viernes, 23 de junio de 2017

Miss Gatos, Vol.2: Orión. Adoptar un gato adulto.

Orión haciéndome caso cuando le digo que se baje de la mesa.
¡Hola, potingueras!

Me ha costado ponerme con este post, pese a que creo que lo que os voy a contar es importante e interesante, porque es una historia que, aunque aún está en construcción, y cada día es más positiva, tuvo unos comienzos muy duros, y una carga emocional muy grande. Por eso os voy a pedir que lo leáis con el máximo respeto, y con cariño, como soléis hacer, pero teniendo en cuenta que es un tema sensible, y que hoy vamos a hablar de lo importante que es dejar prejuicios a un lado, y luchar por una vida. 

Hoy os voy a contar todo lo que pueda sobre Orión, ese precioso gato negro que habéis visto en mis redes sociales, y sobre cómo ha sido la adopción de un gato adulto que, además, necesitaba un periodo de adaptación a la convivencia con personas algo más especial de lo que suele ser habitual. Lo llaman periodo de socialización, y suelen ocuparse de él las asociaciones que se dedican a rescatar gatos, o incluso los voluntarios de las casas de acogida que se prestan a ello.

Como os comenté en el post sobre Alma y Phoebe, teníamos claro desde el principio que queríamos adoptar gatos adultos. Nos encantan los cachorros, por supuesto, pero los adultos tienen peor salida, no porque sean gatos peores, que no lo son, sino porque hay mucha ignorancia sobre cómo se adaptan, si te van a mostrar afecto, o si se lo vas a tener tú. Es como con los niños. Nadie te asegura que, si adoptas un bebé, cuando crezca no te mire a la cara; ni que si adoptas un niño de 8, 10, 12 años, o los que sean, no te vaya a sentir como su familia.

En muchos casos, la adopción de un gato adulto es la mejor opción que se te puede plantear, sobre todo, si buscas un gato que aunque siga siendo juguetón y te dé marcha, no te agote. Hay mucho margen de edad en cuanto a lo adulto que puede ser un gato, y cada animal es único en cuanto a su energía. Kiko, por ejemplo, siempre fue un gato muy tranquilo, aún siendo cachorro. Nina me las liaba de todos los colores, literalmente, y Dori ha sido también movidita, aunque se fue tranquilizando según iba cumpliendo años.

Tened en cuenta que ésta es la historia de Orión, como puede ser la de muchos gatos que se encuentran en la calle, e incluso como la de algunos que están en alguna casa recogidos, esperando su oportunidad;  pero no necesariamente es la historia, ni es el proceso que tendréis que atravesar con cualquier gato adulto que adoptéis. Hay muchos que ya son sociables en el momento en el que los conoces, que no extrañan a las personas, y que sólo quieren juego y mimos, y un hogar definitivo donde sentirse seguros y queridos. Visitad las asociaciones, consultad, preguntad cualquier duda, os van a sorprender. Sin ir más lejos, Alma es una gata adulta, y ya os conté que ella era sociable y mimosa desde el primer momento.

La primera vez que vi a Orión fue en una foto, en Facebook, en el perfil de CES San Blas, la asociación donde adoptamos a Alma y Phoebe. Lo curioso es que me encontré con sus fotos precisamente la mañana del día en el que, unas horas más tarde, tendría que despedirme definitivamente de Dori, mi preciosa gata tricolor naranjita que tanto nos dió.

Obviamente, yo no sabía que eso iba a ser así al 100%, pero quizá sí al 90%. Aún dejaba un pequeño margen para un milagro que no llegó.

Así descubrí a Orión
Cuando vi las fotos de Orión, que en ese momento se llamaba Sebas, y cuyo nombre le cambié antes, incluso, de conocerlo en persona, no me pareció un gato especialmente llamativo. Bonito, sí, pero hasta que no empezó a salir por casa, y le dió el sol, no vimos que era un precioso gato negro con toda la parte inferior de su cuerpo en color rojo caoba cuando le da la luz cálida..
De todas formas, en ese momento, estaba en otro sitio a nivel emocional, porque Orión es espectacular, y eso es innegable.

Vi un gato en una jaula, un gato grande, negro, de pelo largo, adulto, al que le faltaban bastantes dientes por haber tenido mala vida en la calle, con heridas muy feas y profundas en las almohadillas que le provocaban un caminar doloroso. Vi todo eso, y que había pasado los test de inmuno y leucemia, que estaba desparasitado, y que necesitaba un hogar. Era un macho adulto, sano, pero que necesitaba curar una profunda herida emocional, y algunas físicas.
Todo eso lo vi después de que algo en sus ojos me dijera que nosotros teníamos una historia por compartir, que tenía que apostar por él.

Pocos días más tarde del fallecimiento de Dori, volví a encontrarme con su ficha, y se la mostré a mi madre. Las dos pensamos que lo tendría difícil para ser adoptado. A la gente le cuesta entender que un gato de más de 2 meses se puede adaptar, y te puede querer tanto o más que un cachorro.

De Orión, ni siquiera sabemos cuántos años tiene exactamente, porque los veterinarios se guían por la dentadura para determinarlo, y al faltarle algunas piezas, y ser grande, cuesta más, pero la cosa está entre 3 y 6 años. Nosotras pensamos que no tendrá más de 4, o 5, si es que llega.

Yo no le puedo devolver su infancia a Orión, ni los años que tenga cumplidos, pero sí le puedo dedicar todos los que viva, que serán muchos más, y tendrá una calidad y un cariño que en la calle nunca iba a recibir.
Pensad que la esperanza de vida de un gato en la calle está entre 4 y 7 años. En una casa, entre 15 y 20. La diferencia es notable.

A nosotras no nos importó el tema de la edad. Orión ya nos interesaba, preguntamos por sus necesidades alimentarias, que son de lo más normal (come pienso seco sin ningún problema), y quedamos en ir a verlo en unos días.

En principio, se perfilaba como un gato sociable, aunque con mucho miedo. Pasados unos días, solicitamos ir a verlo, y nos dijeron que el comportamiento de Orión estaba retrocediendo, que se mostraba muy nervioso, y que había que esperar, pero pudimos visitarlo.
Tuvimos una conversación previa a la visita en la que acordamos, más o menos, llevárnoslo a casa a ver si se tranquilizaba, ya que allí no había más animales, y tenía espacio para moverse, en resumidas cuentas. Había que probar algo en busca del beneficio del animal.

Cuando lo vimos, era un gato que saltaba de pared en pared, intentando huir, pero que no atacaba, y que se arrinconó en una esquina, tratando de protegerse, al tiempo que bufaba y se orinaba a la vez, presa del pánico. En ese momento, pedimos que prepararan el transportín, que nos lo llevábamos. Miguel y Conchi de CES San Blas confiaron en nosotras, cosa que agradecemos mucho, y en pocas horas Orión llegó a casa.

Conste que nosotras tenemos experiencia amplia con gatos, y que no nos echa para atrás ver a uno en esas condiciones de estrés porque entendimos que lo que había era mucho miedo, pero también había riesgo de que el gato no se adaptara, que fuera salvaje, y que quizá hubiera que liberarlo pasadas unas semanas en una colonia controlada. Nuestro posible recelo era que no fuera un gato apto para la convivencia con humanos, y estarlo perjudicando, pero dando tiempo al tiempo, comprobamos que era un gato casero, y que, además de todo lo que le haya pasado en la calle, lo habían abandonado.
Pistas como que controlara la mordida y las uñas (cosa que Alma no hace cuando juega, por ejemplo, es un poco vikinga), que no destrozara ni tirara nada en una habitación llena de cajas de cartón y trastos, o que se subiera en una cama para esconderse, nos indicaban orígenes hogareños. No voy a decir aquí lo que pienso de quienes abandonan un animal, porque me enciendo, y hoy no quiero enfadarme.

Reunión de pastores, qué tramarán!
También debo decir que CES San Blas siempre estuvo y está ahí para ayudarnos y apoyarnos, que jamás nos presionó para que adoptáramos a Orión, aunque era nuestra intención desde el principio.
Ellos sabían que nosotras estábamos en un momento emocional especialmente duro (un duelo), y que nos metíamos en una tarea que requería paciencia y fortaleza de espíritu, que el proceso podía ser largo y tedioso hasta que Orión diera los primeros síntomas de acercamiento, y que tener un gato en casa al que no puedes ni acercarte durante semanas, cuando la que se acababa de marchar era mimos con patas, iba a ser una prueba de las más duras que tuviéramos que atravesar.
Por eso, desde el principio, para eliminar esa presión que nos echamos encima cuando pensamos qué sucederá con el animal si no lo conseguimos, lo tratamos como una acogida pre-adopción, y si en cualquier momento nos veíamos desbordadas, ellos se harían cargo. 

Aunque la idea siempre fue adoptarlo, parece que no, pero eso nos ayudó a relajarnos, aunque nosotras no pensábamos en desestimar esta misión, sólo nos preocupaba no perjudicar a Orión obligándolo a estar en un entorno que no le fuera afín porque fuera salvaje, cosa que, como ya he dicho, pudimos descartar en unas semanas.

Tuvimos momentos en los que la idea de por qué elegimos a Orión (u  Orión nos eligió a nosotras) y no a otro gato que tuviera un proceso más fácil se cruzaba por la mente, pero la respuesta era otra pregunta: ¿cambiarías a Orión por otro gato? No, en ningún caso. Era quien tenía que ser, y como tenía que ser.

Unos días más tarde de estar Orión en casa fue cuando llegaron Alma y Phoebe. Si recordáis, os dije que yo había perdido mi turno de poner nombre, cuando hubo que elegir el de Phoebe. Era porque ya había escogido el de Orión.

Su primera visita a esa habitación.
Orión estuvo en una habitación unos 2 meses, o algo más, hasta que se decidió a hacernos una discreta visita en el salón. Antes de eso, durante mes y medio, no podíamos tocarlo ni con un plumero, literalmente. Poco a poco, y siempre estando él debajo de la cama en la que se resguardaba, nos iba permitiendo pequeños acercamientos.
Como ese era su refugio, pusimos unas sábanas polares y una alfombra de lana bajo las camas para que no cogiera frío. 

Al principio, parecía que hasta contuviera la respiración cuando entrábamos. Dejábamos la comida y el agua, y manteníamos el cajón de tierra limpio.  La interacción apenas existia. Simplemente estábamos allí, le hablábamos, le contábamos nuestro día, le leíamos, lo que se nos ocurriera, para que se fuera acostumbrando a nuestra presencia y a nuestras voces.

También le pusimos una radio a volumen muy bajito, que sintónizábamos unas horas al día con una cadena principalmente musical. Para que la iluminación fuera más cálida y relajar el ambiente, le puse una lamparita de sal, y le dejamos una pelotita forrada de tela tipo terciopelo, suave, para que no se hiciera daño en las patitas si quería jugar.

Todo era buscar crear un ambiente en el que él se fuera relajando, y se fuera acercando, o permitirnos acercarnos a él. Había días en los que parecía que eso no iba a llegar nunca, pero, muy lentamente, y dando pasitos muy pequeñitos, íbamos viviendo pequeños momenos de luz. Cada mínimo gesto contaba: que estuviera más cerca del borde de la cama para dejarnos verlo, que nos dejara rozarle con el plumero, que ronroneara cuando entrábamos en la habitación, que hiciera por jugar, aunque fuera él solo al principio, ...cada cosita contaba.

Recuerdo, especialmente, el día que le estaba acariciando la cabeza, tumbados los dos en el suelo, él bajo la cama, y yo fuera, cuando de repente se dió la vuelta, y se quedó su cara a poco menos de un palmo de la mía. El valor no se supone, se demuestra en ese instante en el que no sabes si te van a arrancar la nariz de un bocado, y te quedas mostrando cariño a un animalito que lo que más necesitaba era eso. También hay que decir que Orión nunca ha tenido un mal gesto, no se ha tirado nunca, ni nos ha arañado o mordido a mala idea. Como mucho, algún bufido o gruñido, y esconderse un poco más es lo que ha hecho en los momentos de más estrés.

También fue muy especial el día en el que, estando otra vez en esa postura, él decidió levantarse, salir de debajo de la cama, tumbarse a mi lado, pegando su cuerpo al mío, apoyar la cabeza en mi brazo, y ponerse a ronronear, pidiendo caricias, sentirse protegido. Así estuvimos una hora de reloj. Y eso lo hizo varias veces.

Lo tuve que sujetar, porque hacía la croqueta y se iba al suelo
El paso siguiente fue empezar a salir a comer estando nosotras en la habitación, pero sentadas, porque si te ponías de pie se asustaba, luego irse acercando a la puerta, luego salir un poquito, y así, poco a poco. Incluso alguna vez se ha venido a dormir a mi cama. Eso sí, por la mañana, si te he visto no me acuerdo. Al menos, al principio.

Me llamó la atención el día en el que ya estaba la puerta de su habitación abierta (porque hubo un periodo en el que permanecía cerrada para que estuviera tranquilo, y tanto él como las gatas se fueran haciendo a la idea de que había más amigos peludos por la casa), de repente se sentó en el quicio y empezó a maullar, fuerte, durante casi un minuto, como si necesitara soltar todo lo que estaba callando. No era un maullido desesperado, sino como si necesitara escuchar su propia voz. También fue interesante saber que podía maullar, porque no teníamos ni idea de a qué salvajadas le podrían haber sometido. 
A partir de ahí, las salidas y excursiones por la casa fueron cada vez más frecuentes, y la interacción con nosotras más fluida.

Todo el proceso fue muy lento, pero lo bueno que tiene Orión es que cada pequeño paso que ha dado, lo ha afianzado. Aunque un día hubiera más llamadas a la puerta, o viniera gente que él no conocía a casa, una vez el equilibrio se restauraba, él seguía en el mismo punto de evolución en el que lo había dejado al esconderse de esos desconocidos. Tenía ganas de estar ahí, de conocernos, de dejarse conocer, y, sobre todo de dar y recibir cariño, porque es un gato tremendamente cariñoso y mimoso, que ha pasado mucho miedo, pero que no guarda rencor alguno.

Aún tardó en irse el miedo, y luego la pena, de sus preciosos ojos, pero a día de hoy os puedo decir que tiene una mirada limpia e inocente, confiada, alegre y amorosa, como si el mal no le hubiera rozado nunca. ¡Qué grandes son los animales, cúanto tenemos que aprender de ellos! 

Su plumero favorito
De verdad que me gustaría que lo viérais por las mañanas, cuando me toca a la puerta para pedirme el desayuno, el cómo se me enreda en las piernas y me hace agacharme para que le dé un abrazo y regalarme besitos (de esquimal, y alguno que no es de esquimal se le escapa de vez en cuando), el que le acompañe a comer (ahora le ha dado por ahí, menos mal que le hago poco caso en eso, porque si no me llevaría loca todo el dia), el cómo me da un mimo cuando le echo la comida (y tengo que andar rápida, porque si no me tira el saco del empujón), cómo viene cuando le llamo para hacerle una caricia o darle una pequeña chuchería (sí, lo consiento de vez en cuando, como a las otras, que también se lo merecen), cómo nos llama para que le hagamos una caricia, sobre todo si pasamos cerca y hacemos como que no le hemos visto, o cómo se acerca a recibir su rascadito si estamos con Alma o Phoebe jugando o acariciándolas. O incluso cuando me toma el pelo para quedarse con mi sillón y tumbarse tan ancho.

Es un amor peludo, tiene un carácter y una personalidad encantadoras (tiene su genio y es muy cabezón cuando quiere, pero eso le da encanto), es divertido, juguetón, zalamero... A veces le llamo mi siamés moreno, porque se me pega y voy con él que parece parte de mi pierna, caminando a la vez por el pasillo.

Obviamente, ha habido algún trance algo más delicado, por supuesto. 
Por ejemplo, cuando hemos tenido que llevarlo al veterinario por primera vez, fue un momento algo tenso. Era aún un gato que empezaba a confiar, pero lo justo, y lo de agarrarlo con naturalidad y meterlo en el transportín cargado en los brazos, como que no.

Aunque las heridas de las patas se las estábamos limpiando (lo poco que nos dejaba) y controlando, poco tiempo después de empezar a salir de la habitación, le salió un absceso en la garganta. Sí o sí, había que echarle valor e ingenio, y ponerle en manos de profesionales.
La salud de vuestro gato debe ser algo prioritario, y no hay miedito al arañazo, bocado, bufido, gruñido, o que te coja manía, que valga. Mejor que esté un par de días mosqueado contigo, a que le pase algo serio. Afortunadamente, Orión no es rencoroso.

Negociando el sofá con Alma
Podría haber llamado a CES San Blas para que me ayudara a meterlo en el transportín, pero Orión, al final, es mi responsabilidad, y antes o después tendría que hacerlo yo de forma independiente. No se puede estar dependiendo de una asociación, y de unas personas que, por muy buena voluntad y disposición que tengan, llevan muchos más casos que atender y muchas preocupaciones que gestar cada día. 

Como un mes antes, más o menos, habian tenido que recogerlo para ponerle el recuerdo de la vacunación, y estuve presente en la captura, lo que hice fue imitar la conducta de Miguel, fundador de la asociación, y no me fue mal. En unos 10 minutos conseguí meterlo en el transportín. Las siguientes veces ha sido cada vez más fácil. Hoy por hoy, como ya me deja cogerlo en brazos, y hasta darle algún achuchón, sin problema ninguno.

Tened en cuenta que un día tendréis que andar solos, que será vuestro gato, con todas las consecuencias, y que os va a tocar ser más valientes de lo que creíais que érais.

De todas formas, si os véis en un caso así, y no os creéis capaces de capturarlo vosotr@s, no dudéis en contactar con la asociación. Yo, porque soy muy resolutiva y un poco kamikaze, y tengo maña con los gatos, pero ellos siempre están ahí para ayudaros. Si en algún momento me hubiera visto desbordada, o el gato se hubiera puesto demasiado nervioso, habría cesado en esa tarea, habría contactado con la asociación, y hubiera esperado a que ellos me ayudaran. Pero como todo fue relativamente fácil (para ser la primera vez que me enfrentaba a esa situación con él), no vi la necesidad de pedir un tiempo que necesitan para atender otros casos más delicados, y preocuparlos por algo que tenía solución.
 
Los 3 en la terraza
En el veterinario se porta super bien, están encantados con él, y con razón. Las almohadillas de las patas están totalmente curadas, por cierto. Se las hemos estado curando y controlando, y hasta le buscamos una arena especial para que no se le pegara en las heridas. De precio sale más o menos igual que la que solemos usar, así que tampoco se requiere un esfuerzo económico descomunal para atender una necesidad particular en caso de que se presente.  Lo que sí es necesario es interés y constancia.


El origen de esas heridas es desconocido. Dicen que de trepar a los árboles, pero a mí me cuadra más con que haya tenido que correr por asfalto, o haya saltado de una altura considerable, porque eran una cosa exagerada. Ahora ya hasta se anima a rascar en los cartones, que antes cuando lo intentaba se hacía daño, el pobre.

Con respecto a la adaptación con Alma y Phoebe, es dejarlos a su aire. Mientras no se enganchen en peleas fuertes, hay que permitir que midan sus fuerzas. Los felinos no dejan de ser depredadores y retarse entre ellos es una costumbre que llevan en los genes. En este caso, como Orión es muy tranquilo, y no responde a los bufidos o tiraditas de pata que le hace Alma de vez en cuando, no hay problema, aunque creo que si le respondiera alguna vez, Alma se iría relajando un poco, que nos ha salido muy jefa.

Quiero la cesta. No cabes. Sí quepo. Me da igual.
Aún están definiendo sus territorios, porque Orión tardó mucho en salir, y en compartir espacio con las gatas, y ellas se han hecho amas y dueñas de la casa, y lo ven como un extraño. Ahora, como le metas en el transportín, o ese día decida no salir de la habitación porque se encuentre raruno, te ves a Phoebe dando paseos por el pasillo, a ver qué le pasa a su amigo de juegos, o te hacen guardia las dos monas en la puerta a ver dónde te lo llevas.

Orión y Phoebe juegan bastante juntos, y se buscan, aunque Phoebe tiene esa personalidad bipolar que hace que te llame y cuando te acercas te bufa, y si te retiras te vuelve a buscar. Así se pueden pasar una mañana o una tarde.
Ahora es como si tuviera dos cachorros. Además, Orión siente adoración por Phoebe, la que por edad sí es cachorro aún. 

Con Alma la cosa es algo diferente, ella es más territorial, y aún le da algún que otro susto de vez en cuando, aunque nunca llega la sangre al río. Si le bufa, él se retira, o incluso la esquiva y sigue su camino. Se la va ganando poco a poco, se va acercando cada vez más, y ella tarda más en bufarle. Aunque Alma es aún un poco borde con él, se va ablandando, y hasta le busca de vez en cuando. Le puede la curiosidad. Confío en que es cuestión de tiempo en que los tres se amolden del todo.
 
Los 3 de conversaciones.
Lo que a mí me ha representado a nivel personal esta experiencia, no tiene precio. Orión me está convirtiendo en una mejor persona, me está dando muchas lecciones, y todas basadas en el amor incondicional que te puede regalar un ser vivo inocente, que lo único que quiere es ser feliz, y sentirse amado y protegido.

Si os animáis a meteros en una gesta parecida, sólo hay dos claves a seguir: amor y paciencia, infinitas, hasta cuando creas que no puedes más. Sólo sintiéndose querido, aún cuando no te hace caso, o incluso te rechaza, será como consigas romper su resistencia, pero requiere tiempo. A veces más, a veces menos. Y algún que otro truquito para socializarlo, pero no voy a eternizar el post con cada pequeño paso que dimos. Si necesitáis información, dejádmelo en comentarios, mandadme un e-mail, y recurrid a la asociación con la que estéis tratando, porque cada gato es un mundo. lo que funciona con uno no le va a otro, y que uséis determinadas artimañas no te garantiza ni que se abra, ni que lo haga en menos tiempo. Al gato hay que darle el tiempo que él necesite, te parezca a ti mucho o poco. Ponte en su piel, aunque te resulte difícil, y aunque no conozcas su historia al 100%.

Orión lleva en mi casa casi 5 meses, y creo que no le podría querer más aunque hubiera estado con nosotras 5 años. Por eso, adoptar un gato adulto no os debe dar reparo. El animal no te va a querer más o menos por tenerlo desde cachorro, y tú a él tampoco. Es de las mejores decisiones que he tomado en la vida, aunque también sea de los gatos que más trabajo me ha dado. Es un ser muy especial.

Cuando te mira así...
Al principio del post hablaba de lo importante que es salvar una vida, del estar ahí en el momento oportuno, aunque creas que no lo es. No quiero pensar qué le habría podido suceder a Orión si hubiera estado en la calle y se le hubiera hecho ese absceso que, estando en casa, y con cuidados veterinarios, en menos de una semana estaba controlado; o si las heridas de las patas se le hubieran infectado, o si hubiera pillado un mal constipado con las lluvias torrenciales que tuvimos a finales de enero, o...Podría seguir.

Sí, adoptar es una responsabilidad, nadie te asegura que salga bien, ni que sea fácil, ni que todo encaje a la primera, aunque suele ser lo habitual, pocos gatos hay que no se adaptan, muy pocos, pero merecerá la pena, os lo aseguro, os hará crecer un montón, y tendréis en vuestra vida a alguien tan especial que os cambiara todos los esquemas, y hará de vuestro pequeño mundo un lugar mejor, y más grande.

Quería sacar este post antes del periodo vacacional estival porque ahora entramos en una época difícil para los animalitos, hay muchos abandonos. No entenderé jamás cómo alguien puede dejar a un ser indefenso en la calle, para quien eres su familia, por irse de vacaciones, y sin remordimiento de conciencia.¿Abandonarías a tu hijo de 3 años en mitad del monte, a su suerte? porque es lo mismo, o peor.

Jugando con la toalla
Es hora de responsabilizarse. Hoy por hoy, si necesitas que alguien atienda a tu gato o tu perro durante unos días, hay voluntarios que trabajan para diferentes asociaciones, y que van a visitarlo y a estar con él, sacarlo de paseo en el caso que se necesite, y tenerlo alimentado y cuidado a cambio de un módico precio. No se trata de que les pagues un sueldo, porque no es eso, sino de facilitar un beneficio mutuo, en el que tu animal está cuidado, y a ellos les genera ingresos para la asociación y poder seguir comprando arena y comida, pagar facturas veterinarias, transportines, jaulas, y buscar hogar a animales que lo necesitan.
Informáos, no cuesta nada.Si vuestra asociación no facilita este servicio, proponédselo, quizá no se les había ocurrido.

Cuidad de vuestros animalitos, #adopta #adoptanocompres #animalesnosoncosas Y mirad con mejores ojos a gatos adultos, no les cortéis la posibilidad de ser felices y tener una familia sólo porque el tiempo jugó en su contra, ¿quién te dice que ese gato adulto que necesita un hogar no fue arrojado a la calle por dejar de ser un cachorro, por hacerse grande? ¿Quién te dice que ese ser adorable no fue un cachorro en el que nadie se fijó, y fue creciendo en casas de acogida o refugios, pero ansía un hogar donde desarrollar todo su potencial y ser feliz? A Phoebe la recogieron con unos 3 meses de edad, y a mi casa llegó a los 8-9, más o menos, pero sus hermanitas fueron adoptadas hará menos de un mes, y han cumplido el año esperando su turno.

Orión haciendo la siesta en mi pie.
Os invito a releer el post sobre Alma y Phoebe, a contarme vuestras historias en comentarios, y a difundir el mensaje, a ver si entre todas conseguimos que el abandono sea sólo una anécdota.

También quiero aprovechar para Recordaros que el Observatorio de Justicia y Defensa Animal y la Fundación Affinity están uniendo sus fuerzas para conseguir una reforma del Código Civil Español, y que los animales sean considerados seres vivos dotados de sensibilidad, algo que ya debería estar especificado, y evitar que sigan considerándose objetos, con la desprotección legal que eso conlleva.

Hay una petición abierta que requiere 500.000 firmas en la plataforma Change.Org que os dejo aquí, y podéis obtener más información al respecto en las webs de estas dos instituciones. Están enlazadas a sus nombres.

Es una información que me llegó y que creo que a todos nos interesa, ni es una colaboración, ni nada por el estilo, sólo que me parece interesante; al menos, si te importan los animales. Sentíos libres de firmar la petición, o de no hacerlo, aunque yo os agradecería que lo hiciérais y así podamos darles a los animales una voz que, hoy por hoy, se les niega.
#AnimalesNoSonCosas.


Espero que os haya gustado, y que no se os haya hecho eterno.
¿Os animáis a compartir, potingueras?

jueves, 22 de junio de 2017

Look Orange Kiss Clarins

¡Hola, potingueras!

Hoy estrenamos nuevo flequillo, y nuevo fondo.
Lo del flequillo, fue algo así como comentar que lo mismo este verano lo dejaba crecer, y media hora más tarde no aguantaba que se me metieran más pelos en los ojos y me lo corté. Así, sin más. 

Y lo del fondo, hacía tiempo que me apetecía darle otro toque a los looks, y creo que con éste se van a ver mejor los colores. En el caso concreto de hoy, estoy muy contenta con la definición y el colorido, pero está a prueba, así que ya veremos si se queda, o si no.

La propuesta de hoy reúne todos los productos de Clarins que hemos estado viendo estos días, y alguno más. Espero que os guste.

LOOK ORANGE KISS CLARINS:
Ojos:
Comenzamos aplicando la prebase Too Faced Shadow Insurance en todo el párpado, y trabajamos la cuenca y el ángulo externo del párpado móvil con la sombra bronce de la Palette Yeux 4 Couleurs EL 2017 Sunkissed de Clarins que vimos en el post de ayer.


En el centro del párpado móvil, aplicamos la sombra naranja de esta misma paleta, y en el ángulo interno, la doradita. Entre ellas se funden muy bien de forma natural, apenas hay que trabajar la transición. Para suavizar el camino hacia el párpado, aplicamos la sombra arena o beige de la misma paleta, y bajo el arco de la ceja damos un toque con la Ombre Matte 02 Nude Pink de Clarins. Ya la tengo algo sequita, pero sigue pigmentando bien, y me gusta para unificar el párpado.

El delineado superior, inferior, e interior, corre a cargo del lápiz Khol 09 Green Intense de Clarins, de color verde bosque. Lo difuminamos ligeramente, y damos un toque de luz a ras de pestañas inferiores con la sombra bronce antes utilizada.

Las pestañas las he maquillado con la Máscara Truly Waterproof 03 Aquatic Green de Clarins, que la estoy estirando todo lo que puedo, y que me encanta usar en verano. Me parece muy  favorecedora.
¿Para cuándo una azul eléctrico, Clarins? Os reto para el verano que viene con ella, y con una máscara para cejas con color,que la echo en falta (por pedir, que no quede)

 

 

Las cejas las he fijado y rellenado con la Make Me Brow Eyebrow Gel Mascara 03 de Essence (porque como Clarins aún no la ha sacado, pues no puedo hacer total look de la marca)


Rostro:
Las ojeras e imperfecciones van corregidas con el Instant Concealer 01 de Clarins, y la base utilizada es la Teint Pores Et Matité 02 de Clarins que os reseñé en esta entrada. La he sellado con un toque levísimo de los polvos del Kit Pores Et Matité (en la misma entrada), y podéis comprobar que no blanquean.

Os recuerdo que esta base, si la sellas, no transfiere apenas, salvo que te suenes la nariz, pero si te tocas la cara y luego un papel, no lo manchas. Os lo comento porque varias estábais preocupadas con ese tema, y, aunque lo aclaré en comentarios, me parece importante recordarlo.

Yo seguiré usando esta base todo el verano, a ver cómo se comporta, y os iré contando más impresiones, porque no es lo mismo usarla con 20º, que con 25º, que con 35º....o más. Ya os iré contando. Creo que una reseña no está del todo cerrada nunca, o casi.


Pómulo y Labios:
El pómulo y el temporal van trabajados con la polvera Poudre Soleil et Blush EL 2017 Sunkissed de Clarins. Yo he mezclado el tono de colorete y los dos bronceadores del centro en cuanto a mejillas.

En lo alto del pómulo, he querido un poco más de luz, y la he conseguido con el Iluminador Stole The Show de Colourpop, de tono doradito champán. Clarins, necesitamos iluminadores como tal ya, hay que irlos sacando (hoy estoy haciendo amigos)

En los labios llevo el Joli Rouge 741 Red Orange, uno de los rojos anaranjados más bonitos y favorecedores que he probado. No te da un aire amarillento gracias al subtono rojizo.

Tiene un acabado brillante, pero no me he podido resistir a dar un toque extra de luz en el centro del labio con el iluminador de Colourpop que le aporta un volumen espectacular (parece que tenga el doble de labio del que suelo llevar de serie)


¡Y eso es todo!

¿Qué os parece la colección de verano de Clarins en acción?¿Os gusta el labial?¿Soléis usar el truco del iluminador?¿Qué os parece el fondo?¿Os gusta que os vaya contando trucos, anécdotas, e impresiones en este tipo de post, potingueras?

miércoles, 21 de junio de 2017

Sunkissed: Verano Clarins para 2017

¡Hola, potingueras!

Como ya viene siendo una tradición que celebro con gusto, hoy, día en el que entra el verano oficialmente, os presento la Colección de Maquillaje para el Verano 2017 Sunkissed de Clarins.

En esta ocasión, es una colección breve, de tan sólo 3 productos, pero muy apetecible. Clarins apuesta por looks sencillos y rápidos, con buena cara y un efecto bronceado natural y a medida, que podemos hacer más sofisticado complementándolo con otros productos.


Comienzo, cómo no, con la polvera de Edición Limitada Poudre Soleil & Blush, que es tan bonita por dentro como por fuera.

No hay verano sin polvera de Clarins, y cada año sacan una versión diferente, pero siempre con el mismo resultado: un producto de gran calidad, con un polvo fino y pigmentado, fácil de aplicar y de graduar en intensidad, que consigue un efecto natural y favorecedor de forma sencilla.

Con forma circular, y formato de concha, nos ofrece un precioso exterior en tonos cálidos con diseño de hojas de palmeras, y un interior con un espejo que tiene una óptica más que buena.


En esta ocasión, tenemos 3 tonalidades tierra de acabado mate, de color más claro a más oscuro según nos acercamos al punto superior de la polvera. Así podemos mezclar tonos, o elegir el que mejor nos encaje con nuestro tono de piel.
La zona inferior es un precioso colorete naranja coral irisado con reflejo dorado.
El conjunto representa algo tan evocador y tan bonito como una puesta de sol en verano.

Estos polvos de sol contienen pigmentos soft-focus para reflejar la luz, dar un aspecto más saludable y luminoso sin caer en el brillo descontrolado ni la purpurina, y disimular líneas de expresión.

Por otra parte, y como ya viene siendo habitual en los polvos de cualquier tipo de Clarins, el Micropatch vegetal de su fórmula evita la deshidratación de la piel por la evaporación del agua superficial, a la vez que activa los mecanismos propios de la hidratación natural del cutis. Por tanto, notaremos la piel confortable y flexible.

También se incluye el Complejo Anticontaminación Clarins en su formulación, que protege la tez frente al fotoenvejecimiento cutáneo prematuro y la pérdida de luminosidad.

Esta pequeña joya tiene un precio de 49€ y, como el resto de los productos que veremos en el post de hoy, sólo está disponible a la venta en los stands de Clarins de El Corte Inglés.


Siguiendo la línea de los tonos arena, tierra, y naranjas, encontramos un cuarteto de sombras muy bonito, que sólo tiene el nombre genérico de Palette Yeux 4 Couleurs.
Creo que, aunque sea una edición limitada, no deberíamos quedarnos con lo justo, sino ser generosos con el producto, y darle un bonito nombre a este conjunto de sombras. Hoy por hoy, ya se hace más que necesario. Lo dejo como idea, señores de Clarins, aunque fuera algo tan simple como Palette Yeux 4 Couleurs Sunkissed, haciendo honor a la colección a la que pertenece, y como la voy a llamar yo de ahora en adelante #porquesoyasidechulaoiga


La Palette Yeux 4 Couleurs Sunkissed se presenta con un aspecto muy similar al de la polvera de sol (que también voy a llamar Sunkissed, porque también se merece un nombre, no se puedo ir por la vida sin nombre)

Tiene un exterior con sobrecubierta plástica en tonos cálidos y diseño de hojas de palmera, aunque la caja es de plástico dorado (compacto, pero plástico), no trae la fundita de terciopelo a la que nos tienen acostumbradas estas cajitas de sombras de Clarins, pero sí la doble esponjilla, y el cartoncillo con dos propuestas de looks.

 

Las 4 sombras de ojos son 100% minerales y vegetales (ergo, pueden usarse en húmedo o en mojado, y tienen más transparencia que una sombra no mineral, al menos, en principio) Sus pigmentos son muy puros y modiulables, con texturas sensoriales, flexibles y confortables, que no resecan el párpado, y que los alisan gracias a la acción de poliglicéricos de origen exclusivamente vegetal.

Encontramos una armonía de tonos beige ligeramente satinado, dorado perlado, anaranjado con reflejo dorado, y un marrón bronce con acabado que la firma dice que es mate, pero yo discrepo, y os comento que tiene un reflejo más bien metalizado, aunque con cierta transparencia.


También debo decir que es una paleta que me desconcierta. Las dos primeras sombras tienen un comportamiento bastante más decepcionante que las dos últimas.


El beige satinado, en mi piel, no se distingue porque es prácticamente del mismo color, así que lo único que os puedo comentar sobre ella es que no me parece una sombra opaca (ninguna lo es del todo), pero que se comporta de forma uniforme. De momento, me sirve para rebajar las transiciones, unificar el párpado, crear looks super naturales, e "iluminar" en el primer tercio del párpado móvil.


La dorada es como si no pigmentara, como si fueran micropartículas doradas que no llegan a ser glitter suspendidas en un velo casi transparente. Húmeda, puedo usarla para dar toques de luz, y sobre una prebase también gana en uniformidad, potencia y consistencia, pero tiene una textura gruesa que no me gusta del todo, creo que podría ser mucho mejor.

En el dedo, bien, el problema es cuando la aplicas sobre el párpado.

La naranja me parece preciosa y muy atrevida para lo que suele ser Clarins. Me alegro de que vayan lanzándose con algo fuera de lo neutral.
Tiene un color naranja  mandarina, ácido, con un reflejo dorado muy bonito. Es satinada de base, y no es totalmente opaca, tiene transparencia. Por lo tanto, sin base de sombra de color, será mucho más natural y sencilla que con una base con color, que intensifica mucho más su tono y su reflejo.


Finalmente, la marrón bronce, me parece preciosa, de acabado casi metalizado, sin destellos, y muy fácil de llevar. El comportamiento es parecido a la sombra naranja.


No sé qué ha pasado con las dos primeras sombras, pero he visto otras reseñas, y somos ya varias las que nos quejamos de esto. Creo que hay que revisar la fórmula, porque son 47,50€ lo que cuesta la Palette Yeux 4 Couleurs Sunkissed, y se puede mejorar.

De todas formas, mañana os mostraré un look realizado con estos productos, y veréis que, aunque en el post de hoy la paleta acaba un poco malparada, en cuanto trabajas las sombras no es tan serio el asunto, y quedan más que bonitas.

Finalmente, esta colección incluye dos lápices de ojos Waterproof (Crayon Yeux Waterproof) que yo no tengo. Uno es en tono dorado, y otro en tono cobre, son de larga duración, resistentes al agua, y ricos en pigmentos.

Antes de cerrar este post, quiero decir que he echado, y mucho, de menos, un par de sombras Ombre Iridiscente en esta colección. Creo que, en el año de los tonos cálidos y anaranjados, una sombra color ladrillo y una color marrón chocolate habrían triunfado por todo lo alto.
Señores de Clarins, por favor, para el año que viene, o para la próxima colección, si puede ser, ténganlo en cuenta, que aquí una enamorada de esas sombras se ha quedado esperando nuevos tonos de este producto.

Por si no recordáis estas sombras, os invito a pasaros por las entradas de la colección Aquatic Treasures, que fue cuando las lanzaron, y las de la colección de primavera de Clarins de 2016, que fueron las últimas que yo recibí.

¿Qué os parece esta colección?¿Cuál es vuestro producto favorito?¿Os gustan las polveras de Clarins?¿Y las sombras Ombre Iridiscente, potingueras?

martes, 20 de junio de 2017

Espuma Limpiadora Green People: Tan suave como una caricia

¡Hola, potingueras!

Conozco la marca Green People desde hace años, y sus productos siempre me han parecido de lo mejorcito. Con formulaciones naturales, sin parabenos, petrolatos, perfumes, alcoholes, ftalatos, y otros elementos poco deseables, se convierte en una marca a tener muy en cuenta, sobre todo, si tu piel es sensible.

Sus precios no son low cost, pero tampoco son desorbitados, así que, dependiendo de qué busques, probablemente no te suponga un esfuerzo extraordinario (aunque siempre habrá quien no rechiste al pagar 30€ por un colorete de colección de la marca Tal, pero sí sea reticente a invertir 20€ en un buen limpiador facial, que para gustos, colores)

La Espuma Limpiadora Green People fue un regalo de mi amiga Iris y es apta cualquier tipo de piel, aunque contiene agentes propios de los tratamientos de pieles mixtas o grasas. En mi caso, no puedo decir que me haya resecado, aún habiéndola utilizado en invierno, cuando mi piel está más deshidratada.


Contiene té verde, hamamelis, manzanilla, amaro, rosa, y geranio orgánicos, entre otras cositas interesantes. 

Sus ingredientes están certificados orgánicamente al 96%, es un producto vegano, y libre de crueldad animal.
Además, el 10% de los beneficios de la venta de los productos de Green People se donan a caridad.

En el envase se puede ver que no contiene SLS, parabenos, lanolina, ftalatos, alcoholes, agentes espumantes agresivos o irritantes, perfumes sintéticos, protector solar, petroquímicos, colorantes, urea, DEA, TEA, o PEGs.

La Espuma Limpiadora Green People se presenta en un formato de 100 ml, en un envase tipo bote ancho, de plástico opaco y rígido, con un difusor espumante, que convierte el contenido en una espuma abundante y aireada por presión del mismo.

Sólo hace falta una pulsación para obtener la cantidad suficiente de producto para limpiarnos adecuadamente el rostro con agua templada o fresca. Recuerda que, cuanto más caliente, o más fría, más favoreces la irritación y la deshidratación de la piel.

Se aplica sobre piel húmeda, mediante masaje. La espuma parece deshacerse, evaporarse casi, al momento, y al aclarar, sólo sientes la piel relajada, limpia, pero sin que chirríe, sin rojeces, y sin tirantez. Es como que no ha pasado nada, pero con el uso continuado tu piel se va equilibrando.

Ayuda a combatir las imperfeccones, limpia, suaviza, y tonifica la piel, y no reseca.

Yo suelo utilizarla por las mañanas, porque considero que un desmaquillado con limpieza, cuando no vas maquillada, es un proceso innecesario, y demasiado agresivo para la piel a la larga.


Por la noche, si me apetece, puedo usar la Espuma Limpiadora Green People como segundo paso tras el desmaquillado de rigor, pero recordad que es una limpiadora, no un desmaquillante. A cada producto hay que pedirle que rinda en lo que está destinado  hacer.

Me gusta utilizar espumas por la mañana porque me da la sensación de que uso menos cantidad de producto limpiador y, por tanto, potencial agresor, que con un gel normal.

Además, con la piel sensible, el tacto de la espuma es muy agradable, y suelen resultar más suaves que los geles. Por otra parte, cunden mucho más por esa textura microaireada que las define.

Podéis encotrar esta espuma y más productos de Green People en diferentes puntos de venta, sólo hay que tirar de San Google para encontrarlos. También podéis recurrir a su página web en español que tiene tienda online.

¿Conocíais Green People?¿Habéis probado algo de esta marca?¿Qué os parecen las espumas limpiadoras, potingueras?

lunes, 19 de junio de 2017

No tan Colossal, Maybelline. Big Shot Mascara y Colossal Kajal, necesitan mejorar.

¡Hola, potingueras!

Siempre que me llega un paquetito a casa con alguna novedad de alguna marca, lo agradezco, aunque no siempre me convenzan los productos recibidos.

En este caso, Maybelline me hizo llegar su nueva máscara de pestañas The Colossal Big Shot Mascara, y el lápiz para ojos The Colossal Kajal #GraciasMaybelline

Ambos productos prometen una mirada enmarcada en un negro profundo, y unas pestañas voluminosas e impactantes. Sin embargo, yo creo que ambos productos necesitan mejorar, y os voy a explicar mi experiencia con ellos, y mis motivos para pensar y comentar esto.


Comenzamos por lo más sencillo, The Colossal Kajal.
Se trata de un lápiz perfilador para ojos, de formato automático y retráctil, que promete 12 horas de permanencia y un color extra negro.

Para empezar, yo no lo encuentro negro del todo, sino más bien grisáceo, aún sin difuminar.

La textura es cremosa hasta cierto punto. Se va secando tan rápido sobre la piel que es prácticamente inamovible pasados unos segundos. Esto hace que crear un efecto ahumado, darle forma al lápiz, o usarlo como base de sombras sea misión inposible.

Sí, aguanta horas y horas sobre la piel, pero debes acertar a la primera con la aplicación, porque un delineado con este lápiz no permite apenas corrección.
Además, con el uso, la punta se hace roma, y al no traer un afilador adecuado, el delineado es cada vez más grueso.

 


En la waterline no tiene tan buen funcionamiento, se acaba degradando en cuestión de un par de horas.

Para mi gusto, es poco negro y más seco de lo deseable. No lo encuentro versátil ni funcional.
Me quedo, de largo, con el Master Drama Khol Liner Ultra Black.

Su precio es de 6,99€, por si queréis probarlo.



En cuanto a The Colossal Big Shot Mascara, no sé si es que hubo alguna mano curiosa e inoportuna que abrió el bote antes de hacérmelo llegar, o es que esta máscara de pestañas es así de seca, pero, desde el principio, al abrirla y tomarla, da la sensación de estar intentando utilizar una máscara de pestañas que está ya en las últimas.
De hecho, hice la prueba dejándosela a mano a mi madre, e invitándola a verla, y me preguntó si era para tirarla, porque se veía el producto apelmazado sobre el cepillo, y el tubo daba sensación de hueco.


En teoría, con este producto deberíamos obtener unas pestañas muy negras y voluminosas, y yo no lo he conseguido ni por asomo.

La textura es tan densa y seca que cuesta aplicarla, y, además, es fácil mancharse precisamente por eso, por intentar trabajar la pestaña cuando el producto no resbala sobre ella.

Sí, es negra, y el cepillo me gusta, pero poco más bueno puedo decir sobre ella.

Le eché aceite de argán para ver si reaccionaba, y la verdad es que se trabaja mucho mejor, y deja las pestañas peinaditas y arregladas. Al menos así la puedo utilizar, aunque haya modificado su fórmula (que no me parece buena de entrada)


La duración es bastante alta, y cuesta desmaquillarla. Si es seca para aplicarla, cuando se expone al aire, es más seca aún. Tras el añadido de aceite mejora también en ese punto y se desmaquilla mejor.

No le he notado descascarillado aún, pero no creo que tarde en manifestar este comportamiento en base al resto de datos que os he dado.

En cuanto a volumen, no, no me da más que una máscara normalita. Si me hago un delineado, apenas se me aprecian las puntas de las pestañas, y pocas veces voy sólo con sombra y máscara.

 
En la waterline llevo khol árabe, por eso se ve tan negro y parece que la pestaña tiene más volumen.


Tampoco le noto que aporte longitud o curvatura.

No me convence, creo que hay que reformularla, y que lo único salvable es el cepillo.
Contiene 9,5 ml y cuesta 6,99€.

Lamento que la reseña de hoy tenga tan pocas cosas positivas que decir de los productos que la ocupan, pero, igual que decimos lo que nos gusta, hay que explicar lo que no nos agrada, y dar las razones para que ese producto mejore.

¿Habéis probado estos productos?¿Soléis utilizar máscaras de pestañas de Maybelline?¿Qué buscáis en una máscara de pestañas?¿Y en un lápiz de ojos, potingueras?

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