liaba alguna. Me contaste lo de tus perretes, y tienes mi total admiración por ello, proque tuvo que ser complicado. Enhorabuena por ese gran corazón que tienes, guapa!

JOANNA: Gracias, guapa. Alma tiene algo que no se puede explicar.

GAFITAS: Mientras seas consciente de hasta donde llegas, y les des calidad de vida, bien está.

COSMOADICTA: Creo que ha llegado el momento de que te animes. Sé que no estás en Alicante, pero las hermanas de Phoebe buscan un hogar. Se les acaba la acogida pronto, y sería una pena que tengan que pasar por otra adaptación a una casa que no sea la definitiva. Si te animas a hacerte un viajecito y conocerlas, quizá sea la oportunidad que andas y que andan buscando. Ya me dirás algo.

Gracias a todas por pasar y comentar. Un abrazo, potingueras!

tita hellen dijo...

Me encantan los animales, pero mi familia no quiere, sin embargo siempre que voy a casa de alguien que tiene, es que los mimo cosa mala (lo sé, no debería hacerlo, pero me pueden). Creo que la adopción tiene que ser resposable: si no tienes tiempo que dedicarle no seas inhumano de hacer que sufra una soledad continua, tienen sentimientos y sufren y se alegran como cualquier ser vivo.

Difundo este post, tiene mucha información valiosa.

Besotes

ailec877 dijo...

Los gatos tienen una belleza...Yo he adoptado tres gatos (todos en protectoras), por desgracia el primero falleció hace un año y medio por un cáncer muy fuerte. Mi pobre Dexter solo tenía 3 añitos cuando se fue y aún me duele cuando pienso que tenía toda su vida por delante. Cuando me pongo triste me centro en pensar que fue muy feliz con nosotros y nos dio tanto amor...Siento mucho tu pérdida.

Ahora tengo otros dos y son el amor de mi vida!¡Parece mentira como pueden animar tanto estos pequeños! ahora mismo tengo al mayor (tiene casi 3 años) encima de mis piernas bien dormidito.

Fundamental lo que comentas de "saber que es un gato", cada vez que veo abandonos por escusas...¡uff!y lo de cuidarte...¡cuanta razón tienes!me da mucha rabia cuando dicen que los gatos son ariscos y que "pasan" de ti. Siempre que estoy de bajón o mala he tenido a mis niños encima,¡son todo amor y cariño!

Yo también estoy en contra de la compra de animales, a parte de que parece que son una posesión no me gusta porque eso fomenta aún más el abandono y los gatos callejeros.

En mi caso mis gatos si fueron adoptados de uno en uno. El primero porque vivíamos en una casa muy pequeña y no era plan meter dos gatos (además de que era el primer gato con el que convivía mi chico y queríamos ir poco a poco). Luego nos mudamos e hicimos de casa de acogida para dos bebes gatitos, uno fue adoptado y a Mordis lo adoptamos nosotros (es el que esta dormido encima mío. Es el caso "perfecto" de un gato que necesita un hogar para brillar con luz propia. Paso de bufar a solo pedir mimos y amor). La pequeña Bonnie llego un mes y medio después de la pérdida de Dexter. Si para nosotros era duro no tenerle en casa, para Mordis lo era aún más. Dexter y Mordis se llevaban genial, y Bonnie y Mordis también (aunque Bonnie es más inquieta pero se quieren mucho).

Son gatos muy sociables que siempre vienen cuando entramos. Cuando nos vamos de vacaciones o de puente, nuestra casera (que es un amor) viene todos los días a cuidarles y mis chicos se dejan dar mimos ¿como no vamos a quererles?

Me ha gustado mucho conocer a Alma y Phoebe, espero que las hermanas de Phoebe tenga mucha suerte. Ahora mismo voy a firmar esa petición. bsts

Mareas dijo...

Encantada de conoceros un poco más en profundidad Alma y Phoebe, conocer vuestra historia y el final feliz que habéis tenido en esta casa dónde os cuidaran y seréis las autenticas reinas del hogar.
Hace un par de meses que tengo una pareja de periquitos parlanchines y felices también adoptados.
Un beso.

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