Bienvenidas a la segunda entrega de Miss Recetuelas.
La propuesta de hoy es algo especial, al menos, para mi, ya que, como no tomo lácteos hace tiempo, hay alimentos a los que he tenido que renunciar, y me cuesta, a veces encontrar sustitutos que me recuerden en textura o sabor al original.
En este caso, os propongo un pesto especial, porque no tiene albahaca, ni queso, pero que está tremendamente rico, y que da el pego en cuanto a consistencia con respecto a un pesto más tradicional.
Originalmente, forma parte de un librito llamado Platos Vegetarianos que compré en Lidl a un precio de 3€, creo recordar. Quizá aún lo podáis encontrar.
Os dejo fotos de la portada y créditos, para que os sea fácil encontrarlo.
El pesto de brócoli es una parte de la receta Plumas con Salsa de Brócoli y Almendra (página 157)
Yo, en vez de plumas, utilicé pasta de arroz integral que compré en una tienda de alimentación especial, y modifiqué ligeramente la salsa de brócoli, que yo he llamado pesto más por su apariencia y textura, que por fidelidad la receta original del pesto.
Para el pesto de brócoli necesitamos (para 4 personas):
- 500g brócoli (obviamente)
- sal
- 1 o 2 dientes de ajo (depende de lo fuerte que te guste)
- 1 manojo de perejil fresco
- 50 gramos de almendra molida (o laminada)
- 2 cucharadas de zumo de limón (depende de la acidez, echaremos más o menos)
- 2 cucharadaas de aceite de oliva
- 1 cucharada de harissa o sambal oelek (o un sustituto parecido)
- Pimienta negra (no está en la receta original, pero es interesante)
La harissa es una salsa espesa y picante de origen magrebí que lleva pimiento picante rojo, ajo, cilantro, alcaravea, sal, y aceite de oliva.
Como yo soy muy de aprovechar lo que hay por casa antes de comprar otra cosa que no sé si voy a utilizar después, decidí sustituirla por una salsa picante que cmpramos en Lidl en la promoción de Vitasia, y que lleva pimiento, ajo, y chile.
No soy muy amiga de estas salsas preparadas, pero, una vez al año, y en poca cantidad, no hace daño.
Preparación:
1.- Lavamos el brócoli, secamos el exceso, desechamos la punta del tronco y las hojitas. El tronco lo pelamos y lo troceamos en cubos del tamaño de un bocado (quien dice cubos, dice la forma que queráis), y separamos los ramitos.
Lo cocemos todo en agua hirviendo con sal unos 8 minutos.
2.- Mientras se cuece el brócoli, pelamos y picamos los ajos, lavamos el perejil y picamos las hojas.
Echamos la almendra, el limón, el aceite, y la salsa picante en el mismo recipiente.
3.- Una vez cocido el brócoli, lo escurrimos, reservando parte del agua para preparar la salsa, y lo pasamos por agua fría.
4.- Echamos el agua de cocción reservada y el brócoli en la mezcla que estábamos preparando y le damos un golpe con la batidora, hasta lograr una consistencia espesa y algo irregular. Esto ya va en gustos, se puede hacer más o menos fina.
5.- Salpimentamos al gusto, y ya tenemos nuestro pesto de brócoli. Sólo queda disfrutarlo.
Podemos mezclarlo con pasta, arroz, pescado blanco, o, iincluso, preparar una original merienda con unas tostadas de pan multicereales.
¿No se os hace la boca agua, potingueras?



























































