viernes, 26 de mayo de 2017

Look Fucsia Dream

¡Hola, potingueras!

Hoy os traigo un look en el que he utilizado todas las sombras que vimos en el post de ayer, y alguna cosita más de Colourpop.

El resultado es un híbrido entre un maquillaje de inspiración árabe, con una estética de bailarina clásica (todo lo clásica que yo pueda ser, que no es mucho)

Antes de que me digías nada, ya os aviso de que váis a ver el lagrimal negro, y alguna motita a ras de pestañas de este color, y es que he trabajado con khöl árabe, y tiende a moverse por dentro y por fuera del ojo, a la mínima. La ventaja es que da una mirada muy especial, y de paso cuida los ojos.


LOOK FUCSIA DREAM:
Ojos:
Comencé aplicando khöl árabe en waterlines y a ras de pestañas inferior y superior. Le dí un poco de forma por fuera con un pincelito biselado, pero lo único que buscaba es un efecto ahumado, por eso fue lo primero que utilicé. Por eso, y por que lo mancha todo y es muy difícil de eliminar después.

En el tercio externo del párpado móvil, y a lo largo y ancho de la cuenca, apliqué la sombra fucsia satinada Baby Talk de Colourpop, que difuminé por la parte de arriba con un poquito de la sombra mate I Spy de Colourpop, de tono tostado anaranjado clarito.

 

En el ángulo externo del párpado móvil dí un toque de la sombra mandarina satinada con partículas blancas Flipper de Colourpop, pero apenas se aprecia su color porque el fucsia se lo come. En el resto del párpado móvil apliqué la sombra Birthday Girl de Colourpop, de color marrón claro dorado, super purpurinosa, y super especial.

 

Finalmente, trabajé un poco las cejas con el lápiz Eye Brow Stylist 040 de Catrice, y apliqué la Máscara Formula Pura de Deborah Milano en pestañas superiores.


Rostro:
Las ojeras y rojeces van corregidas con el Corrector Fluido Dress Me Perfect 01 de Deborah Milano.
La base elegida para unificar el rostro es la Even Skin Tone 010 Even Vanilla de Catrice, de acabado luminoso, y todo va sellado con los Multi Colour Podwer 01 Flower Power de la EL Blossoms Etc de Essence.

Pómulo y Labios:
En las mejillas he aplicado la sombra Wattles de Colourpop a modo de colorete. Me encanta su tono rosa palo satinado. Sobre la línea del pómulo, he dado un tque del iluminador Spoon de Colorpop, de subtono cálido.

En mi piel, este colorete se ve más tostado de lo que es porque partimos de la base de que tengo un tono cálido, un deje amarillento, propio, y eso acaba transformando lo que le apliques encima.


Para los labios elegí el Lippie Stix Night Owl de Colourpop. Tiene un color rosa chicle subido precioso, y un acabado crema que le va muy bien a la combinación con el Pressed Pigment Kelp Me de Colourpop, de destello entre naranja y rosa neón. 

No se ve el pigmento tal cual es, pero le da un acabado diferente en el centro del labio, creando más volumen.

¡Y eso es todo!

¿Qué os parece la propuesta?¿Os fascinan tanto como a mi los looks donde el fucsia es protagonista?¿Qué me decís de los brillitos?¿Soléis jugar con pigmentos en los labios, potingueras?

jueves, 25 de mayo de 2017

Colourpop: Super Shock Shadows, Pigmentos, Pincelería, y otras curiosidades.

¡Hola, potingueras!

Con motivo del tercer aniversario de la marca Colourpop, hemos podido disfrutar de diferentes promociones a lo largo de muchos días, y más de una hemos picado con ellas. Es más, previamente, hubo también determinadas ofertas que fueron el inicio de mi picoteo masivo de este mes pasado con diferentes productos.

Hoy os voy a mostrar dos sombras Super Shock Shadow y dos pigmentos Super Shock Pressed Pigment, y un par de pincelitos creados por Colourpop para facilitar el trabajo con estas sombras tan especiales de textura crema-polvo. 

No me voy a entretener mucho en explicar lo especial de la textura de estas sombras, y que tanto me fascina, porque hay muchos post en los que os he hablado sobre ello, especialmente en esta entrada, pero sí os quería comentar algo que me ha llamado la atención sobre los pigmentos, y a lo que no solemos prestar atención cuando compramos, y es que algunos de ellos pueden no ser lo más adecuado para su uso en ojos. Curioso, pero cierto.

Yo he revisado los que tengo hasta ahora, y Too Shy es el único que no tiene esa advertencia, y creo que es por el color del pigmento (azul, en este caso), ya que el resto de los que tengo (Erotic, Animal, Baby Talk, y Kelp Me) contienen pigmento rojo, y es un tipo de pigmento que puede resultar irritante, aunque no necesariamente sea así siempre. Es más, yo he usado y uso estos pigmentos prensados con esa advertencia en párpados, alguna vez incluso a modo de delineador, que está rozando las pestañas, y no me han dado ningún problema, pero es un aviso que hacen más por curarse en salud, por si alguien tiene los ojos muy sensibles, que porque realmente suponga un peligro.

 

Las dos sombras Super Shock Shadow que compré esta vez me llamaron la atención en su día, aunque realmente no sabía lo que me iba a encontrar en directo, puesto que muchas veces el tipo de luz o la intensidad de foco con la que se ven en una pantalla no son exactamente iguales a una experiencia en vivo. Tampoco las definiciones de la web de Colourpop son acertadas, muchas veces.
Sin embargo, estoy muy contenta con lo recibido, aunque con una más que con otra.

Flipper es una Super Shock Shadow que se define como metálica en la web, y, para mí, es una sombra con una base ultra-satinada de un color mandarina pastel, plagadita de micropurpurinas blancas que le dan un brillo muy especial, y un acabado casi glossy sobre el párpado.

 
 

La pigmentación es muy buena, la cobertura es bastante alta, aunque tiene un punto de transparencia, y se trabaja genial con ella. Pese a que normalmente no aplico prebase para sujetar la purpurina de estas sombras, en este caso os recomiendo hacerlo, porque no sé si es porque esta sombra viene más húmeda, pero cuando llevas muchas horas con ella, alguno puede migrar del sitio.
Me la esperaba con un color más potente, más ácido, pero aún así, me encanta, y la suelo usar, sobre todo, sobre otras sombras para potenciar su tono y su brillo.
Es una de las sombras de esta temporada.

La siguiente es Birthday Girl, y me confieso absolutamente enamorada de ella. Es una Super Shock Shadow que se define como Ultra Glitter, y lo es, pero con una base metálica muy potente.
Tiene un color marrón dorado muy bonito y muy normal en el dorso de la mano, pero sobre el párpado se transforma en partículas de oro. Los brillitos en blanco y rosa con ese reflejo dorado de la sombra hacen que suceda magia y parezca que llevas estrellas en la piel. Eso es efecto mojado, y no lo de la Water Dream de Nabla.

 
 

Me gusta sola o sobre otras, pigmenta muy bien, aunque las sombras con brillitos funcionan mejor aplicadas a toques y sin difuminar mucho para que no se caigan las partículas, y es fantástica para ahumados con toques arabescos. Se ha colado en Miss Favoritas desde el día 1.

Con los pigmentos prensados me he llevado un par de sorpresas que ahora os comentaré. Por cierto, ambos tienen la advertencia de la que os hablaba al princpio del post.

Kelp Me es un Super Shock Pressed Pigment que en la web se define como una sombra duocroma que vira del naranja pastel al rosa. Ante esa descripción, pensé en hacerme con él para usarlo como colorete este verano, pero mi sorpresa al verlo en directo fue monumental, y no me sirve para ese uso.

 
 

Se trata de una sombra de base metálica bastante transparente, que "sujeta", por decirlo de alguna manera, múltiples micropurpurinas que se ven entre rosa neón, y rosa neón anaranjado.
No es apta para discretas, precisamente, y creo que como mejor funciona es para dar un toque de efecto y brillo sobre otras. Hay que trabajarla a toques, y con insistencia, porque no deja un velo de color, sino que es más purpurina que otra cosa. Aún así, sé que le sacaré partido, pero de haber sabido que no era lo que quería, hubiera optado por otra sombra o pigmento.

Llegamos, finalmente, a Baby Talk. Es un Super Shock Pressed Pigment que se define como rojo en la web, pero que resulta ser de color rosa fresa super potente con reflejo satinado en fucsia. Es espectacular, la prima descarada de Paradox.

 
 

Pese a la advertencia sobre el pigmeto, he usado varias veces esta sombra como delineador y no me ha irritado lo más mínimo; además, me encanta el resultado.
Tiene una intensidad y una cobertura fascinantes, su textura es ultracremosa, se trabaja muy bien, y os recomiendo ser prudentes cuando la apliquéis porque es muy fácil pasarse con ella.
Me fascina. Estoy contentísima de que sea como es, aunque buscara una sombra roja en principio.

 



Con respecto a los dos pincelitos, Colourpop lanzó hace unos meses 3 piezas de pincelería destinadas a sacar el máximo partido al uso de sus sombras, sobre todo, las Super Shock Shadow, y también han subido un vídeo tutorial, que os dejo enlazado aquí, sobre cómo aplicar estas sombras en diferentes usos con pinceles apropiados para ello.

Estos dos pincelitos que os muestro formaban parte de una promoción mediante la cual, si comprabas dos sombras Super Shock Shadow, te regalaban uno de ellos, bien el de aplicar sombra, bien el de difuminar, a elegir por tí. Yo me hice con los dos diferentes para probarlos y compararlos con los que suelo usar yo normalmente.


Ambos pinceles son de fibra sintética, vegano y cruelty free, como todo en Colourpop.
Tienen el mango rosa pastel, y la virola en un bonito color oro rosa metalizado, tan de moda en estos últimos 2 años.

Son muy suaves, y muy fáciles de lavar y de secar. No me han perdido ni un pelito, ni se han deformado.

El pincel para aplicar sombras (shadow brush) es tipo lengua de gato, plano, compacto, redondeado y afinado hacia la punta. Cuando trabajas con él, y tomas la Super Shock Shadow, da la sensación de estar trabajando con un pincel de silicona, pero con mejor agarre para la sombra.

 

Es curioso que, si observas el pincel tras aplicar la sombra en la piel, es como si se quedara limpio. Todo depende de la cantidad de producto que tomes, claro, pero me refiero a un uso habitual.
Lo ideal es aplicar la sombra a toquecitos, y en una misma dirección, porque de no hacerlo así, perdermos intensidad, con éste, y con cualquier otro.

Sí conseguimos una potencia interesante aplicando las sombras con este pincel, aunque se diferencia poco de su resultado con el dedo, pero la ventaja que ofrece es que tenemos mejor acceso a los rinconcitos a los que con el dedo es difícil obtener precisión.

También podemos conseguir trabajar capa sobre capa con este pincel y las sombras, pero os aconsejo, ene se caso, usar prebase, y prensar siempre al final con el dedo, porque, al final, las Super Shock Shadow no dejan de ser sombras en crema, y pueden plegarse al cabo de las horas si abusamos de la cantidad aplicada en el párpado.

Con respecto al pincelito de difuminar (blending brush), me gusta mucho, aunque es más pequeñito y compacto de lo que suelen ser los pinceles para este uso habitualmente. Tiene luna base ovalada, y es tupidito y abullonado hacia la punta, redondeado, y degradado en el corte final. Me recuerda mucho al pincel Base Shadow Brush de Real Techniques, pero más cortito, más plano, más rígido, y con menos pelo.

 

Hace muy bien su trabajo. Con rozar la sombra tomas producto suficiente para crear una cuenca, así que prudencia cuando trabajéis con colores intensos. Difumina bastante bien, y tiene un tamaño adecuado para cualquier tipo de ojo. Permite ir poco a poco, y colocar la sombra donde queramos, de forma uniforme y aireada.

Me han gustado los dos pincelitos, aunque debo decir que con los que suelo usar normalmente, y que tienen formas y consistencias parecidas a los de Colourpop, el resultado difiere poco. Aún así, tengo curiosidad por probar el pincel biselado para delinear de la firma, y creo que, por 5$ que cuesta, me acabaré haciendo con él.


¿Qué os han parecido mis nuevas Super Shock Shadow?¿Cuál os gusta más?¿Conocíais esa curiosidad sobre los pigmentos?¿Sabíais de la existencia de la pincelería de Colourpop, potingueras?

miércoles, 24 de mayo de 2017

Mascarilla Facial IDC Institute: Cacao, Almendras, y Oliva. Elige la tuya.

¡Hola, potingueras!

El uso de mascarillas comienza ya a ser algo integrado en nuestros hábitos, ya no sólo como tratamiento externo de belleza, sino interno también al representar ese momento de aplicación como un pequeño parón frente al mundo, en el que prima nuestro tiempo personal, y nuestro bienestar a nivel sensorial. Seguramente, muchas de vosotras (y vosotros, que sé que andáis por ahí) recurrís a una mascarilla tras un día duro, más allá de si vuestra piel tiene una necesidad especial, sólo por el placer de cuidaros un poco más, de daros un mimo extra.

Yo sí tengo esta costumbre, y creo que la piel y el estado de ánimo lo reflejan. Entre eso, y que me gusta ir probando cositas, me topé con estas 3 mascarillas de IDC Institute que me parecieron interesantes, y hoy os vengo a contar mi experencia con ellas.
Son de fabricación española y me costaron 1€ cada una de ellas en Marvimundo, aunque me consta que podéis encontrarlas también en Perfumerías Primor al mismo precio.


Son mascarillas en formato careta troquelada, que debes desplegar cuando la sacas del sobre que la contiene, e ir ajustándola a tu rostro.

El sobre externo es de cartoncillo, y en él encontramos las especificaciones de uso e ingredientes de cada mascarilla, pero donde está la careta es en otro sobre de otro material que conserva en perfecto estado productos cremosos y fluidos, y que hay que rasgar para acceder a la careta.

La mascarilla en sí tiene una textura cremosa, muy agradable, y la careta viene muy bien impregnada en todos los casos. Aún así, una vez la sacas, puedes escurrir el contenido del sobre, y hay crema como para improvisar una aplicación de mascarilla sin careta en los días siguientes al uso de la misma (que sólo es recomendable utilizar una vez por motivos de higiene)

La crema no es viscosa ni pegajosa, o no lo es especialmente. De las 3, la de Cacao es la que resulta algo más pringosilla, pero compensa. Si tienes la piel seca, lo soportarás mejor que si la tienes mixta o directamente grasa.

La careta se va secando según la piel va asimilando el producto que soporta. Nada más colocarla sobre el rostro, podemos escurrir el remanente de mascarilla hacia el cuello y el escote, y aprovechar la sesión de belleza al completo.


La Máscara Facial IDC Institute de Aceite de Cacao es mi favorita de las 3, ya os lo adelanto.
Consiste un flash de belleza que mejora la textura de la piel.

Contiene aceite de semilla de cacao, aminoácidos de semilla de maíz, escualano, y glicerina entre sus primeros componentes. Es ideal para pieles secas.

Se recomienda aplicar con el rostro limpio durante 15 minutos y aclarar después, pero yo la suelo dejar entre 20 y 25 minutos si puedo, y no aclaro el rostro, y no me ha dado ningún problema. Al contrario, creo que se aprovecha mucho mejor la mascarilla.
Como no tengo costumbre de maquillarme después de este tipo de tratamiento, no veo la necesidad de retirar los restos de producto, porque no tengo prisa por añadirle nada más a la piel. 


Esta mascarilla tiene un magnífico y suave olor a cacao, nada empalagoso, pero sí muy relajante.
Aporta confort, relax, una textura más agradecida y uniforme en la piel, hidrata, ilumina, añade frescura y lozanía. Cumple con lo que promete, y me parece fantastica, sobre todo para pieles secas y deshidratadas.

Me encanta, y ya tengo alguna más en reserva para utilizarla de nuevo.


La Máscara Facial IDC Institute de Aceite de Almendras también me ha gustado mucho, aunque algo menos que la anterior, es un  poquito menos intensiva, pero muy recomendable también.

Es una mascarilla apta para todos los tipos de piel, previene la sequedad, hidrata, y nutre el cutis.

La composición es bastante parecida en el inicio a la anterior, cambiando el aceite de cacao por el aceite de almendras dulces.

La presentación, modo de uso, y sensación al tacto es bastante parecida en todos los casos, pero ésta es menos pegajosa que la anterior, y notas cómo se va secando antes sobre la piel, cómo el producto se va asimilando y abandona la careta.


Resulta confortable, tiene un olor suave y relajante, y la piel se va notando más elástica y con mejor textura por momentos. Tiene cierto efecto repulpante, como si se rellenara y se recolocara en su sitio. Hidrata y descongestiona la piel, le aporta luminosidad y frescura, la rejuvenece, y la nutre.

Con esta sí me atreveria a maquillarme pasado un ratito desde su aplicacón y retirada, porque no tarda tanto en asentarse del todo como la anterior. Me gusta, y me parece muy recomendable como flash de belleza.


La Máscara Facial IDC Institute de Aceite de Oliva es la que menos me ha impresionado de las tres.
Está ideada para todo tipo de piel y su función es la de hidratar.

Su fórmula es la más pobre de las 3, en mi opinión, y quizá para una piel sin mucha exigencia en cuanto a hidratación pueda ser una opción, pero a mí no me da ni frío ni calor. Me deja bastante indiferente.

Tiene un olor herbal, fresco, característico de los productos cosméticos con aceite de oliva, muy agradable.

La aplicación y comportamiento es parecido a las anteriores, sólo que ésta es la que más rápido se seca sobre la piel.


Hidrata y elastiza, pero no más que una aplicación de una crema hidratante habitual, o al menos, no en mi caso. Tened en cueta que mi piel suele tender a la deshidratación y se comporta más como una piel seca que como una piel mixta la mayor parte del tiempo, así que, si tu piel no tiene tanta necesidad de hidratación, o es más grasa que la mía, podría ser para ti.

¿Qué os han parecido estas mascarillas?¿Las conocíais?¿Las habéis pronbado?¿Cuál sería la vuestra, potingueras?

martes, 23 de mayo de 2017

Marc Jacobs Velvet Noir y Gosh Boombastic XXL Máscara: ¿Las dos, una o ninguna?

¡Hola, potingueras!

Recientemente he tenido la oportunidad de probar dos máscaras de pestañas a las que se les atribuyen propiedades muy positivas, una siendo low cost, y otra de alta gama.

Tras utilizarlas en diferentes ocasiones durante más de un mes, creo que puedo daros mi opinión al respecto y decir si, para mi, merece o no la pena invertir en ellas, y si realmente cumplen con lo que prometen.

La primera es la Marc Jacobs Velvet Noir Major Volume Mascara 10 Noir, Velvet Noir para los amigos.


Esta máscara se comercializa en una talla de 8 gramos, si no recuerdo mal (pero puedo equivocarme, y me extraña que haya tan poca diferencia con la minitalla, así que miradlo si podéis), a un precio de 27,50€, algo realmente exagerado, a mi modo de ver.

Yo he podido probar una minitalla que salió como promoción con una revista, que contiene 5 gramos, y costó menos de 4€.

Marc Jacobs evoca el recuerdo de su madre cortando fibras de terciopelo para pegarlas a sus pestañas y darles mayor dimensión con esta máscara, y realmente lo consigue, no siendo necesariamente lo más deseable, aunque eso va en gustos.

 

Tiene una fórmula cremosa que tiende a espesarse, así que es recomendable usarla a menudo tras su apertura para evitar que se seque antes de tiempo y que no se pueda aprovechar del todo.
Dicha fórmula contiene ceras untuosas y geles, cuya mision es dar un cuerpo inmediato y volumen a la pestaña, en teoría, sin efecto grumoso, pero en esto discrepo.

El cepillo tiene una forma que se está popularizando, y que no termino de entender, por el resultado que deja. En forma parecida a la de un diábolo, tiene los extremos más bien cuadrados, y el centro algo más estrecho que el resto del goupillón. Las cerdas están distribuidas en espiral, y están bastante juntitas. Esto hace que el cepillo se cargue mucho de producto y que, de una pasada, tengamos las pestañas bien negras, pero bien pesadas también, aunque permita trabajarlas.

Sí, da volumen en cuanto a que se apelmaza en la raíz, y forma una especie de guía gruesa, pero, si vamos trabajando la pestaña, veremos cómo se van formando grupos de pestañas, y cómo se distribuye el producto de forma irregular, creando efecto de "patitas de araña", cosa que, personalmente, no me va demasiado.


No es un volumen regular y peinado, no levanta la pestaña, sino que le da peso, y cierra el ojo, y, además, si quieres pestañas bien abiertas, tienes que trabajar la máscara con otro cepillo más adecuado para ese fin.

El cepillo no me convence, reparte poco y mal el producto, no deja que la pestaña quede bien peinada, no se pueden separar bien las pestañas con él aún tomándolas a tramos, y carga demasiado producto.

En cuanto a la máscara en sí, es de un negro muy intenso, y eso me gusta, pero cuesta un poco más de lo habitual desmaquillarla, aún sin ser waterproof. Eso ya no me agrada tanto, porque las máscaras que son duras de desmaquillar, y no me dan una compensación extra a cambio, me acaban aburriendo.

En este punto, deduciréis que me ha gustado probarla por 3,95€ para saber que jamás pagaría lo que cuesta habitualmente. 


La segunda máscara de pestañas me llegó de manos de mi amiga Gadirroja, y se trata de la Boombastic XXL Volume de Gosh Copenhagen, Boombastic XXL desde ahora.

Esta máscara tiene muy buena fama. Se define como una máscara de pestañas que aporta un volumen extremo. Posee un cepillo grande que permite aplicar la cantidad perfecta de producto para conseguir el máximo volumen sin pegotes. Se puede trabajar capa sobre capa hasta conseguir el efecto deseado, sin que se apelmace o le dé peso, y su fórmula no contiene parabenos ni fragancias.


Se comercializa en un formato de 13 ml a un precio de 9,95€.

Y tampoco cumple lo que promete, al menos, conmigo, o al menos, como yo entiendo el concepto de volumen en una pestaña pobre como la mía.

La textura es cremosa, pero mucho más fluida que la anterior, con lo que es más fácil de trabajar. También la cantidad de producto que queda en el cepillo y en la pestaña es menor, pero se reparte mejor, y no crea grumos, grupitos, ni patas de araña. Tampoco deja un efecto desordenado ni aporta peso a la pestaña, la peina muy bien y la deja muy bonita, pero volumen, lo que se dice volumen, e intensidad de color, no se lo encuentro.


Sí, es una máscara negra, pero no tan negra como me suelen gustar, o no tan negra como la anterior. Esto se lo paso, porque tiene un color bastante aceptable. Sin embargo, pese a que parece que algo de volumen sí aporta cuando se me ve el ojo desnudo, si me hago un delineado, la pestaña desaparece bastante, como si se tratara de una máscara de pestañas normal.

 

Además, por el tipo de cepillo, como para conseguir volumen hay que llegar bien a la raíz, me mancho bastante el párpado  si quiero ese volumen, y si alejo el cepillo del nacimiento de la pestaña, consigo color y orden, pero no volumen.

Se desmaquilla bien, pero tampoco me convence esta máscara de pestañas, o no como para el bombo que se le ha dado. Queda bonita, pero no encuentro que sea como para llamarla XXL, me parece pretencioso.

Recordad que mis pestañas son cortas, pocas, y bastante claras, en unas pestañas algo más decentes que las mías, rendirán mejor, pero, para las que las tengáis como yo, éstas no son vuestras máscaras.


¿Qué os ha parecido esta reseña-comparativa?¿Conocíais estas máscaras de pestañas?¿Las habéis probado?¿Qué máscaras os gustan más en low cost y alta gama, potingueras?

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